EL CAMPERO

El monte vuelve a gozar de buena salud

  • Tras cuatro años de sequía, la masa forestal disfruta de un año con lluvia en el que la climatología le da una tregua

El olor a azahar que hay en la calle Larga y en la avenida Álvaro Domecq es un factor clave que demuestra la entrada de la primavera en su plenitud en la provincia. Y con la entrada de la primavera no sólo se celebran las primeras alergias sino también el Día Mundial Forestal. Muchos colectivos se han encargado de recordarlo y Asaja-Cádiz se suma a la efemérides porque sus asociados trabajan directamente para el mantenimiento y sostenibilidad de la masa arbórea provincial y regional. Como explica Óscar Pérula, jefe del departamento de Medio Ambiente de la asociación, "no sólo debe preocuparnos el monte en el Día Forestal Mundial, tiene que preocuparnos todos los días porque de él depende la sostenibilidad de la Tierra" y continúa desglosando las acciones que la asociación tiene abiertas para conseguir ese objetivo "como todos los años seguimos realizando planes de incendios; tenemos constituidas Asociaciones en Defensa Forestal (ADFs) por casi toda la provincia; redactamos proyectos de ordenación, entre otros puntos, y siempre con la preocupación de conseguir que el monte subsista para las generaciones venideras".

No obstante el ingeniero de Montes apunta que este año, por primera vez, y después de cuatro años de sequía "la climatología le ha dado una tregua al monte por lo que su estado de salud es bueno, la masa arbórea está sana y hay agua en el subsuelo". Aunque señala que la seca o síndrome de decaimiento forestal, "sigue siendo un problema y no cesará hasta que no se encuentre su solución definitiva", aclara.

Otra de las características de esta estación, en el sur de España, es que se produce la subida de las temperaturas y la sociedad aprovecha para hacer excursiones al campo. A este respecto, Pérula incide: "Todos los que disfruten de este bien social han de concienciarse de su mantenimiento, tienen que recoger todos los desperdicios que generen y han de evitar encender fuego porque todos somos responsables del monte y si lo disfrutamos y no lo cuidamos no podremos volver más", dice.

Incendios

Por supuesto con la subida de las temperaturas vienen los riesgos de incendios para los que "la mejor extinción es la prevención", añade Óscar Pérula, que incide en que Asaja está en constante contacto con el centro operativo provincial y regional y ha puesto a su disposición una base de datos en las que hay números de contacto y material de todo tipo, como piscinas o maquinaria, para uso en caso de incendio.

En este punto, es de obligado deber preguntar cómo la crisis está afectando al monte y el técnico de Asaja comenta que ahora se están haciendo los trabajos "indispensables" pero "no todos los que haría falta porque los propietarios no tienen fondos". Por eso, insiste en que hace falta que se abran las Ayudas de Gestión Forestal Sostenible y "adelanten el 50% que habían anunciado para ponernos a trabajar" y se refiere a un ejemplo en concreto, el de los propietarios de corcho, que están pensando postergar la saca de este año porque no tienen liquidez para contratar a las cuadrillas de trabajadores sin tener la seguridad de vender el producto.

En definitiva, el monte no es una excepción, tiene motivos para la celebración y otros para las peticiones. Lo importante lo resume Óscar Pérula, "hay que cuidarlo porque de ello depende la sostenibilidad del Planeta".

consejos para verano

Asimismo, el técnico de Asaja-Cádiz se detiene un momento antes de concluir e insiste encarecidamente en que la sociedad cuide del monte durante todo el año y no sólo en efemérides como el Día Mundial Forestal. Sobre todo recomienda que actos tan cotidianos como arrojar colillas por las ventanillas de los coches cuando se viaja por carretera pueden parecer algo inocuo pero es contaminante, difícil de eliminar y es un buen combustible en caso de incendio. Este no es el único ejemplo de conductas que se repiten en la sociedad y que perjudican al medio ambiente, pero están tan extendidas que socialmente dejan de ser graves aunque "no por ello dejan de ser muy perjudiciales", explica. Así hay personas que dejan todo tipo de residuos cuando hacen excursiones al monte y hay casos en los que incluso encienden barbacoas en sitios donde está expresamente prohibida esta práctica. Pérula es severo y finaliza: "Este bien social no podrán disfrutarlo las generaciones venideras si no lo mantenemos limpio ahora".

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