Enfoque de domingo

  • El impacto de la SailGP reafirma que se cuenta con un gran potencial para la práctica de este deporte náutico

  • Hay señales que indican que esta actividad va progresando con un mayor número de licencias pero queda mucho por hacer

Viento variable para la vela en Cádiz

Regata de promoción antes de la SailGP el pasado fin de semana. Regata de promoción antes de la SailGP el pasado fin de semana.

Regata de promoción antes de la SailGP el pasado fin de semana.

Lourdes de Vicente

Escrito por

· Melchor Mateo

Redactor jefe

Cádiz siente orgullo después de lo que se vivió el fin de semana pasado con la celebración del Gran Premio de España de SailGP, posiblemente el mayor acontecimiento deportivo que nunca se ha celebrado en la capital gaditana. Al igual que sucediera con el Campeonato del Mundo de Vela del año 1992, los grandes eventos a esta ciudad han llegado siempre por el mar, aunque entre uno y otro ha habido una enorme diferencia por la repercusión que ha tenido en la capital gaditana, mucho mas fuerte en el caso del actual.

La SailGP ha dejado una promoción de cara al mundo bestial, un fin de semana con los hoteles y la hostelería haciendo su pequeño agosto en octubre y la confirmación de que tenemos unas condiciones para la práctica de la vela que son casi inmejorables.

El Campeonato del Mundo de Vela de 1992 apenas se hizo oír, pero con aquel Plan Andalucía 92 sí se pudieron acometer algunas de las infraestructuras para los deportes náuticos que aún hoy en día siguen en funcionamiento con desigual suerte.

Por un lado, de aquel entonces nació Puerto América, gestionado por la Junta de Andalucía y uno de los principales puertos de atraque para embarcaciones deportivas.

Junto a él, hay un edificio que es uno de los mayores monumentos a la inoperancia y es la llamada Ciudad del Mar, que languidece casi 30 años después en un estado de deterioro lamentable y que sólo tuvo uso para aquel Mundial. Desde entonces, muchas ideas pero ni un solo proyecto que se pudiera llevar a cabo. Que si un centro de alto rendimiento para vela, que si un hotel... Sin embargo, unas veces por enfrentamientos entre administraciones u otras porque realmente no había dinero para materializarlo, el edificio se fue deteriorando sin que se le diera uso alguno. Ahora en el horizonte tiene, por fin, la posibilidad de que se convierta en un hotel.

Barco que se encuentra fuera de las instalaciones del Centro Náutico Elcano. Barco que se encuentra fuera de las instalaciones del Centro Náutico Elcano.

Barco que se encuentra fuera de las instalaciones del Centro Náutico Elcano. / Julio González

Otro caso paradigmático fue el que se iba a llamar Puerto Fortuna y que también abrió sus puertas para el año 92 aunque luego las cerró inmediatamente. Cuando Teófila Martínez accedió a la Alcaldía en 1995, se recuperó el ahora llamado Centro Náutico Elcano, para el que se tuvo que meter una importante inyección de dinero para poder recuperarlo. Desde entonces, a nivel municipal son las principales instalaciones municipales con las que cuenta la ciudad en la actualidad.

A las públicas hay que unirle el Real Club Náutico de Cádiz, que se encuentra también en las inmediaciones de la Punta de San Felipe e inmerso en un proceso de crecimiento social muy considerable y que también está teniendo su reflejo en el deporte de la vela.

Este es el panorama que hay en Cádiz en cuanto a las infraestructuras deportivas de la vela, una actividad a la que en parte el concepto Bahía llegó mucho antes que al ciudadano. Al otro lado se encuentra Puerto Sherry, que es uno de los mejores lugares que se pueden encontrar en España y que alberga, entre otras cosas, la Federación Andaluza de Vela, que trae consigo una enorme actividad en torno a ella.

Cádiz cuenta con un programa magnífico que se convirtió en su día en Premio Nacional del Deporte, como es el de Natación y Vela Escolar. Gracias al mismo muchos de los escolares de la ciudad tenían acceso en sus horas lectivas, como si fuera una actividad más escolar, durante dos años durante varios meses a cursos de vela en el Centro Náutico Elcano. Este programa fue ideado por el entonces concejal de Deportes en el primer mandato de Teófila Martínez, Jorge Moreno, en el año 1997.

Este programa ha permanecido activo hasta que en el año 2020 no se pudo llevar a cabo por la pandemia y ha quedado suspendido sin fecha de retorno. Siendo una actividad interesante, el problema que tenía es que muy pocos niños de todos los que pasaron por ese proyecto después continuaron más allá practicando el deporte de la vela.

Jesús de Sobrino fue concejal de Deportes en el segundo mandato de Teófila Martínez y parte del tercero. El que fuera edil del PP recuerda que el programa de vela escolar “fue revolucionario y fomentaba la igualdad de oportunidades”. Asimismo, afirma que en aquel entonces sí se llegó a armar un equipo de competición en torno al programa de Vela Escolar y del que salieron algunos chicos con mucho nivel.

Tenemos las condiciones naturales perfectas para la práctica de la vela con un gran campo de regatas y unos vientos que ayudan mucho a ello y hay instalaciones para que esta afición crezca. ¿Pero es suficiente? ¿Vivimos tan de espaldas al mar como muchas veces decimos? Como todo en la vida, nada es blanco ni negro y hay muchas tonalidades entre medias.

La SailGP ha arrasado y los gaditanos y todas las personas que han visitado la ciudad han podido disfrutar de un espectáculo inigualable que no ha caído del cielo, sino que se ha conseguido gracias al tesón de Miguel Ramos, un empresario gaditano soñador que se empeñó en sacar adelante la candidatura gaditana para acoger estos catamaranes voladores. Hoy hemos visto los resultados pero detrás de eso ha habido un enorme trabajo durante meses para sacar adelante este proyecto y para implicar a las administraciones.

Ramos, que además de ser el padre y promotor de la candidatura gaditana, ha ejercido de event manager del Gran Premio de España en Cádiz y es un gran aficionado a la vela, deporte que también practica, cree que un acontecimiento como el de la SailGP puede ser positivo para este deporte “porque acerca la vela a la gente”. Pero Ramos entiende que esta prueba celebrada no era sólo una competición deportiva “sino que ha incidido también en su promoción, en la economía, en mostrar una ciudad cosmopolita”. Por ello, añade un concepto interesante que es el de “orgullo de ciudad”.

Miguel Ramos huye de cualquier discurso apocalíptico en torno a la situación de la práctica de la vela deportiva en la zona “porque aquí hay mucha cultura de vela. Evidentemente no es el deporte estrella pero hay muchas oportunidades para poder navegar”.

El padre de la candidatura gaditana también saca en su discurso la palabra talento que no sólo se aplica a los propios practicantes de la vela sino también a constructores y otros ámbitos del deporte de la vela: “esto ni muchísimo está muerto pero tampoco es Nueva Zelanda”, el paradigma de cómo un deporte está metido hasta el tuétano de su población.

Si hay un grupo que ha mantenido la llama encendida y ha cogido la bandera de la vela deportiva en Cádiz en las dos últimas décadas, esa ha sido la Flota Snipe, una de cuyas cabezas visibles es el abogado y ex concejal Juan Manuel Pérez Dorao y de la que también forma parte el anterior protagonista de este reportaje, Miguel Ramos.

Tradicionalmente en la Bahía de Cádiz y, más concretamente, en la capital, había una buena afición por esta clase Snipe y una buena flota que estaban al amparo del Real Club Náutico de Cádiz y de la Comisión Naval de Regatas. Sin embargo, tal y como relata Pérez Dorao, eso fue perdiéndose de manera paulatina hasta que hubo un riesgo real de que se pudiera extinguir.

A partir del año 95, algunos de los que habían navegado siempre en este tipo de barcos empezaron a moverse para tratar de recuperar esta actividad, aunque sólo eran cinco o seis.

Sin embargo, en 1999 el Club Náutico de Cádiz decide que no va a seguir albergando a este grupo y terminan marchando al Centro Náutico Elcano, de propiedad municipal. Es en ese momento cuando se funda legalmente a todos los niveles la Flota Snipe y poco a poco va creciendo, hasta el punto de que en el año 2004 organizan en aguas gaditanas una Copa de España con la participación de más de 90 barcos.

Al principio estaban muy cómodos en unas buenas instalaciones, pero Pérez Dorao asegura que “al ser unas municipales, funcionaban con los criterios de una administración y no con los de un club deportivo”. De este modo, pidieron una zona en Puerto América hasta que en el año 2008 se lo concedieron e hicieron el traslado. Allí podían operar con más comodidad en unas naves donde los barcos podían estar a cubierto, con unos talleres y más posibilidades.

Esa concesión se enmarcó en la celebración del Bicentenario de la Constitución de 1812 y desde la propia Flota Snipe se hizo un proyecto para celebrar una Regata de Puertos Constitucionales.

A partir de la entrada en Puerto América, la Flota Snipe “da un auténtico subidón”, tal y como señala Juan Manuel Pérez Dorao. Y esto es importante porque parte de lo que va a nacer de ahí es mucho de lo que se ha hecho en la capital gaditana en lo que se refiere a la promoción de la vela. Así, desde que entraron en las instalaciones públicas de la Junta de Andalucía llegaron a tener 34-35 barcos, contaban con una actividad durante todo el año y participaron en numerosas regatas organizadas por otros clubes náuticos.

Pero donde sí se puso una pica fue cuando la propia Flota Snipe creó una escuela de vela que ahora empieza a ser una cantera de nuevos practicantes.

Catamaranes que se usan en el programa de Vela Escolar del Ayuntamiento de Cádiz. Catamaranes que se usan en el programa de Vela Escolar del Ayuntamiento de Cádiz.

