Atractivo turístico

El Corpus llena las calles de la Sierra

  • Zahara de la Sierra cambian la fisonomía de sus calles en una fiesta declarada de interés nacional y con 500 años. El Gastor vive también el evento, que mejora la economía local

 Mil haces de juncias siembran el suelo. Otro millar de haces a base de ramas de eucaliptos, adelfas y plantas aromáticas dibujan  fachadas donde el blanco de la cal, que da nombre a esta ruta turística, desaparece. Es Zahara de la Sierra, que un juego de espejos, convirtió ayer durante unas horas, sus callejuelas en un bosque para celebrar su emblemático Corpus, la fiesta religiosa más importante y de más renombre en su calendario, que se celebra desde hace más de 500 años. Una cita que, de paso, animó durante la jornada la economía de los negocios y alojamientos de este pueblo y del cercano El Gastor, donde también se celebró el evento. De hecho, las plazas hoteleras  se coparon y hubo reservas con cuatro meses de antelación.

Una vez más Zahara abordó esta festividad, a la que se asomaron decenas de visitantes que no quisieron perderse una nueva edición de este Corpus, que se celebra desde el siglo XV, y es el único de Andalucía que ostenta la distinción de Fiesta de Interés Turístico Nacional desde 1980. La jornada se ajustó al guión casi inmutable con el paso del tiempo. Numerosos visitantes  -algunos menos que otros años, bien porque cuesta moverse con la crisis- se maravillaron con los exornos florales y con la puesta en escena de una fiesta, en la que los lugareños echan el resto para adornar y engalanar sus altares y fachadas. No en vano, a las seis de la mañana y con el madrugón en el cuerpo, se las ingeniaron para transformarlo todo para que a las doce de la mañana, la procesión con la rica Custodia,  una joya de orfebrería realizada en plata dorada y esmeraldas, otorgara la bendición.  Varios días antes, ya hubo reclutamiento de voluntarios para salir fuera del pueblo en busca de juncias frescas y ramas, buscando zonas húmedas, para traerlas en camiones. “Este año han sido especialmente difícil los preparativos. Había barro y las zonas estaban encharcadas”, cuentan desde el Ayuntamiento. Pero no importa, el zahareño hará lo indecible para que el pueblo sea un vergel. Unos 120 de ellos colaboran en la organización del evento. “Es mucho trabajo. Echamos una mano porque nuestros mayores siempre se han volcado con el Corpus”, dice una joven, mientras ultima los detalles del altarcito que corona la entrada de su casa, el mismo que cada año han levanta y preparado a lo largo de un siglo  todas las generaciones de esta familia. Porque manda una tradición casi inamovible y son nueve los altares que se colocan por las calles de este pueblo, de poco más de 1.500 habitantes, que arreglan los mismos vecinos. 

Mientras culminaba como antesala de la procesión la misa solemne que se desarrollaba  en la iglesia de Santa María de la Mesa, las cámaras buscaban esta vez y como siempre la inmortalidad de una foto única que el resto de ojos no han percibido. Máquinas de profesionales o de aficionados, porque este Corpus es el mejor pasaje para engrandecer la leyenda urbana de que Zahara de la Sierra es de los pueblos más fotografiados de la piel de toro. Motivos no faltan. Y ayer decenas de personas, con cámara a cuesta, quisieron estrenar el I Concurso Fotográfico sobre el Corpus, que será el trampolín para localizar la mejor foto de la fiesta que ilustrará el cartel anunciador de la misma para 2014. Dicen los del Ayuntamiento que la gran tradición del Corpus en Zahara ha hecho que prácticamente el programa de actividades no se altere desde hace varios siglos, si bien en algunos aspectos, se ha ido incluyendo nuevos alicientes como la música o exposiciones. Por eso, una de las atracciones más genuinas es el concurso de cachiporras, una especie de fusta realizada, entrelazando las juncias a modo de trenza con diversos ramales, que se utilizaban para las caballerías.

El otro gran foco del Corpus en la Sierra es el que se desarrolla en la cercana localidad de El Gastor, una fiesta que rivaliza en belleza con la de Zahara y que se consolida por año, aumentando las visitas. Declarada de Interés Turístico, este genuino acontecimiento que fechan desde 1747 liga la procesión de la Sagrada Custodia al toque de la gaita gastoreña. No obstante, la Custodia paró en cada uno de los altares ubicados por sus calles empedradas en medio de decenas de visitantes, que llenaron los rincones de esta población.

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