Análisis

Pablo Fdez. Quintanilla

Cincuenta y uno

A FALTA de confirmación y lío, el presidente de Turquía ganó ayer un referéndum por poco más del 50%. Y no soy yo nadie para hacer un análisis de calado internacional. Sólo me gustaría apuntar a lo curioso de las reglas de este tipo de votaciones. Porque, ¿de verdad un país debe marcar tan radicalmente su futuro porque apenas mil o diez mil o cien mil personas más estén a favor que en contra? Si habláramos de elecciones para elegir un parlamento, como ha pasado en España, bueno, aunque sea ajustado, alguien tiene que gobernar y hay que buscar el desempate. Pero si por ejemplo a alguien se le ocurriese convertir en legal el referéndum sobre la independencia de Cataluña, ¿tiene derecho el 51% de los votantes sobre el restante 49? ¿Tiene en cualquier caso esa legitimidad? Un mandato electoral no sobrepasa en cualquier país los cuatro o cinco años. Si se le pregunta a la gente específicamente por un asunto que tiene tanto eco en la historia y que propone un cambio tan grande, creo, no basta.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios