Sucesos

La Guardia Civil investiga a una mujer por apropiarse de 113.000 euros de la joven discapacitada de la que cuidaba

  • La joven de Chiclana, que presenta una discapacidad psíquica y sensorial acreditada del 86%, firmó protocolos notariales para la administración del patrimonio y de designación como heredera a la cuidadora

  • La familia de la víctima de esta estafa afirma que no quiere causar daño a nadie "pero sí protegerla de posibles reclamaciones derivadas de las acciones de esta persona"

Un agente de la Guardia Civil de Chiclana enfrascado en una investigación. Un agente de la Guardia Civil de Chiclana enfrascado en una investigación.

Un agente de la Guardia Civil de Chiclana enfrascado en una investigación.

La confianza y la avaricia son como el agua y el aceite. Mala mezcla. Por eso a veces ocurre que incluso personas cercanas, a las que se entrega algo más importante que las llaves de una casa, acaban por traicionar esa entrega.

Algo así ha ocurrido en Chiclana, donde, tras una investigación de la Policía Judicial de la Guardia Civil de esta localidad, el Juzgado Mixto número 1 ha abierto diligencias contra una mujer por los delitos de apropiación indebida de 113.000 euros sobre el patrimonio de una joven con discapacidad física y sensorial a la que cuidaba. Además, la autoridad judicial ha admitido la propuesta de la Benemérita de realizar una investigación patrimonial a la investigada, que ha sido puesta en libertad con cargos a la espera de que se celebre el juicio.

La joven, que presenta una discapacidad psíquica y sensorial acreditada del 86%, firmó protocolos notariales para la administración del patrimonio y de designación como heredera a la cuidadora. Entre los cargos más curiosos detectados estarían la compra de un nicho funerario a nombre de la cuidadora, la realización de pircing o tatuajes, la entrada para la compra de una vivienda, la afiliación a un partido político o la solicitud de créditos bancarios, tanto a entidades físicas como a algunas que prestan dinero previa solicitud telefónica.

La investigación se inició cuando la Guardia Civil tuvo conocimiento a través de un hermano de la víctima de que se podrían estar cometiendo irregularidades con respecto al patrimonio de la joven.

Con el dinero apropiado la cuidadora habría dado la entrada para una vivienda, se habría comprado un nicho o afiliado a un partido político

Este diario se puso ayer en contacto con familiares de la joven, quienes respaldaron la investigación de la Guardia Civil. “No queremos perjudicar a nadie, pero nuestro deber es hacer constar la demanda interpuesta contra esta persona para proteger los intereses de mi hermana. Esta mujer que la cuidaba ha contraído obligaciones, créditos, a nombre de ella. Sabemos que no vamos a recuperar un euro, pero las entidades que le reclamen a ella el dinero tienen que tener claro que no sólo a mi hermana sino también a ellos, porque esta persona suplantó la identidad de nuestra familiar, le quitó el DNI, se hizo pasar por ella para conseguir cantidades importantes de dinero, unos créditos que los bancos quieren que se les haga frente”.

La familia contó a este medio que la investigada, de unos 40 años, trabajaba cuidando a sus padres, ya mayores. “Cuando fallecieron nuestros padres ella se ofreció a cuidar a mi hermana y nosotros accedimos, porque en ese momento la relación era de total confianza, aunque poco a poco esta persona fue comiéndole el coco”.

Al poco tiempo de iniciar la convivencia entre la joven y su cuidadora, un familiar tuvo constancia de que esta había firmado dos procedimientos notariales, uno, en el que otorgaba a la cuidadora facultad para operar y disponer del patrimonio de la joven, y un segundo, por el que se nombraba a la cuidadora única heredera.

Posteriormente, la joven le pidió a un hermano disponer de un piso que los padres habían dejado en herencia, negándose este ante el temor de que su hermana pudiera venderlo influenciada por la cuidadora.

Al no conseguir su objetivo la cuidadora, la relación con la joven se deterioró hasta el punto que al poco tiempo llamó a su hermano para pedirle que la recogiera y la llevara a vivir con él.

Una vez presentada la correspondiente denuncia, la Guardia Civil les aconsejó cancelar las cuentas que compartían con anterioridad y la revocación de los poderes notariales suscritos.

Investigaciones posteriores, permitieron a los agentes conocer que durante el tiempo en que convivieron juntas la joven y la cuidadora, se habrían generado una gran cantidad de gastos, que difícilmente serían compatibles con una administración leal del patrimonio de la joven. Entre estos gastos destacan numerosos en establecimientos de estancos, dándose la circunstancia de que la joven no fumaba.

Asimismo, se pusieron al descubierto gastos relacionados con la cuota de afiliación a un partido político a un nombre de la cuidadora, la compra de un nicho funerario para esta, el pago de tatuajes y piercings que la joven no tiene o el pago como señal para la compra de una vivienda, además de un sin fin de compras en todo tipo de establecimientos de ropa, complementos, tiendas de telefonía móvil, terminales de última generación, compras de consolas de videojuegos y una larga lista de productos.

Igualmente, los agentes constataron que la cuidadora había contratado tres préstamos personales, y numerosas compras con pago aplazado con distintas entidades de financiación que completaron un menoscabo económico de 112.802,76 €.

La familia de la víctima de esta presunta estafa no entiende cómo “todo esto ha podido ser auspiciado por notarías de Chiclana, que han otorgado poderes a esta persona sin ser capaces de llegar más allá. Incluso se le nombró heredera de todos sus bienes”.

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