Málaga costa Las dos caras de las gaviotas

  • Estas aves marinas actúan contra las invasoras cotorras y se comen los deshechos de la arena

Las dos caras de las gaviotas Las dos caras de las gaviotas

Las dos caras de las gaviotas / Javier Albiñana

Los Parques Zoosanitarios cada vez están registrando más llamadas de vecinos angustiados por la presencia masiva de gaviotas en sus terrazas. Algunas llegan de forma inoportuna en mitad del almuerzo familiar o en una barbacoa entre amigos, otras interrumpen el tendido de la colada en la azotea y lo peor es cuando sobrevuelan sobre gatillos – a los que han picado en alguna ocasión – o sobre pequeñas mascotas. Las comunidades de vecinos buscan soluciones a la gran afluencia de estas aves marinas sobrevolando la urbe. Aunque si bien son incómodas, también aportan beneficios como cualquier animal del ecosistema.

“Las gaviota son grandes limpiadoras. Ellas comen cualquier desperdicio que quede sobre la arena de la playa o sobre cualquier punto donde se posen. Se comen los desechos que algunos bañista no son capaces de recoger cuando terminan su jornada de playa”, explicó el gerente del Parque Zoosanitario Don Animal, José Antonio Villodres, quien aclaró que precisamente muchas de las llamadas que reciben son de ciudadanos preocupados por la salud de las gaviotas. “Muchas de ellas se están asfixiando con algún plástico que han comido o con algún otro deshecho que las ha intoxicado y otras porque tienen alguna herida en el pata o en un ala por un anzuelo. Nosotros las rescatamos y le damos cura”, explicó Villodres.

Este Parque Zoosanitario ofrece el “servicio de captura de aves” a Los ayuntamientos de la comarca de la Axarquía. Sólo en el mes de julio ha hecho un centenar de salidas para atender gaviotas. “Estos servicios ilustran la dimensión que tiene la superpoblación de estas aves marinas. Nunca hemos registrado tantas llamadas al respecto, como mínimo se han duplicado. Hay muchas más que de costumbre”, apuntó asegurando que una opinión compartida con otros profesionales. “Están cambiando sus costumbres, antes estaban en zonas de playa y en terrenos rústicos, y ahora han descubierto que se encuentran muy bien en el hábitat urbano porque comen bien”, indicó Villodres.

El otro efecto beneficioso que tienen estas depredadoras es que al migrar de la playa a los espacios urbanos “están contribuyendo a acabar con especies invasoras como las cotorras kramel”. “Están acabando con muchos nidos, de ahí a que muchas comunidades de vecinos se estén quejando de su presencia. Se asientan en los áticos y en las azoteas para desde allí localizar los nidos de las cotorras y palomas”, afirmó el gerente del Parque Zoosanitario Don Animal.

De ahí, a que muchas comunidades de vecinos estén apostando por comprar unos búhos artificiales de gran tamaño y que mueven la cabeza para instalarlos en las terrazas y ahuyentarlas. “Son señuelos que están funcionando a modo de medida disuasoria y que están funcionando ya que posibilita que no se asienten ante el temor del búho real”. El coste es de 30 euros aproximadamente. “Muchos vecinos están preocupados porque es cierto que muchas veces se vuelven agresivas y pueden atacar a las personas cuando están en el tendedero o en algún almuerzo. De esta forma, se consiguen alejar”, comentó indicando que cuando las capturan – si están heridas las sanan - , vuelven a soltarla en la playa o en suelo rústico. “Son buenas que existan. Tienen una función en el ecosistema, al contrario que las especies invasoras que rompen el equilibrio de la fauna autóctona”, afirmó Villodres quien insistió en que también “actúan contra la sobremasificación de palomas”.

Villodres alertó también de la expansión que está experimentando el cernícalo vulgar, una pequeña ave rapaz con gran capacidad para nidificar o procurarse alimento.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios