Contenido patrocinado: ático sin ascensor

La 'coopetencia', realidad o utopía

La coopetencia propone la estrategia ganar-ganar. La coopetencia propone la estrategia ganar-ganar.

La coopetencia propone la estrategia ganar-ganar.

Este neologismo o palabro llamado coopetencia es "la colaboración oportunista entre diferentes actores económicos que son, además, competidores" (Wikipedia). Pongo la fuente no vaya a ser que me denuncien por plagio, que no está el horno para títulos, perdón para bollos. La teoría suena bien, colaborar entre competidores. Pero llevarlo a la práctica es harina de otro costal. No es fácil ni germinar esa colaboración, ni hacerla crecer y ni mucho menos que se mantenga activa en el tiempo. Siempre hay factores internos y externos que hacen complicado, pero no menos posible, su desarrollo.

Para empezar, hay una carencia importante de cultura colaborativa. Falta fe en que yo me pueda entender con mi competidor y que me crea que de dicho entendimiento podemos beneficiarnos ambos. La coopetencia propone la estrategia ganar-ganar, donde las empresas se unen para conseguir crear un mercado lo más grande posible del que todas se beneficien. Vemos a la competencia como el enemigo a batir. Muchas veces tengo la impresión de que los profesionales o empresarios se preocupan más de lo que hacen los demás que de lo que debe mejorar uno mismo. Por supuesto, hay que analizar cómo trabaja mi competidor, pero sólo para coger lo positivo, aprender y, si inventa algo que funciona, por qué no copiarlo y aplicarlo a mi negocio o actividad e incluso intentar mejorarlo. Es así de simple. Y luego están los que se creen autosuficientes y conocedores de la verdad absoluta y de todos los conocimientos, como si de la Espasa Calpe se tratara o, mejor dicho, de San Google. Se encierran en su día a día en su negocio e intentan sobrevivir de forma aislada, temerosos de salir de su zona de confort.

Déjenme ponerles un claro ejemplo de coopetencia: GICA. Desde que se liberó el ejercicio de nuestra actividad, hace casi 20 años, los agentes inmobiliarios nos pegábamos bocados los unos a los otros en la guerra por coger un cliente. Esa era la triste realidad. Pues bien, en 2012, al albor de la crisis (que agudiza el ingenio) fundé en Jerez junto con varios compañeros lo que iba a ser la mayor asociación en términos colaborativos de agentes inmobiliarios de la provincia de Cádiz y un referente a nivel nacional. Hoy somos más de 80 oficinas asociadas colaborando desde cualquier punto de la geografía gaditana. Utilizamos un mismo software de gestión adaptado a nuestras necesidades, conseguimos acuerdos con proveedores muy ventajosos, tenemos como eje la formación, aprovechamos los acuerdos de cooperación con otras asociaciones como la nuestra a nivel nacional, realizamos acciones internacionales con presencia en ferias inmobiliarias en distintos países, etc. Sin ir más lejos esta misma semana, del 12 al 14 de octubre, estaremos en la feria inmobiliaria Köpa Hus Utomlands  de Estocolmo para dar a conocer nuestra provincia y atraer a compradores suecos. Todo ello nos permite dos cosas fundamentales, tan importante la una como la otra: ofrecemos el mejor servicio posible a nuestros clientes y de paso aumentamos nuestras operaciones, a pesar de la crisis.

A buen seguro, la mayoría de los empresarios o profesionales que estén leyendo este artículo estarán pensando que en su actividad no es posible tal nivel de colaboración, ni en sueños. La coopetencia entre empresas de distintas actividades que se unen para dar un mejor servicio o crear un innovador o mejor producto es una realidad y muy extendida, especialmente entre empresas de hardware y software y hay multitud de ejemplos sobre todo de grandes marcas nacionales e internacionales, pero la coopetencia entre empresas del mismo sector o actividad es para la gran mayoría una utopía. Y, sin embargo, estoy convencido de que es aplicable a distintos sectores: hostelería, automoción, asesorías, empresas de mantenimiento, etc.

Si es de los que tiene esa inquietud dentro de su sector o actividad, ya sea profesional o empresario, no lo dude, dé el paso, y si quiere contar con mi modesta opinión o asesoramiento, contacte conmigo. No renuncie a ser mejor profesional, a generar más confianza, a estar más unido dentro de su sector, a conseguir una mejor economía de escala, a la posibilidad de innovar, de diversificar, de liderar, en definitiva, de crecer.

Acabo con el siguiente mensaje: "Los cinco dedos separados son cinco unidades independientes. Ciérralos y el puño multiplica la fuerza" (James Cash Penney).