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Jerez

Unas vacaciones entre libros

  • La red de bibliotecas municipales da cobertura a las necesidades de los jerezanos durante el verano con la apertura por las tardes de la biblioteca pública Padre Luis Coloma

Como todos los años, la mitad del mes de agosto y el comienzo del mes de septiembre llega cargado de quehaceres estudiantiles. El final del verano se acerca y los exámenes están a la vuelta de la esquina, poniendo la voz de alarma ante el nuevo curso académico. Son muchos los jóvenes que vuelven a la ciudad después de sus vacaciones veraniegas y toca limpiarle el polvo a esos libros que, desde la estantería, formaban un perfecto decorado de sabores añejos. Estudiantes que tras finalizar su grado universitario opositan para ganar una plaza como funcionario de prisiones o luchan para convertirse en un nuevo agente de la Policía Local. O simplemente, alumnos que necesitan recuperar las asignaturas pendientes del pasado curso escolar. Es por ello, tiempo de ocupar los puestos de estudio de las diferentes bibliotecas públicas de la ciudad.

La estrella de la red de bibliotecas municipales es la Central, un edificio histórico que, inaugurado el 23 de abril de 1873 gracias al movimiento bibliotecario de la República española, se sitúa en la Alameda del Banco y alberga , además, el Archivo Municipal. Actualmente cuenta con 200 plazas y es considerada "el punto de mayor recursos, tanto en puestos de lectura como en servicios que ofrece al ciudadano, siendo la biblioteca pública más antigua de Andalucía", apunta Natalio Benítez, bibliotecario de la red municipal de bibliotecas de Jerez desde hace veintiocho años. Además de la biblioteca central, la red municipal está compuesta por cuatro centros más situados en diferentes distritos de Jerez: Ramón de Cala, en la barriada La Plata; Agustín Muñoz, en la barriada La Granja; la biblioteca de San Telmo y la biblioteca pública Padre Luis Coloma, un espacio que, aunque también pertenece al centro escolar, es de libre acceso para todos los ciudadanos, situado en la avenida Alcalde Álvaro Domecq.

La biblioteca y archivo central es el punto de mayor recurso con más afluencia de usuarios

La biblioteca pública Ramón de Cala, de La Plata, cuenta con aproximadamente 70 puestos de estudio y lectura repartidos en dos salas de estudio y una sala infantil. Como los demás centros de estudio, cuenta también con un servicio de préstamos de libros que fomenta la lectura de los ciudadanos. "El préstamo de libros está muy bien, sobre todo para los jóvenes porque durante el curso académico, los colegios mandan lecturas obligatorias. Un libro cuesta aproximadamente 15 euros y si desde las bibliotecas públicas podemos ayudar a esas familias que no tienen recursos, es fantástico", explica Loli Barragán, auxiliar de la biblioteca Ramón de Cala desde hace cinco años.

A siete kilómetros se encuentra la biblioteca Agustín Muñoz, en la barriada La Granja. Una de las más pequeñas de la red municipal, cuenta con aproximadamente 50 puestos de lectura y con la cifra más baja en cuanto a los usuarios que la frecuentan. "Aquí en verano somos siempre los mismos, cuatro personas que opositamos. En invierno si que vienen más niños a hacer los deberes. Aunque vivo lejos de aquí, me gusta venir a esta biblioteca porque es muy cómoda y la más tranquila de todas aunque en verano hace calor porque el aire acondicionado no funciona muy bien", comenta Isabel Rubio, futura funcionaria de prisiones.

Cabe destacar, que la biblioteca de San Telmo ha permanecido cerrada durante todo el mes de agosto y las restantes permanecerán abiertas en horario de mañana, de 9 a 14 horas, a excepción de la biblioteca pública Padre Luis Coloma, que prolonga su horario incluyendo la tarde hasta el próximo 14 de septiembre, abriendo sus puertas de 17 a 21 horas.

Este centro de estudio municipal cuenta con 80 puestos de consulta y estudio que dan cobertura a las necesidades que tienen los estudiantes jerezanos durante los meses de agosto y septiembre. "Ha habido una bajada de público considerable en el mes de julio que aumenta en agosto y septiembre con la apertura por las tardes de la biblioteca Padre Luis Coloma, un horario especial con el que contamos desde 2005", comenta Benítez.

