Cultura

El Casino y su biblioteca

Lectores sin remedio

"SE establece una asociación que se denominará Casino Jerezano: su objeto es proporcionar á los asociados un centro de reunión y recreo". Así rezaba el artículo 1º del Reglamento del Casino Jerezano, que sacó a la luz la jerezana imprenta del Guadalete en 1856. En realidad, la institución había nacido seis años antes, fruto del empuje de un grupo de amigos que ansiaban crear un lugar de encuentro, ocio y cultura. Emplazado, originariamente de alquiler, en la casa de don Juan García Loanis, en el número 40 de la calle Larga, en aquel año se trasladó a la casa del marqués de Montana, más conocido como Palacio Domecq, en la Alameda Cristina. Sobrevinieron algunos problemas económicos para el sostenimiento de la naciente institución, como bien me apuntan aquellos que más saben del Casino, solo superadas al instalarse en 1898, ya definitivamente y con inmueble en propiedad, en su sede más duradera, la que da nombre a la rotonda más conocida de la ciudad.

Luis García Montero. Alfaguara, 2009

Este libro trata de acercarnos a la infancia y juventud del gran poeta Ángel González, deteniéndose en el momento que inicia sus estudios de periodismo, unos años antes de la publicación de su primer libro llamado 'Áspero mundo'. El libro es muy rico en informaciones y anécdotas sobre esta etapa tan decisiva en la formación de Ángel González, y que de alguna manera sería fundamental para entender luego su legado literario. Su autor, Luis García Montero, pese a la cercanía que mantuvo con el biografiado, trata de mantener la objetividad sobre la figura de su amigo, del que nos traslada al lector una visión intensa salpicada de detalles inéditos que el asturiano le fue contando en las numerosas conversaciones que mantuvieron en los últimos años de su vida. R.C.P.

Wilkie Collins. Editorial Verticales de bolsillo, 2008

Pequeña obra maestra de la literatura de intriga, y a la que T.S. Eliot calificaría como "la primera y más perfecta novela de detectives". Fue publicada por vez primera por entregas, algo corriente en la época, y en una revista dirigida por su mentor y amigo Charles Dickens; a partir de entonces ha disfrutado a lo largo de los años del beneplácito de generaciones de lectores, entre los que se cuentan algunos tan ilustres como Chesterton o Borges. El robo de una joya hindú es utilizado por el autor para, como si de las piezas de un rompecabezas se tratara, hacer desfilar una serie de personajes que van dejando su visión particular sobre el mismo suceso lo que, como alguien escribió, "constituye el objeto de toda novela policiaca: un constante despliegue de ambigüedades en pos de la verdad". R.C.P.

Breve e interesante trabajo el que aquí traemos del famoso jurista español Fco. Tomás y Valiente, quien hace un repaso por la figura del valido en un siglo, el gobernado por los llamados 'Austrias menores', en el que no faltó al lado de cada rey la figura a veces con luces, pero sobre todo llena de sombras del que también se dio en llamar "privado". Frecuentan sus páginas los nombres del duque de Lerma, Luis de Haro, Nithard, pero sobre todo el del conde duque de Olivares, cuya importancia en el reinado de Felipe IV ya la estudió y con detalle J.H. Elliott y R.A. Stradling. No esperemos un libro de historia al uso porque su autor antepone su faceta de gran jurista a la de historiógrafo; aunque tampoco falta la incursión, muy interesante, en la literatura de la época y su visión del valido. Vaya nuestro homenaje aquí a este eminente Catedrático de Derecho Magistrado del TC asesinado por ETA en 1996. J.L.R.

Fernando de Rojas (y antiguo autor). Crítica, 2000.

¿Qué más se puede decir de este clásico entre los clásicos? Pues bien, no traemos aquí 'La Celestina' como novedad en sí misma, sino por la edición. En más de una ocasión hemos dicho que las ediciones de Crítica, al cuidado del inmenso Francisco Rico, si por una parte son muy engorrosas de leer, por otra parte, y aquí están las ventajas que queremos destacar, nos ofrecen tal cúmulo de información que no dejan detalle sin analizar; la edición de 'El Quijote' es en este aspecto ejemplar. Un verdadero equipo de especialistas formó Rico para hacer esta edición del clásico que bien leída (para lo que se necesita paciencia, constancia y mucha afición, todo hay que decirlo) nos sumerge no sólo en el texto de Rojas con todos sus problemas textuales (que son muchos), sino en la época que lo alumbró. J.L.R.

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