¿Habrá nuevo Gobierno?

La no investidura con ojos de Cádiz

  • Cinco diputados por la provincia de las cinco formaciones representadas cuentan cómo vivieron las jornadas del fracaso del pacto de Gobierno y lo que creen que ocurrirá en septiembre

Imagen panorámica del Congreso de los Diputados justo antes de la sesión de investidura. Imagen panorámica del Congreso de los Diputados justo antes de la sesión de investidura.

Imagen panorámica del Congreso de los Diputados justo antes de la sesión de investidura. / Efe

Lo vivido en la Carrera de San Jerónimo entre el 23 y el 25 de julio pasará a la historia del parlamentarismo español como ejemplo de desencuentro. Seguido por todo el país con un suspense que no es habitual en política y con inesperado desenlace, tuvo todos los ingredientes de un buen capítulo de serie política de HBO o Netflix, a las que tan aficionados son muchos de sus protagonistas. Nosotros hemos querido contar la historia a través de los ojos de cinco parlamentarios de la circunscripción de Cádiz, cuyo papel fue el de espectadores de primera fila de la trama. Ninguno estuvo en negociación alguna, se enteraban de lo que sucedía en directo, desde sus propios escaños. Y estas son sus impresiones.

Juan Carlos Campo (PSOE)

El socialista Juan Carlos Campo relató así su experiencia. “La semana de la investidura fue una semana de altibajos emocionales. De la esperanza se pasó a la incertidumbre y de ésta a la frustración. Mientras que en la derecha se comportan como auténticos camaradas, la izquierda rivaliza y se repite la historia. Ya en 2016, Unidos Podemos impidió un necesario Gobierno de cambio para España tras siete años muy duros de recortes del PP. Unidas Podemos, ahora, lo vuelve a hacer. Lo han vuelto a hacer y hemos perdido un tiempo precioso. No se comportan como un partido y así es difícil la interlocución. Ahora juegan a la revancha, denunciando a ministros de un Gobierno en el que querían entrar. Es poco riguroso. Sus peticiones no eran lógicas ni asumibles”.

“Si algo quedó claro es que el PSOE puso toda la carne en el asador para fraguar ese Gobierno, mientras la voluntad de Podemos fue, sobre todo a raíz de la renuncia de Pablo Iglesias, bastante difusa. Haciendo autocrítica, quizá faltó tiempo para esas negociaciones, para llegar a buen puerto, pero desde luego Podemos sabía bien cuáles eran las líneas rojas, sabe que Sánchez no será presidente a cualquier precio, ni el PSOE renunciará jamás a sus convicciones”.

Campo cree que “la investidura fallida ha generado una gran frustración, me atrevo a decir que no solo para el votante progresista, también para una sociedad que aspira a seguir disfrutando de un sistema democrático sólido, con un Gobierno que proporcione estabilidad política”.

“Por eso, ahora lo prioritario es que haya un gobierno progresista cuanto antes para que España no se pare y avance frente al bloqueo y evitar así unas nuevas elecciones”.

“Se intentó la coalición con Podemos, pero no funcionó. Y los españoles deben saber que hay más fórmulas de entendimiento político como sucede en Portugal o en Dinamarca”, asegura.

El diputado socialista piensa que “evitar el bloqueo institucional compromete a todos los que conforman el arco parlamentario fruto de las urnas. Los españoles no entenderían que los principales partidos de la oposición cierren la puerta al único Gobierno posible en España que es el del PSOE. Pedimos la abstención de Cs y PP porque ellos deben evitar que el voto independentista sea decisivo. Ya está bien de reclamar solo sentido de Estado al partido socialista. El PP debería retomar su mejor historia. No hay alternativa, salvo un bloqueo que nos llevaría a unas nuevas elecciones”.

“El patriotismo se demuestra andando y el PP debería responder en quid pro quo, para evitar nuevos comicios que nadie quiere. Yo me abstuve, junto a mis compañeros y pese a un gran debate interno, para que el Sr. Rajoy fuera presidente, para que España tuviera un Gobierno y acabar con la parálisis institucional que atenazaba a nuestra democracia. Las tornas han cambiado y el PP es frágil de memoria. Es un ejercicio de responsabilidad que les pedimos hoy y que la gente espera de un partido de Gobierno”, dice.

