Cultura

La Sala Paul sucumbe a la música

El Festival de música 'Serie Z' cumplió con las expectativas de asistencia en el primer día de conciertos celebrado el pasado viernes 1 de noviembre. Tras una fiesta de presentación marcada por el sonido del rock'n'roll fresco y desenfadado de 'Hong Faux', y la electricidad de 'Igor Paskaul' y '77'.

La apertura de puertas del viernes estuvo marcada por la llegada paulatina de fans de diferentes edades y nacionalidades. El tiempo se paró durante toda la tarde en lo que significó una vuelta a los '70 en lo que a su estética y simbología se refiere. La sala principal de conciertos recibió en una reverberada acústica a los jerezanos 'Gas Drummers', quienes con una distendida discografía de 8 discos, volvieron a demostrar que no hay que irse fuera de la frontera para disfrutar de un sonido enérgico y personal. Su actuación fue la primera toma de contacto del público con lo que se iba a vivir durante toda la tarde. A pesar de comenzar a una hora temprana, durante la cual todavía estaban llegando gran parte de los asistentes, llevaron un poco de su luz, al tiempo que promocionaban su último disco 'We got the light', publicado este mismo año.

Tras un descanso pertinente, para recolocar y cambiar el material técnico, los oyentes reunidos se dispersaron por las instalaciones en las diferentes barras de bar y los puestos de merchandising. Apenas hubo tiempo de reflexionar sobre la actuación, cuando los ingleses 'The Whybirds' impusieron su criterio ante la atenta mirada de un público entregado. Dave, Ben and Luke consiguieron que a pesar de su escasa discografía, se les tomara en serio. Tras ellos, la estadounidense Lydia 'Loveless' se subió al escenario apostando por el erotismo y un sabor más alternativo. Venida desde Fort Collins en Ohio, como dejara entrever el pañuelo que llevaba atado a su pierna con la bandera nacional, y con dos discos a sus espaldas, hizo disfrutar a los presentes con su voz sensual y rota.

El heavy metal más clásico llegó de la mano de los londinenses 'Heavy Metal Kids'. Gary Olton y el resto de componentes, quienes acumulan premios y actuaciones de renombre como la realizada en directo en la BBC, apostaron por el bilingüismo a la hora de hablar con el público. Con un estilo, marcado desde su fundación en 1972, a caballo entre el Glam Rock y el Heavy Metal, pasando por un Hard Rock de raíces más urbanas, y al grito de "take more bier" deleitaron a un público con ganas de pasarlo bien. Los saltos constantes del guitarrista, las llamadas para que los animaran y los guiños a la ciudad de parte de Gary Olton demostrando que estaban en forma y muy a gusto durante su actuación.

Los madrileños 'Sex Museum', acercaron su amplia discografía y a pesar de no tener publicación desde hace dos años llegaron a unos asistentes entregados con cada canción.

Uno de los puntos de inflexión de la velada llegó de la mano de 'Valient Thorr'. Estos californianos procedentes de Green Ville, hicieron suya la sala con temas de Stone Rock y Heavy Metal sacados de discos consagrados como 'Our own masters' o 'Leyend of the World'. No podía esperarse que la noche fuera a más, pero cuando el alemán Ulrich Roth, miembro fundador y vocalista de 'Uli Jon Roth' cogió el micrófono, demostró que aún quedaba música para rato. A sus 58 años, el considerado máximo contribuyente al metal neoclásico, desenfundó su dilatada experiencia en los escenarios y a través de una selección de canciones de sus 15 discos, consiguió que la madrugada, entrada en cánticos, sirviera de escenario para la celebración de la música bajo un cielo oscuro, como marca el título de su última publicación.

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