Provincia de Cádiz

Los condenados por violar a una menor van camino de Mauritania

  • La madre y el marido de la víctima cumplirán la pena de 12 años de cárcel en su país en aplicación del convenio bilateral sobre traslado de presos · Todo indica que ambos serán puestos en libertad pronto

Hawa Mint Cheik y El Moctar Ould Abderraahamane, condenados por violar en 2007 a una menor en Puerto Real, van camino de su país, Mauritania, para cumplir allí las penas que les impuso el Tribunal Supremo tras revisar la sentencia previa, también condenatoria, de la Audiencia Provincial de Cádiz. Previsiblemente, ambos serán liberados en Mauritania, cuya embajada en Madrid se empleado a fondo en defenderlos. Hawa, madre de la víctima, fue condenada a 12 años de prisión por cooperar en la agresión sexual a su hija. A la menor la violó El Moctar, que se había casado con ella un año y medio antes en Mauritania. También fue condenado a 12 años de cárcel.

Los dos están en prisión. La Interpol se encarga de su traslado a Mauritania, país con el que España firmó en 2006 un convenio relativo al traslado de presos al que ambos apelaron el año pasado tras la sentencia del Supremo. El Moctar está encarcelado desde junio de 2007, cuando la menor denunció que había sido violada. Hawa ingresó voluntariamente en prisión en abril de 2010. El juicio tras el que fueron condenados se celebró en la Audiencia de Cádiz en marzo de 2009. En el banquillo, junto a ellos, se sentó también Mohamed Ould Abdallahi, padre de la menor. Fue condenado a un año y medio de cárcel por un delito de amenazas a su hija, una pena con la que podía eludir la entrada en prisión. Pero luego el Supremo elevó la condena a dos años y medio de prisión, lo que le ha llevado también a la cárcel. No sin antes intentar librarse: solicitó un indulto parcial pero no obtuvo respuesta adecuada y el pasado junio ingresó voluntariamente en Puerto 3.

La aplicación del convenio entre Mauritania y España en este caso comenzó a ser tramitada en abril del año pasado y todo indicaba entonces que el asunto sería resuelto con rapidez. Así lo indicaban los movimientos que hacían y el interés que se tomaban el Gobierno español y la Embajada de Mauritania en Madrid. No obstante, algo vino a calmar tanta prisa y pasaron los meses y Hawa y El Moctar continuaban en prisión.

No hace mucho, la Interpol comunicó a la Audiencia Provincial de Cádiz que se disponía a trasladar a Hawa y a El Moctar en cumplimiento del convenio bilateral sobre cumplimiento de penas en el país de origen. El caso había recibido vía libre del Gobierno español. El camino hacia Mauritania comenzó cuando los dos presos fueron trasladados a centros penitenciarios de Madrid. Allí permanecían ayer en espera de la segunda parte del viaje: la que les llevará a su país y, probablemente, a la libertad.

En su favor cuentan con la ayuda de quienes se han dedicado y se dedican a afirmar y a difundir una falsedad: que Hawa, Mohamed y El Moctar han sido condenados por haber forzado a la menor a casarse. No hay tal. Ni siquiera fueron juzgados por eso.

Un grupo de mauritanos, alentados por la Embajada de su país, acudieron al juicio en Cádiz, manifestaron su solidaridad con los procesados y plantearon abiertamente que los tres estaban siendo juzgados injustamente: que el procedimiento penal contra los padres y el marido de la menor era un ataque a sus costumbres y a su tradición. Concretamente, a los matrimonios de adultos con menores. Esa posición fue también la de varios colectivos y medios de comunicación mauritanos. De ahí que el traslado a Mauritania sea visto como un viaje a la libertad.

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