Jerez

"No tengo lujos ni chalés, sólo quiero llevar adelante mi casa"

  • El sueldo de Malena Soto, trabajadora de Limasa, es el sustento principal de su hogar, donde convive con sus dos hijos y su marido, actualmente desempleado

"Llevamos luchando tres años por tener regularidad en el sueldo, pero estos tres últimos meses están sido de auténtica fatiguita". Son las palabras de Malena Soto, trabajadora de Limasa, la concesionaria municipal de servicio de limpieza y mantenimiento, desde hace ahora dieciocho años. A sus 35 años, se puede decir que su sueldo es el sustento de su casa, donde convive junto a su marido y sus dos hijos, de 8 y 6 años. Su cónyuge, trabajador de la construcción, se encuentra actualmente en paro debido también a la crisis en el sector urbanístico, por lo que sólo puede aportar un ingreso de poco más de cuatrocientos euros, con lo que llevan viviendo estos dos últimos meses. Sobre las necesidad que la jerezana tiene a fin de mes, expone que paga "lo mismo que todo el mundo. Sólo quiero poder pagar la hipoteca y llevar mi casa adelante. Yo no tengo lujos ni chalés". Sus hijos, a pesar de ser pequeños, "entienden la situación. Aunque es muy triste, no se les puede mentir y hay que ponerles las cartas boca arriba". Sobre acudir a familiares como padres o suegros para que puedan ayudarla económicamente, Malena lamenta que "por desgracia, todos en la familia estamos igual. ¡Cómo le voy a pedir ayuda a mi madre o mi suegra cuando cobran una pensión tan pequeña como la paga de mi marido! Esta mala situación económica nos salpica a todos". Entre los recortes que se ha visto obligada a hacer en casa se encuentra, en primer lugar "tener que mirar mucho por la gasolina. El coche cuanto más parado mejor. Ahora voy andando a todos sitios con tal de no tener que llenar el tanque".

La última paga que recibió este colectivo fue la extra de Navidad, que fue ingresada el pasado día 5 de enero. Les deben, por tanto, los pagos de los pasados meses de diciembre y enero, razón por la que la plantilla de trabajadores se encuentra manifestada en la céntrica plaza Aladro desde el lunes de la semana pasada "y sin perspectiva de nada". Soto explica que lo que más duele al colectivo es "que nadie de la cara. No tenemos información de ningún tipo, por lo que no sabemos cuánto nos queda aquí, es desalentador. Por no coger - continúa - no nos cogen ni el teléfono".

De esta forma, los trabajadores combinan la concentración con el tiempo libre que les deja el trabajo y la familia. "Veo a mis hijos el ratito de llevarlos o traerlos del colegio porque me paso fuera de casa la mayor parte del tiempo. Es una pena tener que estar dependiendo de que mi marido o demás familia esté con los niños mientras estoy aquí pasando frío, luchando por algo que he trabajado y es mío es mío. Tener que ir a trabajar sin cobrar es muy duro, y más cuando tienes que luchar por mantener tu puesto de trabajo". Lo más difícil del asentamiento que los trabajadores están llevando a cabo es "el frío que pasamos, sobre todo de noche. Tenemos que hacernos café constantemente en la sede de la empresa porque es inaguantable".

La situación de Limasa se suma a la situación de impago que también atraviesas otras concesionarias municipales como Acasa, Urbanos Amarillos o Linesur. Sonada fue la reyerta acontecida a las puertas del Ayuntamiento jerezano el pasado viernes 27, donde llegó a intervenir la Unidad de Protección y Reacción de la Policía. Malena Soto califica la actuación de "verdadera vergüenza. Allí estábamos sólo reclamando lo nuestro, no sé quién se sentiría intimidado o en peligro". Sobre las nuevas medidas, la jerezana asegura que "están al día, a ver qué se presenta. Cualquier medida de presión es buena".

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