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Las esperanzas del arte andaluz

  • La presencia de jóvenes creadores de la comunidad, con trabajos de gran calidad, destaca en esta edición de ARCO

  • La feria muestra obras de 27 artistas de la región

Las esperanzas del arte andaluz Las esperanzas del arte andaluz

Las esperanzas del arte andaluz

La idea que ha presidido la edición de ARCO 2018, el futuro, debe haber impregnado el espíritu de la participación andaluza en la feria, destacando no sólo la presencia de jóvenes artistas que repiten o participan por primera vez en este evento, sino también la calidad de sus trabajos. Sin duda dicha circunstancia tiene que ver con el aumento paulatino de la participación de artistas andaluces en la feria, 27 en la presente edición, cuatro más que el año pasado, hecho que contrasta con la escasa participación de galerías andaluzas, tan sólo dos, las sevillanas Alarcón Criado y Rafael Ortiz.

Esta última, Rafael Ortiz, se desmarca por completo de ese carácter joven que ha dominado la feria, volviendo a apostar por dos clásicos como son Equipo 57 y Manuel Barbadillo. De los cordobeses expone cuatro piezas abstracto-geométricas de modernidad atemporal, y del sevillano una pieza pictórica más apegada a las experiencias ópticas. Aunque su propuesta no sea especialmente novedosa, reconocemos la calidad y valía de dicha elección. Alarcón Criado, por su parte, sí presenta una selección de obras y artistas más en consonancia con la temática anual de ARCO: los meditativos paisajes fotográficos de atmósferas románticas del granadino José Guerrero y el sorprendente proyecto escultórico de los MP & MP Rosado, quienes convierten dos símbolos de la cultura contemporánea urbana -una camiseta y un pantalón sport- en auténticas piezas de museo. Otra galería que sin estar en territorio andaluz ha tenido una importante presencia de artistas andaluces en ediciones pasadas, Javier López y Fer Francés (Madrid), deja atrás este año a nombres tan interesantes como Marina Vargas o Manuel León, manteniendo en el stand a Pilar Albarracín, a la cual también encontramos en la galería portuguesa Filomena Soares, siendo su pieza A point una de las más destacadas por los visitantes, tal vez por su atrevimiento. La autora onubense se fotografía a sí misma colgada bocabajo de una cuerda y envuelta en un mantón de manila, generando la imagen de una mujer que es a la vez objeto sexual (bondage) y elemento decorativo. El espacio que deja Javier López y Fer Francés en relación a la representación de artistas andaluces lo cubre este año F2 (Madrid) que presenta en su espacio a tres artistas de generaciones cercanas: Juan del Junco, Jacobo Castellano y Miki Leal. El trabajo fotográfico del primero sigue indagando en la conexión existente entre naturaleza, conocimiento y fotografía: reúne una serie de libros sobre ornitología entre los que se oculta un gazapo, un error disimulado: un ejemplar ficticio inventado por él. Por su parte, Castellano continúa generando esos "personajes" escultóricos que cada vez adquieren un aspecto más duro y auténtico, manteniendo entre sus materiales favoritos la madera y el cobre. La pintura de Miki Leal se mueve en parámetros totalmente distintos, destacando en esta ocasión un díptico de grandes dimensiones titulado Dandy´s en Roma (El primer día en Villa Médici) (2017), en el que el artista, haciendo uso de su particular y desenfadado lenguaje pictórico, genera un espacio interior plagado de elementos y símbolos que nos hablan del modus vivendi del coleccionista.

El aumento de los artistas contrasta con la escasa participación de galerías, tan sólo dos

No podemos pasar por alto la presencia pictórica de dos jóvenes artistas andaluces, Alejandro Botubol (Cádiz, 1979) y Ana Barriga (Jerez de la Frontera, 1986). Botubol hace su primera aparición en ARCO de la mano de la galería Ponce + Robles (Madrid): presenta un lienzo de grandes dimensiones en el que combina distintas "puestas de pintura" y hace alarde de un magnífico manejo del color. Si la obra del gaditano se puede enmarcar en una investigación geométrico abstracta, la pintura de Ana Barriga discurre por los senderos de la figuración más contemporánea. La joven artista jerezana llega a la feria a través de T20 (Murcia), y lo hace con una obra plenamente suya, una pintura en la que personajes de juguete se relacionan entre sí de las maneras más inverosímiles, y en la que el brillo de los colores blanco y rojo convierten a su pintura en un objeto apetitoso para la vista. Botubol y Barriga no son los únicos jóvenes creadores andaluces que merecen más líneas de las que aquí caben: Fuentesal y Arenillas, Rubén Guerrero, Leonor Serrano y Antonio Montalvo son algunos de ellos. Otros como Luis Gordillo (Luis Adelantado y Aural) o José Val del Omar (Max Estrella) no nacieron en los 80 y sin embargo sus creaciones siguen estando al frente de la contemporaneidad.

Otro espacio predilecto para la creación andaluza año tras año suelen ser los stands de las diputaciones provinciales. Es el caso de la Diputación de Huelva que este año ha elegido al sevillano Sema D'Acosta para comisariar Gossan: Misión a Marte, un proyecto fotográfico de Joan Fontcuberta. El catalán propone un delirante plan de parque temático sobre el planeta rojo en la cuenca minera onubense. Este trabajo, hecho ex profeso para la feria, ironiza sobre la explotación turística del Sur de España, apoyándose en supuestos paralelos paisajísticos entre Marte y Andalucía. Justo en frente, otra propuesta: la de la Fundación Provincial de Artes Plásticas Rafael Botí de la Diputación de Córdoba. En ella participan las artistas Lola Guerrera, Verónica Ruth Frías y Nieves Galiot. Tres instalaciones de marcado carácter feminista que dialogan a la perfección con la otra línea de esta edición de la feria: el protagonismo de la mujer en la dirección y creación plástica.

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