Educación - Psicología

El primer artículo del año

El primer artículo del año El primer artículo del año

El primer artículo del año

Ser el primero en algo, no es nada fácil desde luego. Sin embargo, parece ser algo habitualmente deseable. Hace poco, viajando por Austria, vimos la panadería más antigua del mundo (al menos eso decían sus propietarios) y, aunque no era gran cosa, todos los que por allí pasábamos le hacíamos fotos admirados.

Pues bien, este es mi primer artículo del año y aunque no pretendo que le saquemos fotos, sí que me gustaría que sirviera para generar alguna reflexión e incluso alguna regla que nos ayude con las decisiones que tendremos que tomar durante este nuevo año. En este sentido, después de haber leído a Daniel Kahneman (psicólogo del que me enorgullece destacar su merecido Premio Nobel de Economía por sus investigaciones sobre la toma de decisiones en situaciones de riesgo), me resulta difícil no utilizar su teoría para reflexionar sobre cómo tomar buenas decisiones en el futuro.

Simplificándolo mucho, muchísimo, podemos tomar decisiones utilizando dos sistemas distintos, que se encuentran bien diferenciados y estudiados a nivel cerebral: el sistema 1 que es un sistema intuitivo, casi automático, que nos permite tomar decisiones acertadas en muchas ocasiones, sin tener que pensar en ellas y el sistema 2 que es un sistema racional, más exhaustivo y lento que analiza detenidamente cada decisión con el fin de tratar de minimizar la probabilidad de error.

Tomamos decisiones utilizando el sistema 1 cuando ya nos hemos enfrentado en numerosas ocasiones a esa misma situación, el niño que llora por hambre y decidimos que le toca comer sin pensarlo demasiado o notar que una persona está enfadada sin haber escuchado aún ni una palabra suya. Muchos camareros expertos, por ejemplo, presumen de usar su sistema 1 con un gran acierto, al saber calcular el gasto que van a hacer sus clientes con sólo verlos entrar en el restaurante y aseguran equivocarse muy poco.

El sistema 2 lo dejamos para esas situaciones que desconocemos o a las que nos hemos enfrentado en pocas ocasiones. En estos casos, tenemos que estudiar bien las circunstancias, analizar todas las opciones con las que contamos en ese momento, considerar las ventajas e inconvenientes de cada una de ellas y, por último, decidir cuál de ellas es la que tiene mayores ventajas y menores inconvenientes para ponerlas en práctica.

Como psicólogos, en Psicología Diez, después de 20 años tratando con los problemas de otras personas, después de haber colaborado con numerosos centros educativos, haber impartido clases en la universidad o participado en la formación de algunos nuevos psicólogos, el sistema 1 nos ayuda a entender muchos de los problemas que presentan nuestros alumnos e iniciar un tratamiento con rapidez. Sin embargo, en algunos casos es necesario un estudio mucho más pormenorizado, propio del sistema 2, para llegar a unas conclusiones que nos permitan elegir el tratamiento más adecuado.

Así, esperamos que en el nuevo año todos utilicéis vuestro sistema intuitivo en aquello en lo que sois expertos y reservéis el sistema racional para lo que resulta más novedoso o complejo, consiguiendo de esta forma la mayor efectividad en vuestras decisiones y haciendo que vuestros alumnos e hijos se sientan únicos, como un primer artículo, día, comida o conversación del año.

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