Por último aseguró que “hoy es tiempo para mirar por el bien del país y no por los intereses de partido, pero qué es lo que pasará en septiembre... ni idea. Habrá que preguntarlo a la bruja Lola”.

María José García-Pelayo (PP)

La diputada popular María José García-Pelayo se mostró muy crítica con todo lo vivido. “Lo vi con cierto sentimiento de vergüenza ajena, como creo que el resto de los españoles. Parecía que uno asistía a un concierto de esos de Pimpinela, de dos amantes desairados. Les podían más lo sillones que la preocupación por España. Pusieron ministerios en rebajas. No pude hablar con algunas de las personas con las que tengo buena relación en el PSOE o Podemos para que me dijeran qué sentían porque nos pasamos los días atornillados en el escaño un poco estupefactos todos”.

“Visto lo visto, yo creo que lo mejor es volver a darle la voz a los españoles que será mejor que tener un Gobierno supeditado a los independentistas y a socios que parecen tan poco fiables porque si hay una cosa que necesita este país es estabilidad, que es algo que no tenemos desde la moción de censura a Rajoy”, finalizó.

Carmen Martínez (Ciudadanos)

Para Carmen Martínez (Cs) “fueron unos días con mucha expectativa. Además, para mí, que he llegado a la política recientemente y que había vivido cómo se formó un gobierno en el Parlamento de Andalucía, pues lo viví con expectativas. Después, personalmente fue una decepción. Ver que lo que pensábamos se estaba cumpliendo, que no se miraba por los ciudadanos sino sólo por repartirse unos sillones, los ministerios. Era una cosa muy impersonal, muy fuera de la política que yo defiendo o por la que yo estaba allí. Fue decepcionante. Esa es la palabra”.

“Al principio pensamos que ya estaba hecho (el acuerdo entre Podemos y el PSOE), que íbamos allí y que ya estaba hecho. Estábamos convencidos. Y no esperábamos que se hicieran públicas las negociaciones, cómo se repartían los ministerios, como repartiéndose unos cromos... Nos llamaba mucho la atención. Cuando estaban con las últimas intervenciones, pensábamos que estaba todo hecho. Lo que no podíamos pensar es que aun estando todo hecho, aun habiendo expuesto allí todas las negociaciones, no saliera”, indicó.

La diputada de Cs considera que “en realidad todo estaba hecho. Todos daban su apoyo; los separatistas, los nacionalistas... Sabíamos que allí había habido algo. Pero el hecho de que se destapara ese pormenor de reparto de ministerios, ahora te doy esto..., era como una apuesta. Cuando voy allí, al salón de plenos del Congreso, yo lo vivo como algo muy especial, es un lugar especial, un lugar donde se hacen cosas importantes. Y ver que se repartían como cromos los ministerios fue decepcionante, la verdad”, reconocía a este diario.

“Creo que ahora siguen negociando y que siguen pensando que el reparto es lo que les va a arreglar a ellos poder gobernar. Pero se abren unos tiempos de mucha incertidumbre. Aunque pienso que están repartiéndose esas cartas, ese juego, están viendo qué les encaja en el reparto de sillones. Eso es lo que nos dejaron entrever allí. No hay nada más. No vi que pensaran en otras cosas sino en qué se lleva el PSOE y qué se lleva Unidas Podemos”.

“Y lo peor de todo es tener paralizado el Congreso. Para una persona que acaba de llegar a la política, no se concibe que llevemos tres meses y que por parte del PSOE, de quien tiene en la mano acabar con esto, pues actúe con esa irresponsabilidad”, finalizó.

Juan Antonio Delgado (Unidas Podemos)

“Viví de una manera muy directa la fallida investidura de Pedro Sánchez. Ahora, de cara al mes de septiembre la idea es continuar trabajando porque los ciudadanos con sus votos lo que nos han dicho es que quieren un Gobierno de coalición, no quieren una mayoría de ningún partido, nos han expresado su deseo de que nos pongamos de acuerdo y para eso vamos a seguir esforzándonos, para que en septiembre haya Gobierno”.

