Diario de las artes

Las ideas desobedientes de un arte sin complejos

  • PACO PÉREZ VALENCIA. Di Gallery, Sevilla

Imagen de una de las obras expuestas en Di Gallery.

Imagen de una de las obras expuestas en Di Gallery.

Venía Paco Pérez Valencia de la gran exposición sobre la revista ELLE, en su setenta y cinco aniversario, de la que hizo la escenografía y el diseño expositivo. En ella nos mostró el gran saber y la capacidad de mostrar, de forma diferente y con un especialísimo sentido, una muestra distinta, con muchos elementos a los que había que saber interpretar y conceder su particular dimensión escénica. Por eso Paco es uno de los grandes.

También llegaba a Sevilla después de haber presentado en los Claustros de Santo Domingo de Jerez, su Teatro Principal, una recopilación de más de treinta años de eficiente, lúcida y comprometida labor en torno a una creación artística a la que él ha sometido a unas especialísimas circunstancias, siempre con los más abiertos registros y con las más poderosas formulaciones en torno a una plástica en absoluta y abierta expansión. Más de tres décadas con el arte desarrollando episodios de contundencia formal, determinantes argumentos conceptuales y desarrollos plásticos ajenos a las cortas estructuras artísticas de los que poco tienen que decir. Llega, pues, Paco a la galería del Muro de los Navarros –ya casi en la Puerta Osario– con las alforjas bien llenas de artisticidad y con esa realidad creativa a contracorriente que deja una obra llena de apasionamiento formal y significativo, hondo sentido conceptual y clara manifestación de un momento artístico totalmente diferente al habitual.

Otra de las obras de Paco Pérez Valencia. Otra de las obras de Paco Pérez Valencia.

Otra de las obras de Paco Pérez Valencia.

Una exposición de Paco Pérez Valencia es un acontecimiento que muchos esperan porque va a aportar un poquito más de lo que es habitual. Su trabajo no deja nunca indiferente, atrapa al espectador para que éste intervenga desapasionadamente y capte el todopoderoso mensaje de un artista que, siempre –siempre– ofrece argumentos para dejar un pozo de inquietud en el alma de los que contemplan su obra. Porque el trabajo de Paco se aparta bastante de lo que es la mera plasmación estética; eso en su obra ha sido siempre lo de menos porque su estructura creativa está más cerca de la formulación apasionada de un ideario particular donde tiene cabida ese inmenso saco de experiencias, voluntades, aspiraciones, intenciones, dudas… pellizcos emocionales, en definitiva, que han caracterizado su credo desde el principio, cuando era un joven lleno de ilusiones que se comía el arte y la vida para aspirar a una posición creativa que, con el paso del tiempo, marcaría unas rutas personales y llenas de entusiasmo.

En la muestra nos encontramos con muchos de los aspectos que intervienen –o han intervenido– en ese apasionante ideario estético del artista sanluqueño. Es una exposición que, como pasó en los Claustros de Jerez, configuran muchos de los esquemas y registros vitales que argumentan la obra del artista. Grandes papeles que transcriben historias sentidas y vividas con ansia y deseo; relatos escritos, dibujados, marcados con pequeños retazos de vida, de la suya y de la de aquellos que lo rodean; lienzos donde interactúan serenamente poderosas manchas de color, dibujos que relatan lo salvaje de la vida, que muestran los argumentos inestables de ella, que suscriben la intencionalidad sabia, única, canalla, transgresora, siempre sensata en su observación directa de lo real, de un autor al que no le duelen prendas para disponer el concepto como un elemento más de la obra. Pero la exposición, al mismo tiempo, nos descubre al Paco Pérez Valencia artista total; ese que, además de su lúcida posición de poderoso manipulador del concepto, establece esquemas formales de gran pureza artística. Unas pocas piezas de bella formulación plástica, nos sitúan ante la visión de una escultura rigurosa, que ofrece el gesto exacto de una obra llena de absoluto sentido creativo.

Otra de las obras del artista sanluqueño expuestas en la galería sevillana. Otra de las obras del artista sanluqueño expuestas en la galería sevillana.

Otra de las obras del artista sanluqueño expuestas en la galería sevillana.

La exposición sevillana, que Paco titula con una de sus frases inquietantes, esas que portan cargas de profundidad y que llegan al alma, “Ideas desobedientes”, nos ponen en la sintonía total con un artista totalmente a contracorriente; un creador nato que rompe los esquemas habituales del arte para proclamar, de forma diferente, apabullante y sin complejos de ningún tipo, que el arte debe ser un trasunto privilegiado de lo real; un grito agónico manifestado desde vastas posiciones creativas. La exposición, bien planteada – como no podía ser menos en quien tan acertadamente domina la escena – nos conduce por el universo Paco Pérez Valencia, artista sin doblez, con una personalidad creativa acusada, que no se detiene en mínimos expresivos ni en básicos planteamientos de estéticas trasnochadas. Su obra materializa una nueva forma de sentir lo artístico; una manera distinta de proclamar un arte que está al servicio de la realidad, del hombre, de la vida; que desentraña conceptos que hieren, que hacen mirar hacia dentro y que positivizan una visión personal y única de concebir un arte con los horizontes diáfanos.

Buena exposición, comisariada por Juan Cruz, la que presenta Di Gallery, un espacio expositivo que apuesta por artistas con ganas de ofrecer una realidad creativa sin sujeciones ni oscuros brindis al sol. La muestra nos presenta ese ideario estético de un Paco Pérez Valencia convencido y convincente, un apasionado lector de la vida que ofrece, sin complejos, un discurso poderoso en el que no caben medias tintas.

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