Jerez

Un incendio en una subestación eléctrica deja sin agua a los regantes

  • Unos cables caídos provocan un fuego que destroza el transformador de 'Las Majadillas'

  • Las estaciones de bombeo se quedan sin energía para surtir de agua a 11.500 hectáreas

Un incendio poco antes de las nueve de la mañana de ayer en la subestación eléctrica de 'Las Majadillas' (Cuartillos) ha dejado a la Comunidad de Regantes del Guadalcacín sin posibilidad de verter una sola gota en agua en sus 11.500 hectáreas de regadío. Según informó a este medio Jacinto Carrasco, presidente de los regantes de la zona, en la actualidad hay plantadas unas 2.000 hectáreas de las 11.500 referidas.

El siniestro se produjo al caer unos cables sobre el transformador, afectando además a otras partes de la instalación, lo que provocó que el incendio alcanzara grandes dimensiones. Dicha subestación eléctrica era la encargada de suministrar energía a las estaciones de bombeo que hacen posible que el riego llegue hasta los campos de los agricultores. Hasta la instalación, mediante torretas, llegaba una corriente de alta tensión de 132.000 voltios la cual era transformada en media tensión para adaptarla a las necesidades de las estaciones de bombeo que dirigen el agua.

Un total de ocho bomberos se desplazaron hasta el lugar, distante casi dos kilómetros del núcleo urbano de la barriada rural de Cuartillos, a bordo de cinco vehículos. Los trabajos se prolongaron hasta las 12,25 horas, después de que los especialistas sofocaran las llamas de peligroso origen eléctrico con espuma (el agua no se pudo utilizar) y tuvieran que hacer uso hasta de maquinaria especializada para cortar parte de la estructura de metal de la subestación para llegar a lugares donde seguía ardiendo el transformador. Tuvieron que esperar a que el ingeniero cortara la alta tensión en dicha zona.

"La verdad es que los cables han caído en el peor sitio posible", manifestó Jacinto Carrasco a este medio. "Ha quedado todo muy dañado", añadió.

La referida ínfraestructura eléctrica es propiedad de la Sociedad Estatal de Infraestructuras Agrarias (Seiasa) si bien es la Comunidad de Regantes la que la explota, por lo que paga una cuota anual. El problema con el que se enfrenta este colectivo de agricultores es mayúsculo pues "no tenemos dinero para repararlo y los seguros, como siempre, van a tardar su tiempo". Cabe recordar que en agosto de 2016 sucedió otro accidente en esta misma subestación donde se produjeron numerosas explosiones después de que otros cables cayeran sobre ella.

En aquella ocasión, los regantes estuvieron 25 días afectados por el accidente, pero en esta ocasión el problema es mucho mayor. "Si no llueve -señaló Carrasco- el 25 de abril deberemos empezar a regar". Además la demanda en esos momentos es altísima. Es por ello que el factor tiempo se erige en determinante para que la campaña de regadío en la zona no se vaya al traste. De momento, ya se han iniciado gestiones para dotar de grupos generadores a los agricultores para que de esta forma puedan sacar adelante sus cultivos en las 2.000 hectáreas que ahora hay plantadas.

Ayer mismo ya se presentaron en el lugar del siniestro los técnicos de Seiasa para comprobar los daños. "En 2016 pudimos responder económicamente a la espera de los seguros pero dada la envergadura del siniestro ahora es imposible que podamos pagar mientras tanto la reparación", destacó a este periódico.

La Comunidad de Regantes del Guadalcacín cubre 11.500 hectáreas regadas y agrupa a unos 2.500 comuneros. El organismo engloba los municipios de Jerez y Arcos. Históricamente el tipo de regadío que se empleaba de manera mayoritaria era por gravedad con el 80%, si bien, después de importantísimas inversiones para la modernización de la zona regable, prácticamente el 100% de los comuneros utilizan un sistema presurizado a la demanda. Cabe destacar que los principales cultivos (según señala la Comunidad de Regantes en su propia web) son algodón, remolacha y maíz, aunque estos cultivos suelen ser rotativos.

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