Desde el Ayuntamiento, el teniente de alcaldesa Urbanismo, Dinamización Cultural, Patrimonio y Seguridad, Francisco Camas, aseguró la semana pasada durante una comparecencia que "el objetivo del gobierno local es continuar mejorando el servicio que presta la red de bibliotecas municipales e ir recuperando todos los servicios que se prestaban y que durante la pasada legislatura se fueron eliminando por falta de personal. Creemos que es necesario ampliar los servicios para que cada vez más jerezanos puedan disfrutar de las actividades que se ofertan desde la red de bibliotecas y fomentar la lectura, especialmente entre los más pequeños".

Y es que "las bibliotecas públicas no son un monopolio del estudiante", apunta Benítez. "Una de las funciones de la biblioteca pública es el apoyo al estudiante, pero ni mucho menos es la única. Las bibliotecas municipales tienen que ofrecer puntos de información para el ciudadano, actividades que fomenten la lectura, iniciativas de ocio. No solo está para que vengas, cojas un libro, lo ojees y te vayas o te sientes a estudiar", explica el bibliotecario. Las actividades culturales en la red de bibliotecas no faltan. Desde el año 2000, la entidad lleva a cabo una serie de campañas de fomento de la lectura, que cumplirá su decimoctava edición durante el próximo curso académico 2018-2019. Club de lectura, encuentros con autores, cuentacuentos, visitas escolares guiadas a las bibliotecas y talleres infantiles. En resumen, actividades de extensión bibliotecaria que suman "más de una lista de espera". "En la promoción de los centros municipales de estudio pienso que lo estamos haciendo muy bien porque hacemos muchas actividades durante todo el año. Una de las más solicitadas es 'Desde el mirador de la biblioteca' que se realiza en la azotea de la biblioteca central, donde se pueden ver las diferentes vistas del casco histórico de la ciudad", observa Benítez.

Por otro lado, desde la biblioteca Ramón de Cala, se fomenta la lectura en los más pequeños de la familia. "Nosotros informamos a los colegios cercanos de las actividades que se van a hacer y las profesoras del colegio Isabel La Católica traen frecuentemente a los niños un rato por la mañana para fomentar la lectura y que ellos cojan la lectura como un hábito", afirma Barragán.

Los usuarios que más frecuentan las bibliotecas municipales durante los meses estivales son mayoritariamente opositores y estudiantes como Alfredo Sampalo, un jerezano autodidacta que visita todas las mañanas la biblioteca de La Plata para estudiar un programa de diseño. "En casa con mi hija no tengo la concentración necesaria para estudiar y vengo aquí, porque además de que me pilla cerca, es muy tranquila", apunta.

En la biblioteca de la Alameda del Banco nos encontramos con Lucía Segovia, una estudiante jerezana de Ingeniería Aeronáutica que acude a la Central durante todo el curso académico. "Yo vengo siempre a estudiar al centro desde que empecé la carrera. También he ido a la del Coloma pero además de la cercanía, reconozco que tanto a mis amigos como a mí, el ambiente de la Central nos gusta más. Más comodidad y más tranquilidad y eso me ayuda a concentrarme con más facilidad".

Pero esto no es todo. En las bibliotecas también caben los investigadores. "No es raro ver cómo investigadores, de diferentes especialidades, aprovechan las vacaciones de sus respectivos trabajos para acudir al archivo y buscar material de apoyo que les ayuden en el avance de sus futuras publicaciones. Hemos tenido a personas que han estado estudiando en profundidad la carrera profesional de diferentes cantaores jerezanos de renombre y nos han pedido material fotográfico para incluirlo en su proyecto cultural", cuenta Benítez.

Pero el horario de apertura de las bibliotecas públicas de la ciudad sigue siendo insuficiente para muchos jerezanos. "Hombre, yo entiendo que la gente tenga que descansar y disfrutar del verano, pero muchas veces se echa en falta por ejemplo, que abran los fines de semana porque la única que está abierta con un horario ininterrumpido es la del Campus y muchas veces, no todos podemos entrar porque no somos universitarios", explica Anabel Flores, joven que estudia para las oposiciones de Correos.

Desde la red de bibliotecas municipales aseguran que en los municipios andaluces generalmente "las bibliotecas no están bien dotadas". "Eso ha venido desde siempre y entre los compañeros lo comprobamos cada vez que visitamos una biblioteca pública en cualquier sitio de Andalucía. Las bibliotecas tienen que modernizarse con nuevos materiales e instrumentos para los ciudadanos. Los usuarios, por ejemplo, ya no demandan exclusivamente libros en papel, sino también en formato digital y quieren terminales de conexión a Internet que les permita buscar más información. Las bibliotecas son como todo, tienen que avanzar al igual que va avanzando la sociedad y poco a poco se irá consiguiendo".

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