Laura Álvarez · Delegada de Recursos Humanos del Ayuntamiento

"Con el nuevo plan de ajuste salvamos a 400 trabajadores de otro ERE"

  • La edil asegura que el Ayuntamiento debe "organizarse" en materia de personal para reducir gastos. A pesar de los insultos y las amenazas recibidas, sentencia: "No me voy a rendir".

El pasado jueves, el gobierno local sacó adelante un nuevo plan de ajuste con el que pretende reducir los gastos municipales. Entre las medidas previstas se encuentra una reducción del pago de complementos salariales, horas extras y gratificaciones mediante la aplicación real de la jornada de 37,5 horas semanas que tienen por ley todos los empleados públicos, una medida que ha contado con el rechazo de los dos sindicatos mayoritarios en el Ayuntamiento (SIP y CGT) que, por el momento, se han negado a negociar.

-Explique por qué en el Ayuntamiento no se aplica la jornada de 37,5 horas semanales si es por ley...

-Es algo que personalmente me ha costado averiguar. Hubo una junta de gobierno local donde el PP aprobó las 37,5 horas semanales pero también hay un cuadro horario aprobado en la mesa general de negociación. Hemos comprobado que no se compensan las horas en horario reducido. Un ejemplo, en Feria el horario es reducido y se mandó un comunicado a la plantilla señalando que las horas que hay que compensar se harán en función de lo que se acuerde en la negociación sindical. Es eso lo que estamos negociando, cómo se van a compensar esas horas que estamos obligados a cumplir todos los trabajadores del sector público. No se entiende que determinadas secciones sindicales no se sienten a negociar. Solo estamos haciendo cumplir la ley.

-¿Y qué supone este incumplimiento?

-Eso supone el pago de muchísimas horas extras y muchísimas compras de libranzas porque los cuadrantes horarios no cubren todas las horas que hay que trabajar. Las horas se acaban echando pero pagándolas. Por eso, ahora estamos en un momento donde hay que negociar ese nuevo cuadro horario y compatibilizarlo con otras cuestiones como la conciliación familiar. No queremos imponer sino llegar a un acuerdo que cumpla con la ley y evitemos a estas arcas municipales pagar esos sobresueldos. Hay que insistir: al sueldo de los trabajadores no se le va a recortar nada pero sí hay que optimizar los recursos humanos que hay en este ayuntamiento. Cumpliendo la ley, nos ahorramos horas extras y compras de libranzas, que hemos estado pagando unos tres millones de euros.

-La compra de libranzas es un concepto escasamente entendido fuera del Ayuntamiento...

-Los cuadrantes horarios están ajustados a menos horas de las que se debe trabajar. Por lo tanto, en muchos servicios faltan horas por cubrir por lo que a los que descansan se les compra ese descanso. Es un dinero muy importante que sale de las arcas municipales por lo que, cumpliendo la jornada laboral, tenemos efectivos suficientes para cubrir todas las horas.

-Según sus datos, el 55% del total de las compras de libranzas es a la Policía Local. ¿Por qué ocurre esto en esta Delegación? ¿Falta personal? ¿Hay una mala distribución de horarios?

-No entendemos que los representantes del sindicato mayoritario de la Policía Local se nieguen a sentar porque solo estamos diciendo que se cumpla la ley. La Policía Nacional trabaja 37 horas y media; la Guardia Civil, también; y son todos funcionarios públicos. El planteamiento que hacemos es que, aplicando la ley, podemos reducir de manera muy importante la compra de libranzas.

-Por lo tanto, no es un problema de falta de personal sino de distribución de efectivos y horarios...

-Exactamente. Por eso no se entienden estas protestas ni que no se quieran sentar a negociar. No le hemos tocado un euro a su salario sino que estamos obligados a optimizar sus recursos.

-Los sindicatos más beligerantes están siendo CGT y SIP y, algo, CSIF. ¿Y el resto de sindicatos?

-Ellos se sientan a negociar pero no podemos hablar porque estas secciones son mayoritarias y no hay quórum. La plantilla municipal quiere intentar hablar sobre esas horas.

-También se habla mucho del reparto arbitrario de productividades. ¿Qué va a pasar con este complemento tan cuestionado?

-Vamos a aplicar un borrador con criterios objetivos para el reparto de la productividad que, por cierto, es un término que he aprendido al entrar en este ayuntamiento. La productividad es el especial desempeño de su trabajo por parte de un empleado. Tenemos un borrador que hay que negociar para conformar un documento con criterios objetivos. Con ello conseguimos, además, desvincular el reparto de los criterios políticos. Solo así se evita que el personal sea rehén del político que esté en este momento.

-Según tengo entendido, hay una doble productividad. Por un lado está una que ha querido compensar la pérdida de pluses de años anteriores y, por otro, está la que se reparte mediante criterio político y, por tanto, arbitraria. ¿Se va a acabar con esa dualidad?

-No podemos adelantar nuestra propuesta ya que hay que presentársela a los sindicatos de manera oficial pero la idea es esa. Vamos a reducir las cuantías al 40%. El problema viene de la actual Relación de Puestos de Trabajo (RPT) que provocó que se achataran los sueldos de personal con más responsabilidad con los de menos. Hay unos criterios en la RPT que, cuando los he leído, sorprenden. Es un documento que se valoran de manera especial algunas cosas y otras no tanto. Parece que ha habido una intención de compensar a algunos colectivos y de descompensar a otros. Ahí sí tiene que hacerse un trabajo técnico muy importante porque estoy convencida de que hay que implantar criterios objetivos. Con todo ello, iremos consiguiendo que el Ayuntamiento de Jerez se comience a a parecer a una administración pública.

-Hace mención de la aplicación de la arbitrariedad política a nivel técnico. Pero da la sensación de que hay también una excesiva politización a nivel técnico. ¿Tiene esa sensación?

-¿Qué fue antes, el huevo o la gallina? Creo que ese posicionamiento es por la situación inestable de la plantilla. Si no hay una RPT justa y no hay unos criterios objetivos para este reparto y se depende del criterio político, se fomenta que haya un posicionamiento político. Pero esto solo pasa en el Ayuntamiento de Jerez. En mi instituto, por ejemplo, no tenemos que rendirle pleitesía al político de turno porque yo me gané mi plaza por concurso y sé objetivamente cuál es mi sueldo y los complementos salariales. Por tanto, si los políticos no fomentan los criterios objetivos, si no sacamos a concurso las plazas, esa inestabilidad obliga a los profesionales de esta casa a entrar en ese juego. No considero que los técnicos estén politizados sino que los políticos no hemos sabido resolver los problemas de la plantilla para hacerlos libres. No veo justo culparlos a ellos.

-¿Cómo está viviendo a nivel personal todo este proceso vinculado al plan de ajuste? Ha sufrido pintadas en su casa, le han insultado a la entrada y salida del Ayuntamiento, ha tenido que interponer denuncias por amenazas...

-He sufrido una decepción de valores personales. No quiero generalizar y no lo voy a hacer. Los policías son profesionales y los sindicalistas son personas con valores y no voy a identificar estos actos con estos dos colectivos. Los violentos y los machistas tienen otro nombre. Ante la violencia, voy a tener tolerancia cero. Voy a hacer todas las denuncias que tenga que hacer. Sí sufro por mi familia; mi hija mayor duerme desde hace días conmigo y no hace más que preguntarme dónde estoy y a qué hora llegaré a casa. Yo intento restarle importancia pero por dentro siento rabia e indignación porque no lo veo justo. Yo me he manifestado muchas veces pero nunca he querido intimidar. Y siento como mujer que aún queda mucho por la igualdad. Me han dicho de todo, lo que no le dicen a los hombres.

-Es muy fuerte lo que Vd. está diciendo...

-El día que algunos subieron a Alcaldía porque se suspendió una reunión para hablar del plan de ajuste, pasamos miedo dentro del despacho. Incluso, hubo dos representantes de un sindicato que salieron fuera a tratar de calmar los ánimos y tuvieron que llevárselas a salud laboral por un ataque de nervios por lo que le habían dicho.

-¿Y no se le ha pasado por la cabeza marcharse? ¿Tirar la toalla?

-Hay gente de mi entorno que me pide que lo deje. Pero a mí el deporte me ha enseñado que en el momento más duro no hay que dejar el partido. No voy a agachar la cabeza y menos después de tantos insultos y amenazas porque lo único que estamos pidiendo es: vamos a organizarnos para no echar a 400 personas a la calle. En Madrid no entienden de petardos, ni de Feria ni de circuito. Allí echan números y dicen, 400 a la calle. Y nosotros, con el trabajo que hemos hecho, salvamos a esas 400 personas. Y solo estamos diciendo que hay que trabajar las horas que dice la ley. No me voy a rendir.

-¿El Ministerio de Hacienda ha dicho realmente eso? ¿Otro ERE de 400 trabajadores?

-Las reuniones de Madrid deberían grabarse. El PP aprobó un plan de ajuste que dice que había que dejar el capítulo de personal en 76 millones y ahora estamos en 92 millones. Cada trabajador cuesta unos 30.000 euros. Es fácil hacer las cuentas...

-¿400 a la calle?

-En Madrid solo entienden de números y nosotros nos estamos esforzando en organizarnos para no tener que echar nadie a la calle.

-Con este plan de ajuste, teóricamente dice Vd. que se evita ese nuevo ERE pero, ¿cuántos pueden regresar del que se hizo en 2012?

-Estamos doblemente condicionados ya que la reincorporación cuenta como un desahorro. ¿Cuántos? Los que jurídicamente puedan en una situación muy compleja

-Se habló de 120...

-Hay mucha complejidad y se está trabajando al milímetro. Hay voluntad política pero nos tenemos que ajustar a la ley.

-Estamos a menos de dos meses del 30 de junio, el plazo comprometido por el gobierno local...

-El objetivo es llegar al último minuto con nuestro trabajo hecho. Ahora bien, el Ministerio de Hacienda se ha comprometido a contestar y, a fecha de hoy, aún la Dirección General de Función Pública no ha respondido. En la reunión tuvieron muy buenas palabras pero aún no ha llegado la contestación; espero que sea por la complejidad del asunto y no por un tema político.

-¿Confía en que se llegue a un acuerdo en la mesa de negociación?

-No voy a desistir. Ni voy a agachar la cabeza porque me insulten y me amenacen. Vamos a seguir trabajando para que se sienten a negociar porque esta plantilla no se merece ese plantón.

-Ha criticado anteriormente la RPT que se aprobó en el pasado mandato y su partido anunció que la modificaría. ¿En qué situación se encuentra ese proceso?

-No se está avanzando nada porque hay muchos frentes abiertos en la Delegación de Recursos Humanos. Estamos con los cuadrantes horarios y tratando de ver los concursos que podamos sacar. Es todo muy complicado y hemos buscado ayuda externa como, por ejemplo, de la Diputación, que tiene especialistas en la materia. También se está barajando la creación de mesas de trabajo específicas.

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