Jerez

Los hermanos mayores dan un respaldo unánime al consejo directivo

  • El pleno extraordinario finaliza con abrazos y con propósito de enmienda

Foto de familia del consejo directivo. Foto de familia del consejo directivo.

Foto de familia del consejo directivo. / Manuel Pascual

Los hermanos mayores volvieron a reunirse de manera extraordinaria en la noche de ayer en la sede del consejo directivo de la Unión de Hermandad de Jerez con el fin de corroborar una proclama en favor del órgano que aglutina a las hermandades de la ciudad. De igual forma, también se pretendía hacer un declaración de apoyo al presidente, Dionisio Díaz, así como a miembros de la permanente y hermanos mayores por lo que califica dicho manifiesto como "comentarios malintencionados y descalificaciones personales".

A un mismo tiempo, el pasado domingo, un grupo de nueve hermanos mayores firmaban un manifiesto en el que se expresaba que, previo al respaldo a dicho consejo, "es inexcusable hacer un ejercicio de humildad, de autocrítica, de asunción de culpa y de responsabilidad. Supone caer en una incoherencia que el consejo condene hechos de terceros en los que miembros del mismo consejo han incurrido". Por tanto la situación, momentos antes al pleno, era claramente de incertidumbre con un cierto ambiente de tensión a la espera de un 'choque de trenes' por parte de una asamblea con unos miembros que se muestran claramente divididos a pesar de la fotografía institucional que quisieron hacerse a las puertas de Curtidores. Una imagen que posteriormente fue el mejor resumen de la reunión mantenida.

El pleno comenzó con unas palabras del asesor eclesiástico, el sacerdote José Manuel Sánchez Romero Martín Arroyo, donde trasladó un mensaje de monseñor Mazuelos Pérez en el que expresaba que no había malestar alguno ni con el pleno ni con el Consejo. Hacía un llamamiento al sosiego con el fin de dar una imagen mucho más acorde a la que se ha podido ofrecer en las últimas semanas por parte de los hermanos mayores.

A partir de ahí, se estableció un debate en el que la asamblea entera ponía su disposición a trabajar por una verdadera unión de todas las hermandades. En este sentido, señalar que el mismo presidente también quiso manifestar que "si en algo he podido errar, pido perdón a la asamblea". Ante el entendimiento que parecía producirse por parte de todos, no se votó manifiesto ni proclama alguna, pues ante el acuerdo de cambio de postura sobraba el respaldo a un escrito alguno. Por tanto, parece iniciarse un nuevo ciclo en el que se intentará ofrecer una imagen mucho más fraternal por parte de los cofrades y en el que todos hacen un propósito de un talante mucho más cristiano y alejado de la división y la lucha por los intereses particulares de cada hermandad.

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