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Más de 40 migrantes mueren en el ataque a un centro de detención libio

  • El Gobierno de Trípoli atribuye a la fuerza del mariscal Hafter el bombardeo a un complejo que acoge a 620 personas.

  • Las ONG critican la existencia de este tipo de instalaciones en zonas de conflicto.

Imagen de satélite del centro de detención libio atacado. Imagen de satélite del centro de detención libio atacado.

Imagen de satélite del centro de detención libio atacado. / Efe

Horas después de que 44 migrantes murieran y más de 80 resultaran heridos en un bombardeo contra un centro de detención cerca de Trípoli atribuido a la fuerza del mariscal libio Jalifa Hafter, expertos y analistas se preguntan por qué se encontraba dicha instalación en una zona de conflicto y recuerdan que es una tragedia que se podía haber evitado.

El ataque ocurrió poco antes de la medianoche del miércoles cuando, según la versión del Gobierno sostenido por la ONU en Trípoli (GNA), un avión de combate tipo F-16 supuestamente perteneciente a la fuerza del mariscal Hafter atacó un centro de detención situado en la localidad de Tajura, al sur de la capital.

El centro, un complejo integrado por varios edificios, acogía a esa hora en su interior a unos 620 migrantes y ya había recibido disparos anteriormente. Está gestionado por la milicia de Tajura, una de la más influyentes y aliada del GNA en la guerra con Hafter.

"El proyectil impactó contra un edificio en el que había 126 migrantes. Los servicios de socorro han rescatado ya los cadáveres de 44 personas", explicó ayer una fuente médica.

Una tragedia que, como denunciaron el miércoles expertos y ONG que trabajan sobre el terreno como Médicos sin Fronteras (MSF), "podría haberse evitado fácilmente".

"Ésta no es la primera vez que migrantes y refugiados se ven atrapados en el fuego cruzado en Trípoli, con múltiples ataques aéreos sobre los centros de detención o en lugares cercanos a éstos, desde que comenzó el conflicto en la capital a principios de abril", explicó MSF. "Hace apenas ocho semanas, en este mismo centro de Tajura, la metralla de una explosión atravesó el techo del hangar donde están las mujeres y estuvo a punto de alcanzar a un recién nacido", recalcó.

Prince Alfani, coordinador médico en Libia, recordó que MSF visitó días atrás el recinto, alertado del peligro y de las inhumanas condiciones en las que se hallaban los migrantes, recluidos de forma indigna. "En el momento del ataque había más de 600 hombres, mujeres y menores en condiciones vulnerables atrapados en este recinto. Nuestros equipos visitaron el centro y se encontraron con 126 personas recluidas en la celda que luego sería alcanzada en el ataque", señaló.

MSF volvió a denunciar las políticas restrictivas de bloqueo de migrantes de la UE, que son responsables de la situación actual y que han convertido Libia, un Estado fallido víctima del caos y la guerra civil, en una enorme prisión.

"Por cada persona evacuada o reasentada desde Libia en 2019, más de dos han sido devueltas por la fuerza por la Guardia Costera, a la que la UE apoya", señaló la organización, que pidió menos palabras y más actos.

"Lo que es necesario ahora no es una inocua condena de estos hechos, sino la evacuación urgente e inmediata fuera de Libia de todos los refugiados y migrantes recluidos en los centros de detención", afirmó.

Aunque no existen aún pruebas definitorias, el Gobierno sostenido por la ONU en Trípoli volvió a acusar ayer a Hafter, hombre fuerte del país, y pidió la formación de una comisión especial internacional conjunta que investigue y depure responsabilidades.

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