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“Aplicamos última tecnología sólo si está contrastada”

  • El doctor Ramón Ruiz Mesa, de OFTALVIST, explica algunas claves de su trayectoria en medicina y los rasgos fundamentales por los que el centro donde trabaja es un referente de calidad y eficiencia.

El doctor Ramón Ruiz, durante la entrevista. El doctor Ramón Ruiz, durante la entrevista.

El doctor Ramón Ruiz, durante la entrevista.

El doctor Ramón Ruiz Mesa estudió en Granada, su tierra, y se especializó entre Jerez y el extranjero, completando su doctorado en 1997. “Son ya 21 años en la lucha”, cuenta. Una lucha que disfruta, con jornadas que, confiesa, comienzan muy temprano y acaban muy tarde, a las que añade muchos fines de semana de congresos. “Quizás incluso disfruto en exceso, pero es lo que nos gusta hacer, el sueño que teníamos desde pequeños, ser médicos y curar a los pacientes”.

-¿Cuál es la historia que más le han marcado de los pacientes que ha tratado?

-Son muchas, no podría decir una. Hay pacientes muy entrañables. La subespecialidad más agradecida quizás sea la mía, la refractiva y de cataratas, porque en muchas ocasiones llegan personas que han perdido mucha visión y recuperan su actividad y vida. Tengo 50.000 anécdotas, porque me gusta ser cercano. Si el paciente está feliz después de pasar por aquí, yo también lo soy. No me gusta que mantengan el terror por las batas blancas, sino al contrario. Nos gusta contar con buenos profesionales, pero por encima, que sean también buenas personas. Como decía la célebre frase de la película Patch Adams: “Si tratas a una enfermedad, puedes ganar o perder, pero si tratas a una persona, te aseguro que siempre ganarás, da igual el resultado”.

-Y muchas personas para las que una operación como éstas cambia su vida...

-En muchos casos, de personas que acceden a un puesto de trabajo, como en los cuerpos de seguridad. Ver luego a estos pacientes es muy reconfortante. Trato pacientes principalmente en Sevilla, Jerez y Chiclana, y aunque son ciudades grandes luego te los encuentras agradecidos fuera del ámbito hospitalario y eso te hace muy feliz.

-Contar con estos equipos y estos profesionales tan especializados ayuda, ¿no?

-Muchísimo. Respecto a la tecnología, apostamos por la última que esté contrastada. Si sale algo a nivel mundial que sea la última novedad pero de cuyos resultados no estemos seguros, no la aplicamos. Debemos tener antes un back up. Lo cierto es que incluso las casas comerciales confían en nosotros para que les demos nuestro punto de vista confiando en nuestra experiencia, realizando estudios seriados, para seguir perfeccionando, pero nunca realizamos ningún acto médico o quirúrgico con la plena seguridad de que funciona. Si hay un láser, por ejemplo, que lo puede hacer mejor, nosotros contaremos con ello. Y siendo en una ciudad como Jerez, en este caso, mejor que mejor.

-La oftalmología ha evolucionado muchísimo en los últimos años...

-Y por eso es tan importante para nosotros estar al día, continuamente aprendiendo en congresos y demás. Nuestra especialidad es quizás una de las que más ha evolucionado. El procedimiento más común de todo el mundo, ya sea en medicina privada o pública, es la operación de cataratas. Nosotros intentamos restaurar al máximo la visión, porque en medicina dos y dos nunca son cuatro, pero sí puede ser 3,99 o 4,01. Yo no me considero viejo, pero a comienzos de los noventa aún se abría la mitad de la córnea para extraer el cristalino, y añadir después la lente. Hoy en día, se realiza una incisión de 1,8 milímetros, reduciendo al máximo el ultrasonido coadyuvado por el láser de femtosegundo. Cada vez encontramos más dispositivos, nuevos tratamientos.

-¿Hacia dónde se dirige la cirugía oftalmológica? ¿Podremos en 20 ó 30 años curar casos de ceguera que hoy no se pueden abordar?

-Se están investigando mucho una serie de patologías, como el glaucoma y degeneración senil de la mácula. No me cierro en banda, claro, pero en algunas situaciones aún no se puede ser muy optimistas. Estamos viendo casos de implantación de chips que seguirán evolucionando. Para una persona con una vista normal no hay tanta diferencia en ganar un 10% de visión como sí lo es para el que tiene muy baja visión. No hablamos de restaurar el 100% de la visión, pero sí de avances que pueden conseguir que se manejen por sí mismo, pacientes que con eso son más felices que tú y que yo.