Cultura

Roca Rey, triunfador en su Lima natal con dos orejas en mano a mano contra El Juli

  • Los toros españoles de Garciagrande, de correcta presentación, resultaron nobles para la lidia y mostraron clase en general

Feria del señor de los milagros en lima Seis de Garcigrande de correcta presentación, nobles y con clase en general. Primero y segundo justos de fuerza y sin transmisión, cuarto y quinto, bravos, premiados con la vuelta al ruedo, tercero y sexto, deslucidos y pitados en el arrastre. TOREROS: Julian López 'El Juli' saludo desde el tercio, silencio y oreja Andrés Roca Rey silencio, dos orejas y silencio. INCIDENCIAS: Lleno en tarde entoldada. Primera corrida de toros de la Feria del Señor de los Milagros, que este año conmemora los 250 años de la plaza. Hubo un minuto de silencio por los tres toreros que este año sufrieron cornadas mortales.

Roca Rey cortó dos orejas y salió a hombros de Acho en su Lima natal y El Juli cortó una oreja en la primera corrida de toros de la Feria del Señor de los Milagros.

Cada año, al llegar noviembre, la bicentenaria plaza de toros de Acho, en el centro histórico de Lima, abre su tradicional feria del Señor de los Milagros, un festejo taurino de primer orden que ejerce el papel de ser último gran reducto de la alta sociedad limeña para lucir su alcurnia y solera.

En una tradición que se pasa de padres a hijos como preciada herencia, el ritual de acudir a los toros en Acho se sigue cumpliendo como un rasgo de distinción, en un evento que trasciende la simple afición y que se convierte en un lugar para ver y ser visto, reafirmar valores y compartir un espacio público con sus iguales. Las corridas en Lima, en donde solo se dan cuatro veces al año, son caras, entre los 1.600 soles (430 euros) y los 200 soles (unos 53 euros).

En el interior de Acho, que este 2016 cumple precisamente 250 años este carácter de tradición y ritual es evidente, como también lo es la existencia de una afición minoritaria pero extendida más allá de ciertas clases sociales.

Para los taurinos peruanos, el día de corrida comienza pronto, con reuniones previas en casas de amigos o en alguna de las más de 30 peñas que se calcula existen en la ciudad, donde se toma un aperitivo antes de ir a la plaza

Roca Rey triunfó al cortar dos orejas cuarto, colorado, ojiblanco y cuajado, al que toreo de capote con acierto, brillando en el quite en que combinó verónicas, chicuelinas y tafalleras, rematadas con una larga. Tras un buen segundo tercio, el limeño encendió los tendidos con su inicio de faena con pases cambiados por la espalda para luego aprovechar la nobleza y codicia del toro, lidiándolo por tanto por derecha como por izquierda. Con cuatro circulares puso al público de pie, para terminar su labor con ceñidas bernardinas. Entró a matar en recto dejando una estocada caída, recibiendo las dos orejas.

Estuvo por encima del segundo de la tarde, colorado, chorreado en verdugo, noble, suave y justo de fuerzas que casi no fue picado. Lo mas destacado fue el quite con el capote a la espalda. El toro era bueno pero carecía de transmisión. Mató de una estocada y varios descabellos.

El peruano porfió con el que cerró plaza, el peor del encierro, sin que su trasteo prosperase.

El Juli cortó una oreja de peso al quinto, el mejor del encierro y que tuvo un pitón derecho extraordinario. Faena larga y completa por naturales y derechazos, destacando los muletazos largos y templados hasta atrás de la cadera, bajando la mano, por ambos pitones. Faena importante de dos orejas que quedó en una sola por pinchar en el primer intento.

El Juli estuvo por encima del primero de la tarde al que lidio por ambos pitones aprovechando la clase que tenía el astado, cuyo defecto fue la poca transmisión. Lo toreo naturales derechazos, circulares y hasta de rodillas. Mató de un pinchazo y estocada y perdió al menos una oreja.

El tercer toro fue deslucido y poco pudo hacer el madrileño con la muleta.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios