Siniestralidad Cádiz cierra 2019 con la mayor cifra de accidentes laborales en ocho años

  • La Bahía de Cádiz concentra casi el 40% de los siniestros y tres de cada cuatro accidentados son hombres 

  • La provincia registra diez muertos en el tajo, dos más que en 2018

Un vehículo de los servicios funerarios accede al Arsenal de La Carraca tras el accidente laboral ocurrido el pasado mes de noviembre. Un vehículo de los servicios funerarios accede al Arsenal de La Carraca tras el accidente laboral ocurrido el pasado mes de noviembre.

Un vehículo de los servicios funerarios accede al Arsenal de La Carraca tras el accidente laboral ocurrido el pasado mes de noviembre. / Román Ríos (San Fernando)

La provincia de Cádiz cerró 2019 con un total de 12.638 accidentes de trabajo con baja en jornada de trabajo, lo que supone un incremento del 2,3% respecto a 2018 y la cifra más alta desde 2011, según el balance provisional de la Consejería de Empleo, Formación y Trabajo Autónomo.

La inmensa mayoría fueron de carácter leve, aunque éstos repuntaron un 2,3% hasta los 12.553. También aumentaron los siniestros mortales, al contabilizar un total de diez fallecimientos en el tajo, dos más que en 2018, siendo el número más elevado desde los doce fallecidos en 2014. En cambio, los accidentes graves caen al mínimo de la última década, al registrarse un total de 90 siniestros de este tipo.

La siniestralidad laboral se mueve en paralelo a la actividad económica. En los primeros años de la crisis, se desplomó a niveles históricos, registrándose el mínimo en 2014, cuando sólo se contabilizaron 9.594 siniestros, un 40% menos que en 2009, aunque el número de fallecidos se elevó a trece.

Respecto a su distribución por comarcas, destacó en 2019 de manera clara la Bahía de Cádiz, que contabilizó casi el 40% del total de los siniestros, de los cuales, cuatro fueron mortales. Le siguen el Campo de Gibraltar con 3.265 accidentes laborales, dos de ellos con resultado de muerte, y Jerez, con 2.135 siniestros y otros dos fllecidos. La Costa Noroeste computa un total de 1.035 accidentes, ninguno de ellos mortal, mientras que la Janda contabiliza 918 siniestros laborales y la Sierra 847, si bien en esta última comarca sí que registró dos accidentes mortales.

Cae la siniestralidad en términos relativos

Otra forma de analizar los datos es la incidencia de accidentes por cada 100.000 cotizantes, lo que permite una comparación homogénea entre ejercicios con independencia del tamaño del mercado laboral.

Entre 2012 y 2014 se mantuvo en mínimos históricos. entre 3.500 y 3.600 siniestros por cada 100.000 trabajadores, la menor de toda la serie estadística que arranca en 1988, según el Ministerio de Trabajo. En los años siguientes, conforme se reactivó la actividad económica, la incidencia de la siniestralidad laboral se elevó y se situó ininterrumpidamente por encima de los 4.000 accidentes por cada 100.000 cotizantes.

Sin embargo, 2019 ha invertido la tendencia, ya que el aumento del número absoluto de accidentes ha coincidido con una expansión de la afiliación media –ha pasado de los 302.264 de 2018 a 356.242 en 2019–. Así, la incidencia de la siniestralidad laboral ha disminuido hasta los 3.547 accidentes por cada 100.000 cotizantes, lo que supondría la segunda cifra más baja desde 1988.

Para ponerlo en perspectiva, esta incidencia es ligeramente superior a la media de Andalucía –3.358 accidentes por cada 100.000 cotizantes– y es la tercera más alta de la comunidad tras Córdoba –3.781– y Huelva –3.729–.

Para CCOO-Cádiz, los datos suponen una llamada de atención a las administraciones estatal y autonómica, que cuentan con competencias en la materia, para “hacer cumplir la Ley de Prevención de Riesgos Laborales en todos y cada uno de los centros de trabajo”.

“Tenemos una buena legislación, pero su incumplimiento nos sitúa en niveles de siniestralidad intolerables”, señala el secretario de Salud Laboral de CCOO-Cádiz, José María Rodríguez, en un comunicado. “Exigimos una labor inspectora a la altura de la gravedad del problema que propicie un cambio en la cultura empresarial en este terreno”, agrega.

Este sindicato sitúa a la precariedad laboral en el centro del problema de la seguridad y la salud en el trabajo. “El día a día viene a demostrarnos que un trabajador precario está sometido a unos niveles de riesgo laboral muy superiores a los que desarrollan su actividad profesional en mejores condiciones de trabajo, un hecho que resulta totalmente inaceptable”, concluye el responsable de Salud Laboral de CCOO.

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