Diario De las artes

La gran pintura de dos grandes pintores

MUY buena exposición la que se presenta en el Centro Cultural Alfonso X de la ciudad portuense. Muy buena exposición por una sencilla razón que casi roza la más aplastante verdad de perogrullo: porque la constituyen dos muy buenos artistas. Si más. No existen otras circunstancias. Y es que Fermín García Villaescusa y Luis Macpherson no esconden nada; son autores de una pintura poderosa, clara, de felicísima mirada, portadora de la más absoluta pureza compositiva, tratada con los postulados más justos de los que conforman los valores de la tradición y relatora de una representación que ellos magnifican y la hacen hasta más bella.

Esta muestra que plantea la espectacular obra de los dos artistas nos induce a una reflexión. No es normal, ni justo ni edificante y que, además, descubre muchos de los males que inciden en el Arte, que dos pintores de semejante importancia no posean la oportunidad de acceder a espacios expositivos de mayor calado y a muestras de más trascendencia. Por ahí circulan autores de medio pelo que se creen que han inventado esto y tienen poco que decir, a los que se les abren puertas impunemente y se elevan a ciertos olimpos de importancia. Tanto Villaescusa como Macpherson son pintores con mayúsculas, poseedores de una contundencia creativa fuera de toda duda, hacedores de una pintura bella de principios a fin, de especialísima significación y patrocinadora de una figuración llena de sentido, con la verdad pictórica dejando sus máximas posiciones, con el continente y el contenido unidos en un único estamento que hace transitar la realidad por unos caminos representativos donde todo está acondicionado para que los esquemas del entorno y de los objetos se hagan bellamente visibles.

La exposición del Centro Cultural portuense nos conduce por los clarificadores idearios de los dos poderosísimos pintores. El jerezano nos anuncia una mayor expresividad, el portuense su preclaro intimismo. Fermín G. Villaescusa su determinante pincelada, su sabia estructuración del color, su justa conformación espacial, su dominio de las luces en la incidencia de estas sobre el entorno. Luis Macpherson su portentosa capacidad para plasmar la piel de los objetos, su dibujo constitutivo, su disposición escénica. Aquel nos plantea la calidad de sus patios andaluces, el impacto visual de sus amplios paisajes; todo generado con una exquisitez pictórica y un desarrollo plástico dominador. Éste pinta la quietud de los objetos, el espacio donde ellos desarrollan su pausada representación, la silente magnitud de las cosas sencillas. Una muestra que descubre dos importantes artistas, dos pintores sujetos a la difícil tarea de ilustrar la realidad sin pesadumbre, sin resquicios para que prevalezca la duda, manifestando, cada uno desde sus diferentes conciencias pictóricas, las concreciones de una realidad a la que ellos someten con los más convincentes criterios artísticos.

Estamos, como decía al principio, ante una muy buena exposición que ha hecho decisivos los más sabios argumentos de una pintura figurativa tratada con muy precisos desarrollos artísticos.

Los autores Fermín García Villaescusa y Luis Macpherson, dos artistas que saben marcar las pautas de la gran pintura; esa que llega a todas las instancias dejando un eterno regusto de verdad.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios