Academia Hoy

García Barroso, en el ciclo dedicado al vino

  • El catedrático ofrecerá hoy, a las 19,30 horas, la conferencia ‘De los fenicios a la enocosmética y la enogastronomía del jerez’

Carmelo García Barroso. Carmelo García Barroso.

Carmelo García Barroso. / Manuel Aranda (Jerez)

La Real Academia de San Dionisio de Ciencias, Artes y Letras prosigue hoy martes con su ciclo dedicado al vino de Jerez. Será el catedrático de Química Analítica de la Universidad de Cádiz Carmelo García Barroso quien pronuncie la ponencia titulada ‘De los fenicios a la enocosmética y la enogastronomía del jerez’.

La sesión, de entrada libre y gratuita hasta completar aforo, comenzará a las 19,30 horas en la sede social de la propia Academia, sita en calle Consistorio, 13. Su presentación correrá a cargo del académico de número Francisco Garrido Arcas.

Desde una de las primeras referencias que se dispone de la actividad vitivinícola del Jerez, asociada a los fenicios hace más de tres mil años, han pasado muchas civilizaciones y el vino de Jerez ha tenido sus distintas formas de elaboración y distintas formas de consumo. A pesar de todos estos cambios en la historia, la actividad vitivinícola del Jerez se ha mantenido y sus diversas formas de consumo, hasta el punto que actualmente además de consumirse, podemos decir que también se hacen otros usos del mismo, así se puede consumir por dentro y por fuera (enocosmética) y se puede además comer, el vino dentro del plato y otros alimentos elaborados a partir del vino (enogastronomía).

En sus distintas formas de consumo, los romanos disponían de una gran diversidad (vinos con distintos grados de cocción, mostos con miel parcialmente fermentados, mostos de uvas pasas, etc.). Siendo el vino de Jerez uno de los más valorados en la corte romana que se incluía en los banquetes manteniendo un ritual entre un número considerable de platos, acompañados de distintos vinos, entre los que se encontraba el vino de Jerez. Podemos decir por tanto que ya el Jerez era muy bien considerado en los banquetes maridados con vinos de las distintas regiones de la ocupación romana.

Con la ocupación musulmana la actividad vitivinícola del jerez sufrió una disminución considerable, pero gracias a aspectos relacionados con la gastronomía (consumo de uvas pasas como fuente nutritiva para los guerreros) y a la destilación, uso de alcohol para curar heridas y para higiene personal, el vino no llegó a desaparecer, manteniéndose actualmente estas dos actividades para los vinos de uvas pasificadas y para la elaboración del brandy de Jerez.

Con la reconquista la vitivinicultura del jerez se facilitó considerablemente, llegándose a incorporar el vino como fuente alimentaria diaria de los trabajadores. El vino comienza a aparecer en las farmacopeas incorporando recetas para curar enfermedades concretas, asociándose al vino de Jerez múltiples propiedades saludables.

Las propiedades saludables del vino de Jerez han sido investigadas por la UCA y a partir de dichas investigaciones también se han estudiado la composición de los restos generados en las distintas etapas de vinificación y crianza del jerez, encontrándose que algunos restos tienen un alto potencial para otras actividades como la cosmética y la alimentación saludable.

Así ha surgido la enocosmética del jerez, basada en la recuperación y reutilización de los distintos restos de la vinificación y crianza, para la elaboración de diferentes productos cosméticos, como cremas antioxidantes, hidratantes, exfoliantes, etc.

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