Asfixia económica del ayuntamiento

La plantilla municipal se impacienta y da un 'tirón de orejas' a los sindicatos

  • Más de mil personas acuden a la asamblea y exigen "unidad" a los sindicalistas · Impedir la celebración de la Semana Santa y Feria o paralizar la ciudad, son algunas de las propuestas de los trabajadores

Más de un millar de trabajadores municipales acudió ayer al polideportivo Ruiz-Mateos para participar en la asamblea convocada por la junta de personal y comité de empresa, ante los atrasos en el pago de las nóminas, para informar de la situación y paralelamente intentar paralizar el Ayuntamiento. Hasta la fecha, el Consistorio jerezano les adeuda parte del salario de diciembre, la paga extra y enero. Por estos motivos, los representantes sindicales dieron a conocer algunas de las propuestas que les han hecho ya algunos trabajadores y recogieron también las de otros tantos que surgieron durante la asamblea. Así, la comisión permanente (formada por comité y junta de personal) se reunirá este lunes para decidir qué medidas y cómo se llevarán a cabo. Tras la asamblea, en la que también los sindicatos recibieron un 'tirón de orejas' por parte de la empleados que les exigieron "unidad", los trabajadores decidieron desplazarse hasta el Ayuntamiento donde permanecieron hasta las tres de la tarde.

En concreto, el acto en el Ruiz-Mateos, que empezó pasadas las doce del mediodía, comenzó con la intervención de los representantes sindicales de CGT, SIP, CCOO, CTP, ATMJ y UGT. En primer lugar habló Nieves Calvillo (CGT) como presidenta de comité de empresa para desmentir rápidamente el rumor que ayer corrió como la pólvora: "Se estaba diciendo que la alcaldesa (María José García-Pelayo) iba a anunciar hoy en rueda de prensa el despido de 600 trabajadores, pero nos dicen que no es cierto, que nadie ha anunciado eso". Además, dio cuenta de las gestiones realizadas por el gobierno local para intentar hacer frente a las nóminas, aunque la conclusión no fue otra que la incertidumbre, ya que Calvillo dejó claro que aún no se sabe cuando cobrarán. El presidente de la junta de personal, Miguel Ángel Periñán (SIP), por su parte, lamentó la ausencia de muchos trabajadores que ayer no acudieron a la asamblea pese a que tampoco han cobrado. De hecho, aunque la afluencia fue muy numerosa, lo cierto es que los trabajadores asistentes apenas era un 50% de la plantilla municipal.

Por su parte, la representante de CCOO enumeró algunas de las medidas que ya le habían trasladado los afiliados, entre ellas que los concejales y la alcaldesa cobren a la vez que la plantilla, aunque sus sueldos sean pagados por otras administraciones como Diputación. Igualmente, desde la Agrupación de Técnicos Municipales dieron a conocer otras acciones destinadas a "paralizar" el Ayuntamiento y lamentaron también que no toda la plantilla esté volcada "en esta ardua tarea" de reivindicación. Tras criticar la desinformación a la que el gobierno local tiene sometidos a los sindicatos, desde UGT hicieron un llamamiento "a la unión para hacer acciones contundentes y llamar la atención de la alcaldesa". En la misma línea, CTP reiteró la necesidad de que haya "unión" porque "si esperamos más, puede ser tarde". "Lo que nos queda es sumamente peligroso", advirtió el representante de CGT. Además, todos los sindicatos presentes dejaron claro que están de acuerdo en una cosa: "No a la rebaja de sueldos ni a los despidos en el Ayuntamiento".

El ambiente poco a poco se iba caldeando y, cuando se abrió el turno de palabra para los trabajadores, la asamblea subió más de tono. "Vamos a paralizar el aeropuerto; paremos el tráfico en la estación de trenes; boicoteemos los eventos como la Semana Santa, las motos y la Feria; manifestémonos en el partido del Xerez en Chapín; lo bueno es una huelga general; o sigamos a la alcaldesa en cada acto del Ayuntamiento", fueron algunas de las propuestas de los trabajadores asistentes a la asamblea. De todas -dijo Calvillo-, tomaron nota los sindicatos "para estudiarlas y ver cómo llevarlas a cabo". Sin embargo, algunos empleados advirtieron que "los sindicatos no tenéis que decidir nada, simplemente os decimos lo que vamos a hacer". En tono más calmado, sin embargo, intentó hablar otro empleados municipal: "La ciudad no tiene culpa de esto...", pero fue abucheado por los trabajadores que, tras dos meses sin cobrar, parecían no creer que la diplomacia sea la salida a su situación.

La intervención de otro par de empleados sirvió para dejar callado a más de uno (tanto de la plantilla como de los representantes sindicales): "Me da igual que gobierne el PP o el PSOE, lo que queremos es cobrar; los sindicatos son los primeros que tienen que estar unidos, no que cada día vemos una cosa distinta en la prensa; hace falta la unión de los sindicatos porque la problemática es muy grande", fueron algunos de los reproches que ayer se escucharon por parte de la plantilla y que fueron también aplaudidos desde las gradas del Ruiz-Mateos. La presidenta del comité, por su parte, reconoció la dificultad para ir todos de la mano, pero dejó claro que eso es, al menos, lo que se está intentando hacer.

Tras las reivindicaciones, propuestas, aplausos y abucheos, los trabajadores desfilaron (algunos a pie y otros en coche) hasta la puerta del Ayuntamiento para protestar. Sin embargo, los más de mil empleados que estaban en la asamblea se 'convirtieron' en apenas doscientos en esta concentración. Aun así, la jornada dio para mucho porque, tras la asamblea, tanto sindicatos como trabajadores tendrán que decidir cuáles son las medidas más acertadas para salir de esta situación de asfixia por el impago de nóminas en el Ayuntamiento, en una ciudad en la que ya se ha sobrepasado la barrera de los 33.000 jerezanos desempleados. Desde el gobierno local, la alcaldesa, María José García-Pelayo, insistió ayer en la necesidad de recuperar el "diálogo", algo complicado -según dejó claro la plantilla-, cuando se acumulan las letras de las hipotecas y la facturas sin pagar.

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