Jerez

El reto de mantener la distancia cuando no ves

  • El jerezano Arturo Díaz pide colaboración ciudadana para respetar la separación entre las personas y evitar los contagios

Son los ojos de quien no puede ver, pero un perro guía no entiende de metros. Es el reto de las personas ciegas en esta crisis sanitaria en la que aconsejan por salud mantener al menos un metro de distancia para evitar los contagios. Arturo Díaz, de 51 años, tiene incapacidad absoluta y desde hace seis años y medio ve a través de los ojos de su perra Idena. Pocas cosas suponen para el jerezano una barrera, puesto que Arturo no sólo es graduado en Trabajo Social (aunque no ejerce), sino que es voluntario en Cáritas, colaborador de la ONCE, practica deporte y participa habitualmente en el Campeonato de España de Carreras por Montaña.

Pero ante lo que el Gobierno llama ‘Nueva normalidad’, Arturo, como todas las personas con discapacidad visual, necesita algo más que su espíritu de superación. Necesita la colaboración de la ciudadanía. “Mi perra no sabe identificar un metro, de dos, de tres. Se para tras el último en la fila porque así lo ha aprendido. Por eso, es importante que a partir de ahora podamos contar con la gente, para que nos avisen cuando nos estamos acercando mucho”, declara Díaz.

“Aquí en el barrio todo el mundo me conoce, pero cuando se pueda hacer una vida normal, no tendré este entorno”, añade el jerezano, quien solicita que “para avisarnos pedimos que no toquen a nuestros perros guía, porque cuando están trabajando les confunden. Debemos ser conscientes de que tenemos que pedir ayuda, vienen nuevos tiempos”.

Hace unos días la ONCE ponía en valor que 12 perros guía de la organización acompañan durante estos días de confinamiento a personas ciegas de Jerez, El Puerto y Sanlúcar.

Desde la entrada en vigor del estado de alarma por el Covid-19, los perros guía también se quedan en casa y sólo salen a la calle para acompañar a las personas ciegas a cubrir sus necesidades básicas como realizar la compra en un supermercado, adquirir medicamentos en una farmacia o asistir a una consulta médica. Siempre lo hacen con el arnés que los identifica como perros guía, y sin acercarse a otros perros ni sus propietarios.

“Para mí tener a Idena me ha ayudado mucho para reducir mi inquietud. Cada día me levanto para bajarla a la calle y aprovecho para hacer los mandados”, reconoce Díaz, aunque añade que “la que hace la compra en el supermercado es mi pareja, Regla María Acosta, –también afiliada a la ONCE–, que tiene algo de visión”.

La Fundación ONCE del Perro Guía (FOPG) se suma a la petición de ayuda a la ciudadanía para que, en distintas situaciones diarias, les indiquen mediante la voz y no el tacto, la zona correcta que permita cumplir con la normativa vigente y así respetar la distancia.

Además, con motivo del Día Internacional del Perro Guía, que se celebró el pasado miércoles, 29 de abril, la FOPG quiere reconocer la labor desinteresada de las cerca de 250 familias educadoras de cachorros o cuidadoras de los ejemplares reproductores “que, ahora más que nunca, contribuyen con su colaboración a la importante tarea de lograr que las personas ciegas del país tengan la opción de contar con un perro guía que mejore su movilidad”.

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