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Coronavirus Cádiz 6 móviles, 1.700 presos y 10 minutos de videoconferencia

  • Instituciones Penitenciarias reparte terminales en las cárceles para que determinados internos realicen videoconferencias con sus familiares

Interior de una celda del complejo penitenciario portuense. Interior de una celda del complejo penitenciario portuense.

Interior de una celda del complejo penitenciario portuense. / Fito Carreto.

Desde que el Gobierno decretase el estado de alarma, toda la población reclusa tiene restringida cualquier comunicación directa con el exterior. Tanto los vis a vis como los permisos penitenciarios han quedado suspendidos hasta nueva orden para evitar que el Covid-19 entre en las dependencias penitenciarias y contagie de forma masiva a los internos.

Esta ausencia de contacto directo ha dado lugar a numerosas quejas por parte de los familiares de los presos, que ya acumulan varias semanas sin verlos. Para intentar paliar esta brecha afectiva y presencial, la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias ha remitido a los centros penitenciarios dependientes de la Administración General del Estado 205 terminales de telefonía móvil para que los reclusos realicen videoconferencias de 10 minutos con sus familiares.

Así, en los centros penitenciarios de Puerto II y Puerto III se han repartido seis smartphones en total, dos terminales para el primer centro y cuatro para el segundo. El caso es que ambas cárceles portuenses suman una población reclusa de 1.700 internos, que se reparten en 450 y 1.250, respectivamente. La forma de distribuir esta golosina tecnológica entre tantos reclusos se antoja, cuanto menos, difícil.

Fuentes penitenciarias subrayan que, según el protocolo estipulado por la Administración, estos móviles no están a disposición de todos los internos. Solo tienen permiso hacer uso de ellos aquellos que, por causa de fuerza mayor, lo requieran, como pueden ser los presos que hayan sido padres durante el estado de alarma o los que tengan a un familiar enfermo especialmente grave. 

Las llamadas las pagan los internos y las videoconferencias, la Administración

Bien es cierto que el mismo protocolo de Instituciones Penitenciarias deja cierto margen de actuación para que el director de cada centro valore y amplíe, según las circunstancias, el número de reclusos que pueden beneficiarse de esta videollamadas. 

Por el momento, en los centros penitenciarios portuenses no se ha realizado aún ninguna videoconferencia. En concreto, Puerto II es un complejo que tiene importantes problemas de cobertura que impiden desarrollar una videollamada digna. Por ello, se están realizando llamadas de prueba, a través de la aplicación de WhatsApp, con el objetivo de intentar encontrar una zona adecuada y segura para que se lleven a cabo. 

15 llamadas en lugar de 10

Para mitigar la falta de comunicación directa entre familiares y presos a causa de la pandemia del coronavirus, Instituciones Penitenciarias ha decidido ampliar el número de llamadas telefónicas convencionales que pueden efectuar los reclusos. Así, frente las 10 llamadas semanales estipuladas antes del decreto del estado de alarma, ahora tienen la posibilidad de realizar 15, con una duración máxima de ocho minutos.

La principal diferencia entre las llamadas y las videoconferencias, además de la evidente visualización del emisor y del receptor, radica en que las llamadas las pagan los internos y las videollamadas las paga la Administración

De otra parte, para aquellos presos que no disponen de recursos económicos para costearse las llamadas, unos 50 aproximadamente, hay prevista una partida 10 euros para cada uno con el fin de tengan la opción de realizarlas al igual que el resto de la población reclusa. 

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