Cultura

Cuando la idea despierta la palabra

Cuando la idea despierta la palabra Cuando la idea despierta la palabra

Cuando la idea despierta la palabra

La figura de José María Báez es verdadera y válida referencia para el conocimiento de la pintura más nueva que se hacía en Andalucía en los años setenta; un tiempo en el que había interés por dejar atrás los resabios de un arte demasiado anclado en la tradición. Fue pintor y poeta en aquella Sevilla necesitada de aires nuevos. El artista nacido en Jerez de la Frontera planteó muchas circunstancias para posicionarse en una realidad distinta a la que había.

José María Báez comenzó su carrera pictórica dentro de una figuración expresionista que marcaba nuevas rutas en una pintura donde la realidad se manifestaba artísticamente con otros modos menos concretos y con mayor contundencia plástica. Sin embargo, el artista jerezano afincado en Córdoba - allí ha realizado su labor creativa pero también un importantísimo trabajo en torno al fomento de las artes plásticas y de la cultura en general -, tiene en su haber el crear un lenguaje pictórico donde la pintura y poesía han yuxtapuesto sus estamentos para plantear una obra textual y cromática llena de carácter y entusiasmo.

JOSÉ MARÍA BÁEZCACMÁLAGA

Precisamente, la exposición que comisaría Fernando Francés se centra en ese momento en el que literatura y pintura funden sus fronteras para crear un nuevo sistema donde los propios textos, representados por caracteres gráficos clásicos, crean una disposición que argumentan la literalidad de los mismos, pero generando episodios de más amplia significación, con lo metafórico jugando un papel determinante.

Como una gran instalación de más de cien piezas, el artista recrea un universo verbal apoyado en unos campos coloristas que interactúan entre ellos y los propios mensajes literarios. Cada pieza es un poema visual, una referencia literaria que pierde su concreto sentido para adaptar una nueva posición en la que se diluye su primitivo sentido y se plantea una nueva realidad donde las palabras, las frases, los versos, asumen una identidad que transporta a un nuevo universo de referencias y evocaciones.

La muestra se extiende por el espacio principal del Centro como una gran superficie de pequeños cuadros que conforman cuatro espacios diferenciados pero con una clara vinculación continuista. No se trata de una exposición retrospectiva al uso; se trata, más bien, de la recopilación de obras de distintos momentos que configuran un gran proyecto museístico donde las obras, en solitario o formando un conjunto presentan una realidad pictórica y literaria que atrapa la mirada del espectador y la lleva a una nueva dimensión donde lo que se lee motiva unas nuevas expectativas.

En las obras juegan un papel determinante la distribución cromática y la tipografía elegida; posibilitando ese estamento referencial y de gran fuerza evocadora al que aludíamos. Como ejemplo de esta fuerza metafórica, valga la pieza que sirvió como cartel de la Feria de Jerez del año 1996. La obra aparece como "Sin Título. Bodegón"; en ella puede leerse el texto de Paco Bejarano: BRISA MARINA EN UNA COPA DE ÁMBAR, sobre tres campos de tintas planas. La metáfora sobre la ciudad de Jerez y su feria estaba clara y no dejaba indiferente. A la potencia visual se le sumaba la magia de la realidad suscitada. Ni que decir tiene que aquel magnífico cartel, levantó una gran polémica en la ciudad y un rechazo entre los pacatos intereses de muchos.

José María Báez, uno de los artistas más ciertos, lúcidos y de mayor personalidad del panorama artístico andaluz, nos vuelve a situar en los abiertos postulados de la pintura. Esta exposición, que nos transporta - desde mi personal punto de vista - a lo mejor de su producción, sirve para que su espectacular obra desentrañe nuevas posiciones en una pintura que es mucho más que la simple representación plástica. Con la obra de José María Báez nos posicionamos en una realidad presentida; asistimos a una plástica poética con textos suyos y de otros grandes escritores - Aristóteles, Jorge Luis Borges, Henry Michaux, Octavio Paz, Emilio Lledó, César González Ruano, Juan Eduardo Cirlot, Vicente Huidobro Pablo García Baena o Carlos Edmundo de Ory , entre otros -; así como a la referencias mediatas de ciertas realidades históricas que son planteados desde una perspectiva, bellamente manifestada.

José María Báez es un pintor culto que realiza una pintura culta pero sin exuberancias elitistas, una pintura para leer y ver más allá de lo que la mirada enseña. Una pintura que no deja indiferente y que como, él mismo planteó en una de sus felices obras, sirve para hacernos ver que LA IDEA DESPIERTA LA PALABRA.

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