Cultura

"Un escritor no es de ninguna parte exclusivamente, es de todos sitios"

  • El colaborador del Diario ha ganado el segundo premio en el certamen literario 'Rodrigo Manrique' del municipio jienense de Siles, con su relato corto 'En un lugar del corazón', una denuncia al maltrato

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Ilusionado. Esa es la palabra que mejor puede definir a Juan Manuel Sáinz Peña. Con más de veinte años dedicado a la literatura a sus espaldas, este escritor y colaborador de este Diario no cesa en su afán por presentarse a concursos literarios. Y una vez más, le ha salido bien: ha ganado el segundo premio del II Certamen de Poesía y Relato Corto del Ayuntamiento de Siles con su relato 'En un lugar del corazón', una carta a un maltratador en voz de su propio hijo.

-¿Cómo surgió la idea de participar en este concurso?

-Ahora los premios literarios están muy globalizados. Por internet no hay más que entrar en las páginas de concursos literarios y te salen muchos. Hacía mucho tiempo que no me presentaba a ninguno, pero este certamen me gustó porque, al ser los premios más modestos, suele estar más limpio. Un día me llamó la chica del Ayuntamiento de Siles encargada para decirme que había quedado segundo y fue una sorpresa.

-¿No esperaba ganarlo?

-No, nunca se espera. Por una sencilla razón: se presenta gente de todas partes y el jurado selecciona quince o veinte trabajos que son igual de buenos. Al final, el jurado da el primer premio porque no tiene más remedio que hacerlo, pero hay muchos más que también se lo hubieran merecido. No es sólo cuestión de calidad, sino también de gusto y de suerte.

-¿Qué cree que tiene de especial su relato para ganar este segundo premio?

-Eso habría que preguntárselo al jurado, pero puedo decir que 'En un lugar del corazón' toca un poco la fibra sensible, sobre todo con la situación en que está ese tema, sin caer en sensiblerías ni demagogias. Toca un tema actual y creo que lo hago con cierto tacto para no herir sensibilidades. Creo que eso tiene que haber gustado lo suficiente como para haber quedado en este puesto.

-¿Cuál su proceso de creación a la hora de escribir?

-Algo que yo siempre mantengo es que un escritor lo es durante las 24 horas. En cualquier momento del día te puede surgir un tema para convertirse en un cuento, en un relato, en un microrrelato e incluso en una novela. Cada situación, con un poquito de imaginación y trabajo, te puede dar como fruto una historia.

-Esto lo hace desde muy joven, ¿verdad?

-Yo escribí mis primeras cosas con 9 años, pero lo dejé un tiempo porque con esa edad un niño no sabe si quiere ser escritor, futbolista o lo que sea. A partir de los 17 años, que gané un concurso que se hizo aquí en Jerez a escala nacional, me planteé que algo habría en eso, y desde entonces vinieron más premios, algo que siempre te ayuda y te anima mucho, porque responde al criterio de gente que no te conoce absolutamente de nada y les gusta.

-¿Qué le supuso ganar ese concurso con sólo 17 años?

-Ese fue mi pistoletazo de salida. A partir de esa fecha, 17 de abril de 1988, lo recuerdo perfectamente, a partir de esa llamada telefónica a mi casa, tuve claro que yo tenía que seguir escribiendo. Y por ahora no me ha ido mal.

-Con el paso de los años, ¿escribir sigue siendo igual?

-Es incluso más fuerte. Se convierte en una necesidad. Cuando no escribes, sufres una especie de remordimiento que te deja pensando. Mientras escribía la novela que acabo de terminar, 'Crónica de la sangre amarga', los días que no escribía tenía esa sensación en el estómago. Además, soy muy anárquico a la hora de escribir y no me puedo regir por un plan concreto, y no puedo estar sin escribir por esa necesidad.

-Siendo un escritor tan polifacético en cuanto a géneros, ¿con qué se siente más cómodo: con el relato corto o con la novela?

-Me resulta difícil decidirlo. El relato es como una tapa con la que tiene que captar los sentidos del lector con muy poco, mientras que la novela funciona como un guiso lento o una ensalada con muchísimos ingredientes. La novela siempre te da más posibilidades para ampliar sensaciones del lector, pero el relato funciona en distancias muy cortas que a mí me encantan. Miras al lector con muchísima precisión, pero por contrapartida tienes que hacerlo en mucho menos espacio. Me gusta mucho más el relato.

-¿Se siente identificado como escritor con Jerez?

-Yo tengo claro que el oficio de escritor se puede realizar desde cualquier parte. Ahora mismo soy un escritor de Jerez, pero el día que mis novelas se lean en muchos sitios, pasaré, si hay suerte, a ser simplemente un escritor de España. Un escritor no es de ninguna parte exclusivamente; es de todos sitios. No responde a nada local. Por eso, salvo mis colaboraciones los domingos con el periódico, procuro huir de temas locales.

-¿Se siente bien escribiendo en prensa?

-Los artículos te dan cierta libertad para hablar de temas que quizás en la literatura no encajan y la verdad es que yo nunca he tenido problemas para hablar de lo que me apetecía. Pero yo estoy mucho más cómodo dentro del mundo literario, porque tiene cosas que me encantan. Por ejemplo, si en la vida real hay alguien del que quieres hablar mal, en la literatura sólo tienes que cambiarle el nombre y despacharle sin problemas. Por esa libertad tan especial es por lo que me siento más cómodo en la ficción.

-Si tuviera que quedarse con algo concreto de su obra, ¿qué sería?

-Sin duda, mi novela llamada 'La Caja Azul'. Me ha reportado muchas satisfacciones y he tenido críticas de gente reconocida que les ha gustado de verdad. Además, fue algo que necesitaba escribir. Siento debilidad por los ancianos y uno de los principales relatos de 'La Caja Azul' se desarrolla en un geriátrico. Era algo que quería hacer desde hace mucho tiempo.

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