Jerez

Un jerezano queda libre tras 15 días de injusto encarcelamiento

  • Los esfuerzos de su familia y la del autor del robo evitan que vaya a prisión de 3 a 5 años · Las complexiones físicas similares provocaron un error en la identificación

"Agarrado a los barrotes de la celda para conciliar el sueño". "Pensando en mi mujer, Rocío, que está embarazada de nuestro primer hijo". "Recordando lo que allí, en Puerto II, te dicen los presos, que allí un día para un inocente son como seis meses para un condenado". Éstas son apenas algunas de las frases que David F.H. pronunció u oyó en los 15 larguísimos días en los que estuvo encarcelado de forma injusta en el complejo penitenciario de El Puerto. Fueron días de patio entre sollozos y noches de celda sumido en la más absoluta desesperación las que concretaron un castigo injusto que, milagrosamente, no ha terminado erigiéndose en la excepción de esa regla del sistema judicial que considera como el acto más indeseable "mantener a un inocente en prisión".

La sorprendente historia comienza el pasado 8 de junio cuando una joven jerezana fue asaltada por un individuo que le puso un cuchillo en el estómago y le quitó el bolso de un tirón. Sucedió en la avenida de la Manzanilla. Un vecino acudió en auxilio de la víctima. Logró alcanzar al asaltante, que esgrimió de nuevo el cuchillo y evitó ser detenido. Acto seguido huyó hacia las casitas bajas del Polígono.

Lo que sucedió después entra dentro de lo lógico: se presenta denuncia y la víctima y el testigo identifican al presunto agresor en las fotografías que le fueron exhibidas. Se trataba de David F.H., un joven de baja estatura, moreno, con pelo corto y, curiosamente, sin antecedentes de robo, tan sólo por conducir un coche sin permiso en 2008.

Días después del robo, el 22 de junio, el joven es citado en la Comisaría. David F.H. ya no saldría en libertad. Fue interrogado, detenido y puesto a disposición judicial. En todo momento clamó por su inocencia al igual que su familia. Fue identificado en las fotos de Comisaría y dada la gravedad de los hechos, la juez de guardia decretó su ingreso en prisión como presunto autor de un delito de robo con violencia e intimidación. La decisión judicial estaba más que justificada.

Sabedores de su inocencia y partiendo de la sospecha de que el autor real podía residir en las casitas bajas, donde asimismo viven los padres de David F.H., sus familiares iniciaron una investigación sobre lo ocurrido. En el barrio todos se conocen, saben quien es quien, "de qué pie cojea cada uno". Algunos vecinos pusieron a la familia sobre la pista de C.M.A, toxicómano y relacionado con delitos de robo. Se da la circunstancia de que D.F.H. y C.M.A. tienen una complexión física muy semejante, son delgados, morenos, de pelo corto y ambos tiene similar estatura. Cabe destacar que David F.H. nunca ha tenido relación con la droga.

El principal sospechoso para la familia acabó reconociendo lo sucedido, presionado incluso por su propia familia que en ningún momento estuvo dispuesta a consentir que otro vecino pagara por sus culpas. Tanto es así que incluso en un vídeo de carácter extrajudicial éste explica cómo perpetró el robo.

C.M.A. acudió al Juzgado el 27 de junio para autoinculparse y someterse a una rueda de reconocimiento. Sin embargo, la confesión no fue tal, puesto que exculpó a D.F.H. pero sin asumir la autoría, lo que habría determinado su inmediato ingreso en prisión. El resultado de la rueda de reconocimiento tampoco fue definitivo. Tanto la víctima como el testigo manifestaron dudas en cuanto a la identificación del agresor.

No hubo paréntesis en el esfuerzo de la familia y de su abogado, el conocido letrado Gregorio Gómez Revuelto, por demostrar la inocencia de D.F.H. En concreto, se volvió a interesar la declaración de C.M.A. que volvió a comparecer el 30 de junio ante el juez, "para de nuevo jugar al despiste", dijo Revuelto.

Fue el pasado sábado cuando C.M.A. se prestó a reconstruir 'in situ' los hechos tal y como sucedieron. Consintió que su confesión fuese grabada en vídeo. En dicha grabación aporta datos que no constan en las actuaciones y que sólo él y la víctima podían saber. Dicho DVD ha sido presentado como prueba y la joven que fue víctima del robo ha reconocido en él a su agresor sin género de dudas.

Así, en la tarde del pasado miércoles, tras 15 días de reclusión y con la angustiosa perspectiva de ser condenado a una pena mínima de 3 años y medio de cárcel, D.F.H. fue puesto en libertad provisional. Su abogado, Gregorio J. Gómez Revuelto se ha mostrado muy satisfecho con este resultado y confía en que la Fiscalía no formule acusación contra él y sí contra el presunto culpable. Según declara, "en 20 años de ejercicio profesional nunca había visto nada igual. Si el autor hubiese sido de otro barrio, difícilmente lo habrían localizado y, en principio, con las pruebas en contra, D.F.H. habría sido condenado casi con toda seguridad. La tenacidad de esta familia y la buena fe de muchos, han servido para que todo esto se vaya aclarando".

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