Cultura

Juegos de presencias y ausencias habitadas

LAS Becas de Artes Plásticas de Cajasol han sido durante la última década un a auténtica referencia artística en toda España. Los nombres que conforman el palmarés de las mismas están en lo más alto de la creación española y por sí mismos constituyen uno de los mejores catálogos de arte actual que existen en nuestro país. Ahora, aquellos certámenes de Artes Plásticas, herederos de los entrañables e iniciáticos Premios de Pintura que la Caja de Ahorros de Jerez convocó durante más de treinta años, se han convertido, creo que con un criterio totalmente acertado por los rumbos que ha tomado la creación artística, en Becas de Artes Visuales, un concepto aglutinador más amplio y que abre las perspectivas infinitas que animan el hecho artístico de la Modernidad. Además la institución que ahora cumple cientos setenta y cinco años ha sido la generadora y patrocinadora de una serie de proyectos artísticos que permiten llevar a cabo propuestas creativas llenas de expectación y trascendencia. Esta introducción nos vale para presentar la exposición que se nos muestra en los espléndidos espacios expositivos que Cajasol posee en la jerezana calle Larga porque la obra de Miki Leal, uno de los artistas participantes, viene de obtener una de esas Primeras Becas de Artes Visuales de la entidad que dirige Antonio Pulido, siendo las obras de María José Gallardo y de Gloria Martín, producciones de la institución.

Una muy buena exposición con tres ejercicios creativos diferentes a los que aglutina una idea común: el hecho constructivo, la casa el interior. Para ello, como es habitual en las exposiciones organizadas por Cajasol, se ha dotado a la sala de un minucioso y determinante sentido museográfico, que hace del espacio un elemento integrante del propio concepto, un lugar de intervención que abre unos horizontes y amplían las circunstancias de las piezas presentadas.

María José Gallardo (Villafranca de los Barros, Badajoz, 1978) busca la complicidad absoluta del espectador con un escenario donde un carrito de helados marca visualmente una estancia decorada repetitivamente y que incita a la participación desde el mensaje "Traigo lo que tú necesitas". Intervención escénica que se completa con una obra de iconografía ecléctica que redunda en el espacio conceptual, manteniendo vivo el interés, para hacer de todo el conjunto una acción total y participativa.

Miki Leal (Sevilla, 1974) acude a la referencia filosófica de Heidegger y Le Corbusier buscando en los espacios existenciales de ambos y recopilando imágenes que sirven para recrear un mundo apasionante de ausencias y presencias. Capta escenas, objetos e, incluso, sensaciones, distribuye esencias de espacios presentidos y busca apoyos recordados para confeccionar obras donde la ausencia ha retomado un particular sendero de realidad.

Gloria Martín (Alcalá de Guadaira, Sevilla, 1980) recrea un espacio deshabitado; un lugar con las huellas de la realidad marcando rutas presentidas. Su obra, que siempre nos ha conducido por jugosos episodios donde lo habitable juega un especialísimo sentido, retoma un nuevo elemento donde, lo ausente y lo presente también ejerce su función esclarecedora.

Estamos, pues, ante una exposición importante, con un nuevo y diferente carácter y patrocinando rutas de máxima y moderna artisticidad.

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