Elvira Rodríguez | Ex ministra, diputada y vicesecretaria nacional de Acción Sectorial del PP “Plantear cómo se puede retrasar la edad de jubilación me parece inteligente”

  • "Aún no sabemos nada del Presupuesto porque para confeccionarlo el Gobierno primero tiene que poner sobre la mesa unos datos económicos que sabe que van a ser muy malos"

  • "Las negociaciones del PP con el Gobierno no son un paripé y la mejor prueba de ello es que no han trascendido"

  • "Podemos sólo quiere que la nómina pública cada vez sea más alta para que la gente esté apesebrada"

Para muchos Elvira Rodríguez (Madrid, 1949) es simplemente una ex ministra del PP. Pero lo cierto es que hay mucha Elvira Rodríguez antes y después de esos 14 meses en los que dirigió la cartera ministerial de Medio Ambiente entre 2003 y 2004. Licenciada en Ciencias Económicas y Políticas y de profesión interventora del Estado, Rodríguez ya decidió años atrás abandonar la política para centrarse en otros cometidos profesionales en el ámbito privado, hasta que este año el presidente del PP, Pablo Casado, la ha sacado de sus cuarteles de invierno.

–¿Cómo la convenció Pablo Casado para volver a la política?

–Pues fue una sorpresa. Yo ya me había apartado de la política para dar paso a la juventud, pero Pablo Casado, al que conozco desde hace años porque venía a mi casa al ser amigo de mi hijo, me llamó este año para que volviera. Yo le dije que ya era mayor, pero me convenció apelando a mi experiencia y ahí estamos en el Congreso y en la dirección nacional.

–Casado la nombra vicesecretaria de Acción Sectorial del partido y además la sitúa como una de las interlocutoras del PP con el Gobierno. ¿Esas negociaciones son sinceras o son un paripé?

–Paripé no son y la mejor prueba de ello es que no han trascendido. Nosotros nos tomamos muy en serio esas negociaciones. Yo he mantenido conversaciones de trabajo con el ministro Escrivá (Inclusión, Seguridad Social y Migraciones), con el que hemos hablado del Pacto de Toledo, que es fundamental para los españoles, y con la ministra de Hacienda (María Jesús Montero), con la que hablamos del decreto de financiación de las comunidades autónomas, una cuestión complicada porque los trajes a medida para todos no se pueden hacer cuando las cantidades son fijas.

–El ministro Escrivá habla de incentivar el retraso de la edad de jubilación y la ministra de Trabajo (Yolanda Díaz, de Unidas Podemos), apuesta por todo lo contrario, por facilitar la entrada de la juventud en el mercado laboral. ¿Qué opina usted?

–Yo no comparto lo que dice la ministra de Trabajo, porque es un posicionamiento absurdo. El puesto de trabajo que ocupa el mayor no puede ser el mismo que pase a ocupar el joven. Y si el mayor aporta experiencia y riqueza, eso redunda en la sociedad y habrá más oportunidades para los jóvenes. Nosotros ya implantamos medidas para que la gente que llegara en plenitud pudiera alargar su edad de jubilación teniendo una mejora en la pensión a percibir y también declarando una compatibilidad parcial con trabajos privados. Es que la esperanza de vida está ahora en los 86 años cuando antes estaba en los 70. Y plantear mecanismos para ver cómo se puede hacer esto me parece inteligente. Pero, claro, en este Gobierno hay dos posturas, dos voces y dos almas y muchas veces ni se atreven a plantear soluciones a los problemas para no entrar en contradicción entre ellos.

–Como experta presupuestaria que es usted, ¿cuáles son las líneas rojas de los próximos Presupuestos del Estado que el PP se va a negar a cruzar?

–Es que no sabemos nada de los Presupuestos. Ya nos han pedido que lo apoyemos cuando no hay nada presentado y cuando ni siquiera conocemos los fundamentos sobre los que tiene que confeccionarse. Yo eso no me lo explico. Para hacer el Presupuesto hace falta una estimación del crecimiento del PIB para este año, y una estimación de la recaudación de este año y crecimiento para el año que viene. La recaudación se proyecta, ves qué déficit puedes tener y te sale el techo de gasto. Y lo que nos van a poner encima de la mesa son números malos, los cojas por donde los cojas. Porque el crecimiento va a ser malo, la caída del PIB va a ser superior a la que nos contaron en mayo, la recaudación de impuestos va a caer muchísimo, porque hay menos actividad con el IVA derrumbado, y queda por ver el crecimiento de la deuda pública... Yo pienso que a estas alturas de la película el Gobierno se resiste a dar esas malas noticias en esta campaña permanente de marketing que tienen, una campaña n la que ahora toca repetir eso de que el PP no acuerda nada. ¿Acordar? ¿Pero el qué? Porque no sabemos nada de nada del Presupuesto. Y para colmo llega Podemos y dice que va a poner a un comisario político, su ideólogo económico y secretario de Estado Nacho Álvarez, que va a estar en todas las reuniones con cada ministerio y en todas las reuniones del Ministerio de Hacienda en las que se vaya a hablar del Presupuesto. Y eso no ha pasado jamás. En cualquier caso el debate está claro. Nosotros creemos que el Gobierno tiene que ayudar al sector empresarial, que es el que realmente genera empleo, y hay que tomar medidas de garantías de rentas, pero asegurando que las empresas no desaparezcan. Es que hay algunos que, con un pensamiento muy naif, dicen que aquí todo el mundo tiene derecho a cobrar por andar por la calle, que no se trata de un ingreso mínimo vital sino de una renta básica sin ningún tipo de condición. Y el dinero no sale de los árboles.

