Provincia de Cádiz

Égida, parecidos pero no iguales

Égida era una coraza pectoral que los guerreros helenos portaban y, según leyendas, garantizaba la invulnerabilidad a los héroes. Por eso los EEUU tomaron prestada la palabra (Aegis, en inglés) para designar a un sistema de armas naval (ojo no a un misil, tampoco a un navío y ni siquiera a un tipo determinado de radar).

Si las antiguas égidas estaban confeccionadas con piel de cabra o placas de bronce (según el poder adquisitivo de su portador), las modernas son bastantes más costosas pues las más sofisticadas hoy se componen de un radar AN-TYP/2, y de una directora de tiro, sincronizada a las lanzaderas de misiles SM-3 (Misil Estándar modelo 3). Este dispositivo puede enlazar además con una serie de estaciones detectoras bien basadas en tierra, o bien con sofisticados radares de alta resolución, embarcados en otros navíos. Finalmente, posee la capacidad de recibir información desde aviones de detección y alerta electrónica avanzada y desde satélites espía.

El despliegue de los navíos de la 60ª Escuadrilla de Destructores Lanzamisiles en Rota, no supondrá la construcción de ninguna instalación hiperfuturista intergaláctica, pese a que algunos ya fabulen con autenticas "estrellas de la muerte", alzadas entre antiguos ejidos. Sin embargo y como nota surrealista, cabe decir que Rota y Diyarbakir, dos lugares imprescindibles al escudo antimisiles y unidos a su desarrollo completo, son famosos por sus suculentas sandías (¡algo tendrán las cucurbitáceas!)

La especial relevancia de la base aeronaval gaditana en el despliegue estriba en que en sus muelles van a coincidir desde esta semana dos tipos de navíos dotados del sistema Égida. Unos serán estadounidenses (los del Sixty Squadron), y las otras las fragatas españolas de la clase Álvaro de Bazán, cuyo puerto base está en El Ferrol pero que pasan en aguas del Golfo de Cádiz más de la mitad de su periodo operativo, atracando y desatracando de los muelles roteños.

Para un profano resulta incluso difícil distinguir entre unas y otros, pues ambos fueron concebidos para alojar al sistema Égida. Las únicas diferencias apreciables a simple vista son la altura y afinamiento de la isla (estructura central cubierta) de las F-100 españolas, cuyas 'chimeneas' son también más delgadas que las de los destructores norteamericanos. La diferencia más notable es de tecnología pues los buques españoles disponen del radar AN-TYP 1 y del misil SM-2, pertenecientes a una generación más básica de la que montan los norteamericanos. Para la Armada española, el trabajo habitual con los buques de tecnología Égida estadounidense, les ha deparado una alta capacidad operativa y de hecho, llegado el caso, serían capaces de actuar en escalones de defensa solapados.

Además, aunque los destructores lanzamisiles de la Sexagésima Escuadrilla atraque en Rota y sus tripulaciones residan allí (el censo de la base se incrementará en unos 3.000 estadounidenses entre militares, civiles y familiares), el área operativa de los sixties serán las aguas del Mediterráneo central y oriental, así como las costas occidentales de África.

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