Provincia de Cádiz

17 años al directivo de un club de fútbol por agredir sexualmente a un menor

  • La sentencia expone que el presidente de la entidad amenazó al niño, un jugador de la categoría infantil, con poner al equipo en su contra y echarlo si no accedía a complacerlo

Una imagen de la fachada de la Audiencia Provincial de Cádiz, donde se celebró el juicio la semana pasada. Una imagen de la fachada de la Audiencia Provincial de Cádiz, donde se celebró el juicio la semana pasada.

Una imagen de la fachada de la Audiencia Provincial de Cádiz, donde se celebró el juicio la semana pasada. / joaquín hernández 'kiki'

La Audiencia Provincial de Cádiz ha condenado al presidente de un club de fútbol de Sanlúcar a la pena de 17 años y medio de prisión por agredir sexualmente a un menor y abusar de él de manera continuada durante la temporada 2014-2015. También lo condena a indemnizar a la víctima con 20.000 euros por los daños causados.

El juicio se celebró la semana pasada en la Sección Primera de la Audiencia. La familia del menor ejerció la acusación particular y estuvo representada por el abogado Juan Carlos Gómez Villegas.

La resolución dice que el responsable del club se granjeó la confianza del padre de la víctimaLa Audiencia de Cádiz ha prorrogado la prisión preventiva del entrenador hasta 2024

La sentencia, que no es firme y puede ser recurrida en casación ante el Tribunal Supremo, considera probado que el menor, de 12 años de edad a la fecha de los hechos, jugaba en la categoría infantil de un club de fútbol de Sanlúcar. Esta entidad estaba presidida por el ahora condenado, quien también ejercía las funciones de entrenador.

Según la resolución judicial, el responsable del club comenzó a frecuentar el negocio que regentaba el padre del menor "para estar cerca de él". De esta forma, el dirigente "se granjeó una cierta confianza y amistad con el padre del chico, quien le permitió que trajera o llevara a su hijo a los entrenamientos en coche en repetidas ocasiones".

Entre diciembre de 2014 y enero de 2015, el técnico le propuso al chaval jugar de suplente en la categoría de cadete, conociendo el interés del niño por ser titular. Tras ello, el míster -que tenía aparcado su vehículo en una zona muy oscura y poco transitada- le manifestó al menor que lo acompañara a su coche para mostrarle la nueva equipación. Una vez allí, el preparador le cogió fuertemente la mano con la finalidad de que le masturbara. Intentó igualmente realizarle tocamientos, si bien el chico se opuso. "La confusión experimentada por la víctima, creyendo que era una especie de broma, y las expectativas de jugar de titular impidieron que contase nada a su padre", prosigue la resolución judicial.

En abril de 2015, el presidente de la entidad se ofreció a llevar al menor en coche para comprarle una caña de pescar. Tras adquirirla, el dirigente convenció al niño para que lo acompañase a su domicilio a fin de que lo ayudara a transportar un soporte de televisor para un amigo. Durante el trayecto en coche, el entrenador le dijo "que le iba a dar una chupadita", en referencia a que le iba a hacer una felación.

Al llegar la vivienda, el chaval aceptó a entrar en la habitación del responsable del club, pues estaba confiado en que nada podía pasarle al encontrarse también en la casa la hermana del ahora condenado. Seguidamente, el preparador cerró la puerta del cuarto con pestillo y abusó sexualmente de él. La víctima, temerosa de que el presidente lo echara del equipo si reaccionaba de forma distinta a sus deseos, permitió que lo llevara en coche de vuelta a casa. En el camino, el técnico volvió a realizar tocamientos al jugador.

La sentencia, de la que ha sido ponente el magistrado Francisco Javier Gracia, recoge que en mayo de 2015 el niño accedió a comer en el domicilio del dirigente del club por la promesa de éste de ponerle saldo al móvil. El entrenador aprovechó este nuevo encuentro para abusar sexualmente del menor.

En un día no determinado pero en cualquier caso comprendido entre enero y julio de 2015, el míster dejó al chaval conducir su moto por la noche desde la esquina de la Pileta hasta la rotonda del Jarama, en Sanlúcar. En tales circunstancias, el técnico, que iba de paquete, restregó su pene en erección y realizó movimientos pélvicos ostensibles en contacto con las nalgas del menor mientras le decía "te la voy a meter enterita".

Algunos días después de este episodio, presidente y jugador mantuvieron una discusión durante el transcurso de la cual el niño le dijo al responsable del club "déjame ya, maricón de mierda", a lo que éste respondió propinándole un golpe en el hombro con el casco de la moto.

El 12 de julio de 2015, entre las 14:00 y las 15:00 horas, la víctima acudió al domicilio de su entrenador toda vez que él lo amenazó con ponerlo en contra de su equipo y echarlo del fútbol si no iba. Una vez allí, el dirigente cerró la puerta de su dormitorio con pestillo y le dijo al niño que "le daría una chupadita y así no le debía los 10 euros del campus y que además le daría 5 euros más", apunta la sentencia.

Como el menor se negó, el técnico lo empujó fuertemente hacia la cama y se puso encima para inmovilizarlo con su peso y abusar de él. Acto seguido, el míster agredió sexualmente al chico mientras éste intentaba zafarse en vano, dado que el adulto lo tenía sujeto merced a su superioridad física.

A continuación ambos acudieron a la playa en compañía de otro menor que también jugaba al fútbol en el mismo club. Allí el responsable del equipo sanluqueño le compró al chaval una bebida energética que, una vez terminó, arrojó al suelo, lo que el presidente del club le reprochó. El niño le refirió que era un sinvergüenza por lo que le estaba haciendo, a lo que el ahora condenado respondió dándole una bofetada en la cara. El jugador infantil comenzó a llorar diciéndole que lo iba a denunciar.

El menor acudió entonces a la casa de su abuela y le contó que su entrenador "lo manoseaba y tocaba". La abuela relató estos hechos al padre del chiquillo, que interpuso la correspondiente denuncia.

Activados los protocolos de rigor por el Servicio de Prevención y Atención a la Familia, la víctima fue derivada a la Fundación Márgenes, en donde, tras evaluar al menor y determinar que presentaba sintomatología compatible con vivencias de abuso sexual y diagnóstico de estrés postraumático, fue sometido a un tratamiento para combatir este cuadro. El niño sufría dificultad para conciliar el sueño, pensamientos recurrentes intrusivos y confusión sexual con inquietud por sus impulsos y expresiones.

El tribunal de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Cádiz ha decidido prorrogar la prisión preventiva del presidente del club sanluqueño hasta el 16 de abril de 2024.

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