–¿Qué hace falta para que los dos partidos grandes se pongan de acuerdo para pactar algo que todo el mundo comparta?

–Nosotros le hemos propuesto al PSOE 10 acuerdos de Estado y nos hemos ofrecido a sentarnos y a negociar. La callada por respuesta. Y encima la ministra portavoz, con un tono bastante subido, nos dice que tenemos que aprobar los Presupuestos porque sí. Y en paralelo el presidente del Gobierno dice en un periódico italiano que con el PP no va a pactar nunca. Es que tenemos un Gobierno de dos, tres, cuatro o hasta cinco caras. Porque luego además está Podemos que dice que es incompatible negociar no ya con nosotros sino con Ciudadanos. Podemos sólo quiere que la nómina pública cada ves sea más alta para que la gente esté apesebrada y colgada del Presupuesto. De ahí el castigo a los autónomos, a los que no dan soluciones.

–¿Que se tumbara el último decreto para que el Estado accediera al superávit de los ayuntamientos es un fracaso del Gobierno o una victoria del PP?

–Nosotros no hemos logrado ninguna victoria porque no estamos en guerra. Nosotros tenemos una fuerza municipal que es evidente y hemos defendido algo que creíamos que era de justicia. Pero ojalá no hubiéramos tenido que llegar a este despropósito que planteó el Gobierno, que ha terminado cosechando un fracaso que además se veía venir. Es que hubo varios avisos antes de la vuelta a toriles: en la comisión de reconstrucción todo el arco parlamentario ya votó esa resolución, luego el Gobierno sacó un decreto ley estrambótico e injusto que sólo pudo salir adelante en la FEMP por el voto de calidad del presidente, y la diputación permanente del Congreso forzó a la comparecencia de la ministra, que duró siete horas y en la que tuvo que escuchar de todo.

–¿Cuánto daño va a hacer al PP las últimas investigaciones de la Operación Kitchen?

–Con Pablo Casado al frente el PP apuesta por la responsabilidad, por la regeneración y por el que quien haya hecho algo que no debía hacer, pues que pene con ello. Pero no vamos a entrar en juicios paralelos, y ahí está el ejemplo del ex presidente de Murcia (Pedro Antonio Sánchez), al que le hundieron su carrera política por una denuncia y una imputación que no tenían sentido y que terminaron quedándose en nada después de mucho tiempo. Y, por supuesto, no vamos a admitir lecciones de un partido que tiene sentados en el Gobierno a tres ministros de la época de los EREs de Andalucía, ni de otro partido como Podemos que está imputado por problemas de financiación. Es que últimamente aquí el doble rasero está imperando mucho.

–¿Ya ha decidido el PP el sentido del voto para la moción de censura de Vox contra Pedro Sánchez?

–Esa moción de censura es un disparate que no viene a cuento. Se ve que es absolutamente artificial porque no se plantea para cambiar un Gobierno con un programa alternativo. Es que ni siquiera se había propuesto el nombre del candidato a la Presidencia. Nosotros decidiremos nuestro voto cuando llegue el momento, pero el PP ahora está a otra cosa. Porque lo que tiene que hacer el Congreso no es debatir una moción de censura sino impulsar medidas que hagan que este Gobierno que tiene una mayoría tan débil y tan inestable haga lo que tiene que hacer.

–¿Y cómo valora la actitud de Ciudadanos, que ahora parece más próximo al PSOE?

–Decía Heráclito que “nunca te bañes dos veces en el mismo río”. Y así veo yo a Ciudadanos, un partido que desperdició su momento. Ellos defraudaron a su electorado y ahora están buscando su sitio. Por eso dicen que van a aprobar los Presupuestos sean como sean porque opinan que lo importante es acordar. Pero yo no lo veo así. Hay que ver antes qué se acuerda.

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