Cultura

Una energía brutal

Un momento de la actuación de los Gipsy Rappers. Un momento de la actuación de los Gipsy Rappers.

Un momento de la actuación de los Gipsy Rappers. / óscar romero / bienal de flamenco

Tomasito es un personaje único, maravilloso. Uno de esos personajes que si no existieran habría que inventarlos. Y lo inventó un tal Tomás Moreno cuando era una criatura: el Niño Robot sigue haciendo las delicias de los aficionados más heterodoxos siempre con el humor y el soniquete como bandera. Su baile es único, capaz de retorcer un poco más el soniquete sólo para provocar una sonrisa. O una carcajada. Tampoco es un "Paparoti", que diría el maestro Chano Lobato, ni falta que hace. Eso sí, siempre pensé que su repertorio no estaba a la altura del enorme showman ante el que nos encontramos. Podemos pensar que el repertorio es sólo una excusa para hacer un espectáculo. Pero desde luego con letras y melodías más consistentes, la cosa ganaría enteros. Como gana cada vez que hace una versión, tan atrevida como respetuosa.

Tomasito es un animal de escena. Presentó en Sevilla los temas de su última entrega discográfica, Ciudadano gitano, que es una recopilación de sus trabajos publicados hasta la fecha, nada menos que siete, desde el inicial Tomasito, de 1996, hasta el Azalvajao de 2013. Mucho soniquete, mucho humor, mucho carisma, enorme la entrega y una prodigiosa capacidad para conectar con el público y hacerlo parte de un espectáculo que se abrió con Azalvajao, el tema que da nombre a su último disco y que terminó en un striptease, físico, mental, espiritual.

El genial showman jerezano estuvo antecedido por los Gipsy Rappers que, sin un trabajo discográfico en la calle, se están convirtiendo en un fenómeno por sus colaboraciones con artistas como Diego Carrasco o Juanito Makandé. Cantaron un par de temas propios de temática social-costumbrista con letras que combinan el humor con la concienciación como Gitanos con carrera que coreó el público al completo.

Aunque citan, entre sus referencias musicales, a Diego Carrasco o al propio Tomasito, que cantó un tema con ellos, sus melodías me recuerdan más al Jeros, "el de en medio de los Chichos". Tienen desparpajo y soniquete e hicieron también un par de apuntes por soleá y bulería pese a que dijeron que ellos son gitanos de Santiago que no cantan flamenco. De Santi fue, de hecho, el segundo de los temas que rapearon.

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