Jerez Industrial

Carlos Fontana rompe su silencio

  • El técnico del ascenso a Segunda B critica sin tapujos a Ricardo García, habla de una pequeña parte de afición "manipulada" y por encima de todo defiende a sus jugadores, "los únicos artífices de este éxito"

Carlos Fontana, el técnico del ascenso del Jerez Industrial a Segunda B, prefirió guardar silencio hasta que su denuncia en el colegio de entrenadores no se resolviese. La mediación del Ayuntamiento a través de Francosol SL permite al club seguir compitiendo. Ahora, el ex entrenador blanquiazul toma la palabra para defenderse de algunas acusaciones, habla de una pequeña parte de afición "manipulada" y, por encima de todo, defiende el trabajo de sus jugadores, "los únicos culpables de que ahora el Jerez Industrial juegue en Segunda B".

Fontana se ha mordido la lengua durante las últimas dos semanas observando los movimientos del club, cuya actuación contra el Ayuntamiento comparte, "porque lo cortés no quita lo valiente", en el fondo pero no en las formas, "totalmente equivocadas".

Con todo, lo que más ha molestado a Carlos Fontana es que entre parte de la afición se haya cubierto un manto de sospecha sobre su actuación culpándole de la posible desaparición del club. Y manda un mensaje a los que, a través de varios foros, le llaman pesetero: "El que habla en un foro con un seudónimo o una careta que tenga dos huevos a decírmelo a la cara".

Y es que el mérito del ascenso es cuasi exclusivo de los jugadores: "El equipo asciende con el trabajo que se realiza desde el utillero, que es el Uva, hasta Juan Carlos, que fue el chaval juvenil que jugó algunos minutos. Este equipo no subió por el dúo Ricardo-Chicha. No, el equipo subió porque un montón de gente hizo un trabajo tremendo".

Ricardo García ha pasado a la historia por el artífice del ascenso tras su gestión en Madrid cuando la Segunda B peligraba y se marchaba a Almería pero Fontana corrige: "Si este equipo no acaba como el mejor segundo no hay ascenso. Ya puede ir el Papa a la Federación Española de Fútbol que no subimos".

Fontana defiende, por encima de todas las cosas, la labor de sus jugadores: "Aquí ha habido un grupo de futbolista que ha pasado calamidades todo el año. Que ha venido a entrenar, pongamos por caso Chema o Rafa Caro, haciendo todos los días 250 kilómetros y eso no se puede quedar en el olvido. Que hay futbolistas que se han ido con una deuda de diez meses y a algunos los han echado. Yo, personalmente, no lo olvido y creo que el industrialismo no se debe olvidar".

El entrenador cree que "han manipulado a algunos industrialistas. Otros no. Otros han pasado por mi negocio para que, a través de mi persona, felicitase a los jugadores y al cuadro técnico por el ascenso. Por parte de AFIN, el señor Roque García me llamó el día siguiente al ascenso para felicitar a los jugadores". Sí echó de menos la felicitación del presidente o el director deportivo "pero parece que para algunas cosas eres entrenador y para otras no".

En cuanto a las cifras sobre su finiquito quiso aclarar que "a mí se me debía un dinero del año pasado en premios, cinco meses de este año y además los premios de este año. A ver si ahora va a creer la gente que yo ganaba 6.000 euros al mes".

El preparador de Córdoba insiste en que "no me voy a colgar medallas" pero señala que el trabajo durante la temporada ha sido "durísimo porque había que llevar un vestuario con gente que se les debía 10 meses y que todos los días se querían ir para su casa; a los que todos los días había que hacerles correr, entrenar, competir... Y había viernes que algunos de esos futbolistas que se hacían 250 kilómetros no estaban en una lista de convocados. Y después del partido, al lunes, había que hacerles entrenar de nuevo".

Ricardo García y Chicha abandonaron el fútbol activo hace pocas temporadas y por eso Fontana se explica aún menos la situación que atraviesa el club: "Si me dices que estos dos señores son directivos de toda la vida... pero es que hace dos años eran futbolistas y también denunciaban. Se les ha olvidado muy rápido".

El técnico le desea al Jerez Industrial un gran futuro en lo deportivo: "Ojalá ascienda de categoría porque además creo que tiene una buena plantilla en manos de un entrenador con experiencia y que sabe de qué va esto". Pero igualmente advierte a los industrialistas "que miren en manos de quién están. El tiempo a cada uno lo pone en su sitio".

Y para evitar suspicacias, puntualiza que "al Industrial, como institución, le estaré eternamente agradecido, y también a su afición porque nunca recibí un silbido ni un insulto. A mí el Jerez Industrial me lo ha dado todo porque yo venía de la Preferente con el San Isidro del Guadalete".

En la recepción del Ayuntamiento echó de menos "a los jugadores que lograron el ascenso (sólo estuvieron Carrasco y Nono), ésos son los que tenían que haber firmado en el libro de honor". Y añade que "ahora el ascenso está reciente pero ya que tanto que hablan de márketing, dentro de unos años no quedará un recuerdo porque este club que ha subido a Segunda B no tiene una foto oficial. Es triste".

Por último, repasa los tres presidentes que ha tenido a lo largo de sus cuatro años (en diferentes etapas) al frente del club blanquiazul, al que salvó del descenso en tres ocasiones y ascendió a Segunda B en la última: "Narbona es, con todos sus defectos, un industrialista. A Salvador Beato lo mandas un domingo a pintar el campo y lo pinta: industrialista. Del tercero mejor no hablar".

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios