Provincia de Cádiz

Las barbacoas, con menos público, generan 27 toneladas de basura

  • El número de asistentes en esta edición se estima en 33.000 personas La playa recuperó su imagen habitual a primera hora

Un año más, la playa Victoria, y también la Caleta, han acogido las tradicionales barbacoas del Trofeo. Y con ellas sus inevitables consecuencias. Es tarea del Ayuntamiento intentar que la repercusión de la fiesta sea lo mas imperceptible posible para los gaditanos que quieran disfrutar de una mañana de domingo en La Victoria o La Caleta.

Para ello, desde el Consistorio se dispuso el habitual y amplio, despliegue de limpieza, así como de un dispositivo especial de seguridad durante la noche.

Una vez la basura generada había sido retirada, el Ayuntamiento ofreció su balance sobre la noche de las barbacoas y el posterior servicio de recogida de residuos.

En palabras del concejal delegado de Comunicación, Juan José Ortiz, el proceso de desalojo y recogida de basura ha sido un "éxito", además de señalar el "comportamiento cívico de los asistentes".

El teniente de alcalde estuvo acompañado durante la comparecencia por los ediles responsables de Seguridad Ciudadana, Juan Antonio Guerrero; Medio Ambiente, Paloma Bordóns, y Playas, Dolores Palomino, respectivamente.

Ortiz cifró en 33.000 los asistentes a las barbacoas de este verano. 3.000 menos que en la edición anterior. Algo que ya era perceptible en la noche del sábado. Tan solo en las zonas cercanas al módulo central y en las próximas al cementerio de San José se apreciaba una amplia presencia de gente, quedando el resto de la playa con grupos dispersos y separados entre sí.

Además, reconoció el progresivo descenso de asistencia en los últimos años. "Desde las 55.000 personas en 2007, el número ha ido disminuyendo".

Esos 33.000 participantes se dispusieron entre los módulos 2 y 4. Los permitidos por la organización para esta edición, además de La Caleta, donde este año se volvían a permitir las barbacoas . El delegado de Comunicación recalcó el respeto a la zona delimitada así como la "actuación cívica" de los asistentes y el nulo registro de desperfectos.

En relación a la seguridad, 80 agentes de la Policía Local estuvieron, por turnos, presentes en la playa. Además, 20 voluntarios de Protección Civil sirvieron de apoyo al dispositivo.

La Guardia Civil, por su parte, ayudó al desalojo de la playa a la hora estipulada. Este año desde las 05:45 horas. Mientras, la Policía Nacional hacía lo propio en la acera. También se recordó en la intervención del representante del Consistorio que la oficina de la Policía Local del módulo central permaneció abierta toda la noche para cualquier problema que surgiese.

La asistencia sanitaria fue ofrecida por el dispositivo formado por 20 profesionales acompañados por 4 ambulancias. Juan José Ortiz informó que se produjeron 90 asistencias en los botiquines dispuestos. Traumatismos e intoxicaciones etílicas fueron los casos más comunes durante la noche, siendo 8 de ellos trasladados al hospital. Pese a ello, Ortiz afirmó que "no se registró ningún incidente de consideración".

Pese al descenso considerable de asistencia, el número de toneladas de basuras, aunque también baja, sigue siendo significativo. En esta edición se recogieron 27 toneladas de residuos. 3 toneladas menos que el año anterior.

En esta edición se contó además con la presencia de la asociación Ecovidrio, quien repartió unas bolsas entre los asistentes que, si entregaban devueltas llenas de basura serían recompensadas con un pase para montar en un globo aerostático. La iniciativa iba dirigida sobre todo al vidrio de las botellas. Una señal más de la deriva de las barbacoas, priorizando el consumo de alcohol por el de la carne y el pescado.

Los residuos fueron recogidos por los dos grupos de limpieza dispuestos para ello. El primero, compuesto por 190 personas que realizaron su labor desde las 06:00 hasta las 13:00 horas. Y un segundo, formado por 10 integrantes, desde las 15 horas. Para la retirada de la basura se utilizaron 10 tractores. Ortiz, al respecto, afirmó que "se ha recogido más rápido que el año pasado", puesto que en esta ocasión, el servicio de limpieza comenzó a las seis y media de la mañana, media hora antes que el año anterior". La calle, que también sufre las consecuencias de la noche de fiesta, contó para su limpieza con un dispositivo extra de 98 trabajadores: 30 del turno ordinario y 68 extraordinarios.

A las diez de la mañana, según los representantes del Ayuntamiento, la playa estaba perfectamente acondicionada para su disfrute habitual.

Como cada año, se han llevado a cabo los rutinarios análisis de la arena para observar la incidencia en la misma de las barbacoas. Además de la prueba inmediatamente realizada, ya se obtuvo una muestra previa anterior a la celebración, así como se realizarán dos más en las semanas siguientes. Los resultados se conocerán en septiembre.

Preguntado por el coste del dispositivo, se limitó a decir que está contemplando en el pliego de condiciones del servicio.

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