Catamaranes que se usan en el programa de Vela Escolar del Ayuntamiento de Cádiz. / Julio González

Y para cerrar finalmente el círculo, con el cambio de dirección en el Real Club Náutico de Cádiz y con la entrada de muchísimos socios, ha llevado de nuevo a la Flota Snipe a esta entidad, donde también se ha integrada la escuela de vela. Tanto Pérez Dorao como el presidente del Náutico gaditano, Rafael Ponce, dan un dato a la esperanza y es que esta entidad es la segunda de toda Andalucía en el número de licencias expedidas para los cursos. Este último asegura además que este año ha habido 140 chicos que se han acercado a las instalaciones y han hecho vela por primera vez.

Sin ir más lejos, en las regatas de promoción que ha habido con la SailGP, la embarcación ganadora pertenecía precisamente al Real Club Náutico de Cádiz y estaba formada por Guillermo Téllez y Adriana Lara, de 9 y 10 años respectivamente, que han practicado vela por primera vez este año en la escuela del Náutico.

La flota Snipe ha superado la clase a la que le da nombre y ya cuenta con otro tipo de barcos. Asimismo, ahora ha firmado un convenio con la Universidad de Cádiz para que puedan utilizar los barcos que tiene esta institución.

Pérez Dorao es optimista con el futuro porque, pese a que no hay una cultura de vida en torno a la vela como ocurre en Nueva Zelanda, “donde prácticamente todo el mundo tiene un barco, aquí poco a poco va habiendo más interés”.

Este representante de la Flota Snipe sí lamenta que “aquí las cosas no son nada fáciles. En cualquier otra comunidad autónoma el acceso al mar es mucho más libre pero aquí, si estás en Puerto América, tienes que pagar dinero para usar la rampa y tirar el barco al agua”.

Pérez Dorao tiene claro que “para que una actividad sea atractiva, necesita que venga de un club y no desde una administración”. Pone el ejemplo municipal, “donde la gente terminaba su curso y no había un ambiente para poder después continuar practicando el deporte”.

En cuanto a las infraestructuras cree que la Bahía de Cádiz tiene de las mejores para la vela que hay en España “pero lo que necesita el deportista es sentirse arropado”. Y hay una palabra clave que utiliza este abogado gaditano y es la del fomento de este deporte, alguien que empuje para que haya realmente un apoyo sin fisuras del mismo.

Hay otro elemento que pone encima de la mesa Juan Manuel Pérez Dorao y es la de la actividad económica asociada a este deporte náutico. Precisamente, desde la Flota Snipe se ideó un proyecto para que se hicieran competiciones internacionales de Snipe en la Bahía de Cádiz con unos barcos que se construyeran íntegramente aquí en Cádiz, pero para eso también hacía falta inversores y que alguien diera el paso “para generar una industria”. Finalmente, el proyecto no pudo salir adelante.

De todos modos, Pérez Dorao es muy optimista con el futuro y con el reingreso de esta flota en el Club Náutico “porque con la entrada de nuevos socios, la rehabilitación del edificio de la Comisión Naval de Regatas y otras instalaciones que se están poniendo en marcha, nos van a dar un juego muy importante”.

Rafael Ponce, el presidente del Real Club Náutico de Cádiz, pese a que también ve señales de esperanza de cara al futuro, lamenta que teniendo en la Bahía de Cádiz uno de los mejores campos de regatas, “aquí no ocurre como pasa en Sierra Nevada, donde van excursiones de chavales para practicar el esquí y eso se podría hacer aquí con la vela”.

Ponce es muy categórico y dice que “el Centro Náutico Elcano ese una vergüenza”, donde él mismo ha sido también navegante: “Algo mal se tiene que estar haciendo allí cuando pasan cientos de niños y no enganchan a los chavales pese a que tienen unas instalaciones y unos materiales magníficos”. El otro lado de la moneda es Puerto Sherry “que es una gozada y cada día te puedes ver a un montón den chavales practicando la vela”.

Una de las ventajas con las que cuenta la instalación portuense es que concentra las actividades de la Federación Andaluza de Vela, que tiene allí su sede, lo que genera ya de por sí mucho movimiento.Ponce recuerda que en El Puerto se ha conseguido que durante el invierno vengan a la zona equipos de competición y de alto rendimiento de muchos países europeos. De hecho, asegura que el hotel que está allí en la zona “se llena en gran medida durante el invierno con estos equipos”.

El presidente del Club Náutico también es muy crítico con la política pública de Puerto América, que en este caso es gestionado por la Junta de Andalucía, “donde tirar un bote o un optimista al agua te vale seis euros. Eso al final a un chaval que quiere practicar vela le resulta insostenible”.

Ponce da como clave que “no hace falta comprar un barco para poder regatear y la mayoría de los chavales que están en el club no lo tienen”. El presidente del Real Club Náutico de Cádiz es muy optimista de cara al futuro porque los cursos de vela están retroalimentando la escuela de vela, a lo que se le une el propio rejuvenecimiento del tejido social del club, que va a hacer que muchas personas se inicien en este deporte.

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