Análisis

santiago cordero

¿Y si sí?

El malestar de la afición con algunos deportistas catalanes no es porque sean catalanes

Vicente del Bosque siempre ha sido un hombre muy tranquilo y sobre todo comedido en todas su manifestaciones. Nada que ver con algunos de sus predecesores al frente de la selección española de fútbol, tales como Clemente, Camacho o Luis Aragonés.

El bueno del Marqués (por gracia regia), como digo es prudente y habla poco. Pero a pesar de ello, a veces es capaz de generar cierto revuelo y polémica con sus palabras. Hace unos días, en Radio Marca, comentó hablando de la sub-21, recientemente proclamada campeona de Europa, "Lo digo con dolor, que no hayan ido Asensio y Rodri ... me ha sentado muy mal" para finalizar con una pregunta trampa: "¿Y si hubieran (Asensio y Rodri) sido catalanes? ¿Imagina la que se hubiera montado?".

Sinceramente creo que Don Vicente con esa coletilla final del '¿Y si sí?' Favorece la tesis de aquellos que están difundiendo, por todo el mundo, que España y los españoles odiamos a los catalanes y estamos pisoteando los derechos de los independentistas.

Lo siento señor marqués, pero en esta ocasión el '¿Y si sí?' sobra. Asencio y Rodri han renunciado por los motivos que han querido y, solo eso es lo que se debería analizar. Lo mismo que Ibaka, Mirotic, a los que se les está enjuiciando con un rasero distinto al del canario Sergio Rodríguez, cuando los tres, cada cual por su razones, más entendibles o menos, han renunciado a la selección española de baloncesto.

El problema no es el ¿Y si sí? El malestar de la afición española con algunos deportistas catalanes no es porque sean catalanes (eso venden ellos), sino porque no entienden que quieran una república catalana independiente de España y, además, conviertan en víctimas a los líderes políticos que han incumplido la ley vigente actual que, mejor o peor, rige la convivencia de todos los españoles. Deportistas catalanes como Guardiola o Xavi que representan a base de millones de euros a una dictadura como Qatar y, en su doble moral, se atreven a acusar de régimen no democrático a nuestro país. Esa es la cuestión, Don Vicente. Yo puedo ser republicano y entender como una anacronía que en pleno siglo XXI existan personas que sean reyes por nacimiento. Pero es que además tengo la posibilidad de intentar cambiarlo desde la lucha política, algo que en España se puede hacer y no en Qatar.

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