Como otros compañeros considera que “la política ha cambiado y la irrupción de los nuevos partidos ha variado completamente el escenario político, obliga a más entendimientos y eso hay que aceptarlo”, dijo.El diputado de Unidas Podemos reconocía haber vivido la investidura “con un poco de tristeza, no sé si es esa la palabra correcta, pero desde luego ha sido complicado, lo está siendo, porque lo que todos queremos es empezar a trabajar ya, porque la provincia tiene problemas muy graves, entre ellos la situación que viven militares o guardias civiles del Campo de Gibraltar, una zona compleja, y por eso queremos que el nuevo Gobierno esté formado cuanto antes para iniciar nuestra labor”.

Nosotros tenemos una oferta al PSOE encima de la mesa. Hay comunidades autónomas que ya están trabajando y en las que nuestro partido cuenta con consejerías. La izquierda debe ponerse de acuerdo para que haya un Gobierno progresista, mientras que hemos visto como Cs ha aceptado en Madrid el manifiesto de Vox que pone los vellos de punta. Nosotros no queremos eso”, apostilló.

Agustín Rosety (Vox)

Agustín Rosety, parlamentario de Vox, decía conocer el Congreso “desde otro punto de vista como miembro del gabinete del Ministerio de Defensa y lo había visitado en muchas ocasiones. Pero esto fue mi estreno desde mi escaño, allá arriba, desde el gallinero, donde tenía una visión panorámica perfecta”.

Me sorprendió la falta de programa en el discurso del candidato, un discurso hueco con un llamamiento patético a PP y Cs para que vinieran en su auxilio, cuando pensábamos que tiene perfectas posibilidades de formar gobierno”, reconocía.

Rosety cree que “la izquierda oculta su programa, pero se puede deducir de su comportamiento en primer lugar que está dispuesto a ceder a las pretensiones nacionalistas, particularmente en relación con Cataluña. Y en segundo lugar, intenta liquidar el sistema constitucional de 1978, particularmente la monarquía parlamentaria”.

Escuché con indignación en la sede de la soberanía nacional cómo partidos que están dispuestos a liquidarla como ERC o el PNV exhortaban a cambiar el sistema constitucional”, afirmó.

“La verdad es que con un 20% de la cámara en manos de antisistema, separatistas, filoetarras, y socialistas del siglo XXI, que son distintos de los socialistas que habíamos conocido anteriormente, tenemos un grave problema”, advertía.

Para Rosety, el discurso de Santiago Abascal “fue excelente, en el cual anunció que nuestro partido votaría no porque el Gobierno del señor Sánchez va a traer miseria, enfrentamiento social, inseguridad e impunidad para los golpistas. Las clases medias van a sufrir una presión fiscal intolerable y al final son los que pagan. Los catalanes van a soportar gobiernos totalitarios como el que tienen en estos momentos y siempre dispuestos a infringir la ley. Y las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, las Fuerzas Armadas, los funcionarios de prisión... Van a seguir teniendo el poco reconocimiento que tenían; y nuestras fronteras van a seguir siendo allanadas por la inmigración. Y las mujeres no se verán protegidas suficientemente frente a los violadores en el sentido de que en 1994 el PSOE rebajó las penas. Son razones más que de sobra para votar que no a la investidura al señor Sánchez”.

“Desgraciadamente, hace ya algún tiempo que se soportan en las cámaras comportamientos histriónicos, fundamentalmente por parte de la nueva izquierda, en muchos aspectos, y vamos a descontar lo de la indumentaria porque eso ya es cuestión de modas. Pero desde luego, la falta de cortesía parlamentaria en algunos discursos y comportamientos es inadmisible en una cámara que representa a la soberanía nacional por respeto a los ciudadanos que les han votado. Destacaría también la descortesía con la que Pedro Sánchez trató a Santiago Abascal. No es normal que Pedro Sánchez no se dirija a él para contestarle en su turno de réplica”, dijo.

Sobre el futuro fue claro. “Ojalá yo tuviera una bola de cristal. Parece que cada día el señor Sánchez se levanta con una idea distinta y nos sorprende a todos. Y cuando no lo hace él, lo hace su amigo Tezanos. En todo caso fue una buena noticia que no hubiera investidura. Cada día que pasa sin que España padezca un gobierno como el que nos anunciaron es un buen día. Dijimos que probablemente no habrá investidura en 48 horas, pero probablemente sí la habrá en 48 días porque realmente Pedro Sánchez tiene todo lo necesario para formar ese gobierno. Permanezcan atentos a la pantalla. Es lo que puedo decir”.

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