Jerez

Una explosión de gas en una cocina asusta a los vecinos de El Almendral

  • La onda expansiva arrasa el ventanal de un décimo piso que se desplomó sobre una decena de coches · La familia que habita la casa siniestrada resultó ilesa

Una deflagración de gas en una vivienda habitada provocó ayer una considerable alarma en la urbanización El Almendral ya que numerosos vecinos tuvieron que ser desalojados como medida de precaución. "Ha sido un milagro. Menos mal que nadie ha salido dañado porque han volado perfiles de aluminio y cristales por todas partes", dijo ayer Pepe, un hombre que vive frente al bloque siniestrado -el número 14 de la avenida de Lebrija-. La explosión de gas natural se produjo en una cocina y la onda expansiva alcanzó un ventanal que se desplomó sobre los coches aparcados en el patio exterior, que hay delante del bloque. "Ya le digo, que hubo mucha suerte. A esa hora (la explosión se registró a las 13:53 horas) suele estar lleno de criaturas esto", agregó el vecino. La casa estaba habitada en esos momentos y sus inquilinos no sufrieron lesiones. "Yo me he llevado un susto de muerte. Llegué vi un montón de gente en la calle. Era la feria. Me quedé más tranquila cuando me dijeron que no había pasado nada", dice una mujer, que vive en el bloque afectado.

Los bomberos explicaron que "todo apunta a que la explosión tuvo su origen en el sistema de gas natural del inmueble. La fuerza de la detonación afectó a la cocina en su totalidad, un cuarto donde se encontraba el calentador y al techo de escayola. Nuestro servicio fue solicitado a las 13:53 horas. Cuando la dotación llegó al lugar, subió de inmediato a la vivienda, ubicada en la décima planta, y entró por la puerta hasta la cocina dañada por la explosión". Los bomberos utilizaron un detector para comprobar que no había más gases en el ambiente y cerraron la llave de paso con el objetivo de evitar cualquier otro peligro. Los cristales y cascotes cayeron sobre una decena de vehículos que sufrieron daños de mayor o menor consideración. Al menos dos, un Audi y un Toyota de reciente matriculación, tenían el techo hundido por la caída de los cascotes. La mayoría de los autos fue retirada por sus propietarios para llevarlos a un taller.

Pepe agregó que "pensé que se había caído una bamba -el edificio afectado está en rehabilitación-. Me asomé por la ventana y vi como caía una nube de cristales. Fue increíble". Los propietarios de la vivienda afectada declinaron hablar sobre el caso aunque confirmaron que no hubo daños personales. Tras la intervención de los bomberos, técnicos de Urbanismo serán los que deben confirmar si se han producido daños estructurales en la vivienda.

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