Bernardo Palomo| Crítico de Arte "Las programaciones de los espacios municipales están decayendo"

  • El critico de arte desde hace 40 años ingresa este miércoles en la Academia de Bellas Artes

  • Analiza la situación del arte en la provincia

Bernardo Palomo. Bernardo Palomo.

Bernardo Palomo. / Miguel Ángel González

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Bernardo Palomo ingresa este miércoles en la Real Academia Provincial de Bellas Artes de Cádiz, donde pronunciará un discurso en homenaje a Manolo Alés. Doctor en Historia del Arte y profesor jubilado, confiesa que esta pasión le sigue desde pequeño, ocupando actualmente buena parte de su tiempo como crítico de arte del Grupo Joly, a lo que se dedica desde hace 40 años.

–¿Qué supone su ingreso en la Real Academia de Bellas Artes?

–Para mí es todo un honor porque la Academia de Cádiz es de las más antiguas de España y que tenga como miembro de número nada más y nada menos a Manuel de Falla, pues imagínate. Y en la actualidad cuentan con Hernán Cortés, Antonio Agudo, Carmen Bustamante... que es gente muy importante, así que me siento tremendamente orgulloso y sólo espero poder estar a la altura de tanto honor.

–Le responde Antonio Agudo. ¿Qué supone su figura para usted?

–Hace mucho tiempo que conozco a Antonio. He escrito en muchas ocasiones de su obra y me parece uno de los pintores más lúcidos que hay en Andalucía, es un artista total, no sólo como pintor, sino que vive y siente como un verdadero artista. Así que desde que me nombraron, entre los nombres que barajé estuve seguro de que Antonio iba a ser el candidato a que me contestara.

–¿Cuándo empezó a picarle el gusanillo del arte?

–Desde siempre tuve claro que mi vida sería el arte. Era totalmente un negado para coger un lápiz, hasta límites insospechados. Pero, sin embargo, tuve un maestro que sabía de mis inquietudes y me dijo que podía dedicarme al mundo del arte sin ser artista plástico, como crítico, y tuve la suerte de publicar muy pronto. Hace ya 40 años que escribo y cuando llegué a Jerez para trabajar de profesor se creó Diario de Jerez, hablé con Manolo Barea y Manolo de la Peña, y me pidieron que escribiera todas las semanas. Y desde los 80 llevo haciendo críticas de arte para este periódico, que es el diario local que de manera continuada lleva más tiempo publicando una crítica de arte contemporáneo. También para Diario de Cádiz, Granada Hoy, ABC cultural, La Razón y El Cultural de El Mundo.

Era un negado para coger el lápiz pero siempre tuve claro que me dedicaría al mundo del arte”

–Es crítico de arte en una provincia que ha sufrido una auténtica sacudida en este mundillo. ¿Qué nos queda?

–Cádiz ha sido desde siempre la provincia de España con más dinamismo en cuanto al trabajo de los artistas, pero lógicamente la crisis ha hecho mucha mella. Una provincia donde ya en los años 80 había dos núcleos importantes, como fue La línea y Cádiz, hasta que desapareció Manolo Alés. Cuando se fue decayó muchísimo pues durante quince años llevó a los artistas más importantes del arte español a La Línea. Al mismo tiempo la Diputación también apostaba fuerte por el arte contemporáneo con la figura de Eduardo Rodríguez y Manolo Caballero, en un momento, además, en que hablar de arte contemporáneo en España y Andalucía era complicado. Había exposiciones con una calidad extraordinaria y luego estaba el premio Aduana, del que salió una colección magnífica también con las adquisiciones que se hicieron.

–Diputación quiere culminar aquello con el Centro de Arte Contemporáneo. ¿Cree en este proyecto?

