economía | polémica de el rubius Influencers con acento gaditano

  • Ya sea como complemento a su actividad o como negocio, no son pocos quienes encuentran su espacio en plataformas como YouTube e Instagram

Mery, de Cocina para Todos, con uno de sus libros. Mery, de Cocina para Todos, con uno de sus libros.

Mery, de Cocina para Todos, con uno de sus libros. / D.C.

Aunque el asunto de los influencers vaya más allá de modas y se incluya dentro de un cambio a varios frentes en los modelos de venta y promoción, no todos viven de ello. Y muy pocos, desde luego, amasan billetes al nivel de El Rubius.

En la provincia gaditana, encontramos referentes como el isleño Diego Villalba (el nombre tras Er Christian): el que es también uno de los creadores de ‘Puterful’ ha conseguido 116.000 subscriptores con un personaje “a la contra”; en Instagram, las ideas de estilismo de la gaditana @marvaldel reúnen a 637.000 seguidores; mientras que 57.000 siguen la cuenta de decoración @lacasitademara, de Puerto Real.

Uno de los casos más significativos es el de la familia García Butrón, en Chiclana. Comenzaron a subir vídeos en YouTube para entretenerse y vieron que los que más tirón tenían eran los de cocina, así que en 2012 crearon su primer canal: Cocina para todos. Tardaron otro año –comenta Juanma García Butrón – en enterarse de que “se podía ganar dinero creando contenido”. Entre sus dos canales, Cocina Para Todos y Cocina con Carmen, han compartido un total de 1150 vídeos en YouTube, publicado tres libros de recetas y participado en otras plataformas, como Canal Cocina. “Además, hemos colaborado con más de 100 empresas o instituciones de cara a promocionar eventos o productos”, apunta Juanma.

Cuando comenzaron a grabar, Juanma había terminado de estudiar Ingeniería Técnica Eléctrica; su hermana, Mery, estaba aún en el instituto y su madre trabajaba de ama de casa, costurera y limpiadora. “Al poco de comenzar –cuenta–, invitaron a mi hermana a un programa de cocina y pudimos ver todo el potencial que tenían las redes sociales”. Las marcas comenzaron a interesarse para que publicitaran sus productos: “Para poder facturar, nos tuvimos que dar de alta como autónomos y, como vimos que era algo constante, pues continuamos compartiendo contenido hasta hoy”.

No todos llegan a ese estado, ni están interesados en ello. Ese el caso del Mr Avelain, el gaditano Avelino Piedad. Con 81.3000 subscriptores en YouTube se ha ganado un público fiel subiendo vídeos de sello personal y hablando de temas tan diversos como la tiranía del pensamiento positivo, la Isla de las Tentaciones o las princesas Disney. Y también, como el caso anterior, desde la más pura casualidad, arrastrado por el aburrimiento en su piso en Madrid. Aunque es actor –en este momento, participa en el montaje La función que sale mal, en La Latina–, Mr Avelain no es, por tanto, del todo un personaje, ni algo que haya servido ni esté proyectado como tarjeta de presentación.

Otra de las características de Mr Avelain como canal es que no sigue una linea determinada: “Los vídeos más compartidos, el de las princesas Disney, el de educación y el de las dietas, no tienen nada que ver entre sí –comenta– . Claro que soy maricón, y me preocupo por ello, y digo las cosas muy vehementemente, y por eso hay quien lo define como activismo, pero está lejos de mi intención que nadie me haga caso”, cuenta, admitiendo su “absoluto desconocimiento” del mundo de las plataformas. Tanto es así que, en cuanto comenzaron a surgir cuestiones promocionales terminó acudiendo a una agencia especializada: “A partir de ahí, sí pueden salir más cosas, mueven tu perfil, cosa que no hago yo... Hay ingresos, colaboraciones divertidas, como la de Plátano Veloz, pero todavía no se me han puesto ojos de dólar. Es algo que puedes compaginar con otras cosas y que mucha gente ve como herramienta de proyección y le echa más tiempo. Pero vaya, que me lo tomo con bastante libertad porque no vivo de esto, no es mi profesión ni quiero que lo sea”.

Juanma García Butrón afirma que, en su caso, hay varias fuentes de ingresos: la publicidad de los contenidos, la venta de productos y las colaboraciones con marcas. Intentan que sus anunciantes ofrezcan productos que realmente puedan interesar a sus seguidores, pero esta parte “cometiempo” del negocio la gestiona la misma empresa que a El Rubius: la agencia Fizz, en Barcelona.

Precisamente, respecto a la polémica del influencer y Andorra, Juanma García Butrón apunta otros factores del caso, como que El Rubius es de “origen noruego y su familia acabe de regresar allí, o que la mayor parte de sus amigos vivan ya en Andorra”. Y un punto esencial es que su actividad, eventos de videojuegos, puede hacerse desde cualquier parte: “Yo no podría ni planteármelo, entre otras cosa, porque mi trabajo es físico y necesita estar en España”, indica por su parte Avelino Piedad.

“Quizás el debate -prosigue García Butrón- sería qué se podría hacer para que muchos jóvenes no se tengan que ir y a la vez ofrecer una carga fiscal atractiva para los que nos quedamos. Es algo difícil: el gasto público no para de crecer y se necesitan más ingresos. Como digo, no es una cuestión sencilla”.

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