–Tengo muchas dudas, unos días pienso que sería muy importante y otros días que no. En cierta manera es positivo, pues todo lo que sea bueno para la cultura en general y el arte en particular es bueno. Diputación tiene además una colección muy importante para partir de ella, pero un centro de arte contemporáneo hay que hacerlo con mucho cuidado, con gestores lúcidos y con una inversión para mantenerlo y potenciarlo, y es complicado. Pero si se ponen las bases adecuadas no cabe duda de que irá bien. Lo que no es bueno es mantener espacios importantes cerrados e inactivos y me refiero al ECCO.

–Usted ha sido muy crítico con el nuevo rumbo del Espacio de Creación Contemporáneo a raíz del cambio de dirección.

–Sí, debido a la falta de contenidos que se le está dando, pues no ha habido una buena exposición desde los tiempos de Lorena Benot, salvando la de Paco Mármol y poco más. Y es un espacio tremendamente digno para mantener una programación importante, pero como en muchos sitios cuando ciertos políticos han accedido han buscado un malentendido populismo que ha abierto el espacio a todos, y en un centro de arte contemporáneo se tienen que hacer las cosas bien, serias y rigurosas, no todo el mundo puede exponer.

–¿Opina igual del resto de espacios municipales?

–Ha ocurrido lo mismo con otra sala importantísima en la ciudad como el Castillo de Santa Catalina, donde hay muchos altibajos. Cuando las cosas no se hacen bien y se crea una programación endeble, levantarlo cuesta trabajo. En Jerez pasa igual, en los Claustros de Santo Domingo y en la sala Pescadería, donde ahora hay una muestra importante de Pepe Baena, pero no se sabe qué viene después, y esto debe ser más riguroso.

–Bueno, se está apostando por artistas noveles.

–Me parece extraordinario y hay artistas nuevos muy importantes, pero debe haber una selección. Hay que hacer una graduación, de modo que los artistas importantes expongan en las salas importantes y el resto en las salas menores. Esto sabía hacerlo muy bien Manolo Alés.

–¿De qué salas podemos estar orgullosos?

–De lo que le dejan hacer a Eduardo en Diputación, de la labor Macanera Alés –la hija de Manolo– en la Línea, en Jerez se está apostando desde Fedarte y resaltar la labor de Neilson Gallery en Grazalema. Pero de todas, la única que permanece desde los 80 con una programación continuada es la galería de Fali Benot, que impone mucha sensatez. De todos modos el mundo de las galerías está muy entredicho y quedan muy pocas. Por citar un ejemplo, en Arco tuvimos un año 11 galerías andaluzas, y en la última edición sólo han ido las de Rafael Ortiz y Alarcón Criado.

Actualmente no hay mercado, ni coleccionismo y hay que echarle narices para dedicarse al arte”

–¿Hace falta más iniciativa privada o más ayuda institucional?

–Iniciativa privada. Pero hay que partir de una base y es que no hay mercado. Coleccionismo prácticamente no hay, pues desapareció el de las instituciones públicas y hay que echarle muchas narices para mantener el negocio.

–¿Se puede decir que hay un buen relevo generacional?

–Últimamente hay gente muy a tener en cuenta de cara a un futuro no muy lejano. En Jerez hay chavales jóvenes que están en lo mejor de lo mejor como Eduardo Millán, Nacho Estudillo, la todopoderosa Ana Barriga, Alejandro Botubol en Cádiz, aparte de Garikoitz Cuevas, Paco Pérez Valencia...y me dejo a muchos.

–Mucho talento y poco por donde canalizar...

–Pues sí porque ya no se hacen las cosas de antes, no existe casi el coleccionismo, ni los grandes certámenes, sólo los de pintura rápida.

–¿Hay motivos para la esperanza?

–Tengo mucha fe en el presente y en el futuro. Las facultades de arte están llena de gente creativa y con ideas muy claras. Lo que pasa es que debe haber más sensatez, a los chavales hay que formarlos y motivarlos para la profesión pero sin mucha cohetería, ni guiños al sol. Si se circula por este camino las cosas tienen la letra bastante grande y diáfana, así que tengo una esperanza grande en el mundo el arte y en los nuevos artistas.

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