Línea de fondo

Santiago Cordero

Santiago.cordero@jerez.es

¡Gracias, profe!

Es vital saber de dónde venimos

Tim Duncan, junto a jugadores de la talla de Kobe Bryant o Kevin Garnett, ha sido incluidos este fin de semana a través de una  ceremonia de bienvenida en el selecto grupo denominado Salón de la Fama del baloncesto en Estados Unidos.

Probablemente, uno de los momentos más emotivos fue el discurso de Vanesa, esposa del tristemente fallecido Kobe, quien estuvo arropada por el mismísimo Michael Jordan.

Sin embargo, hubo otro momento mágico protagonizado por Tim Duncan cuando se dirigió a Greg Popovich, quien fue su entrenador y su mentor durante los 19 años que duró su carrera como jugador profesional en los San Antonio Spurs.

Cuando alguien que ha sido y es una estrella, 5 veces ganador de la NBA, 3 veces MVP de las finales, 2 veces MVP de la NBA, 15 veces All-Star de la NBA y una vez MVP de dicho All-Star, así como un sinfín de reconocimientos tanto colectivos como individuales, millonario por supuesto, dedica las siguiente palabras a su entrenador, a su profesor, nos da una lección de humildad y de saber respetar a nuestros mayores, nuestros padres, nuestros profesores.

Tim Duncan le dijo a coach Pop: “Apareciste cuando me draftearon. Viniste a mi isla. Te sentaste con mis amigos, mi familia. Hablaste con mi padre. Pensé que aquello era lo normal. No lo es. Eres una persona excepcional”. Y terminó añadiendo: “Gracias por enseñarme sobre basket, pero incluso más, enseñarme que no solo se trata de basket, se trata de lo que está pasando en el mundo, sobre tu familia, sobre todo”.

Greg Popovich está considerado como uno de los mejores entrenadores de todos los tiempos en la NBA, junto a Phil Jackson, Pat Riley, Redv Auerbach, Don Nelson, Chuck Daly, entre otros. Al mismo tiempo, en un mundo de egos, de millonarios, de superestrellas, Pop es un reconocido luchador por los derechos humanos, siempre ha utilizado el altavoz que le concedía su posición de entrenador de élite para denunciar las desigualdades sociales y poner el foco en situaciones de extrema gravedad que normalmente pasarían desapercibidas.

Tim Duncan tuvo la suerte de que Popovich fuera su entrenador durante toda su trayectoria profesional, con él fue creciendo en todos los aspectos. Su discurso en la ceremonia de este fin de semana ha puesto de manifiesto que un buen maestro es capaz de sacar lo mejor de sus discípulos. En mundo de políticos corruptos, de atajos fáciles, de competencia desleal, de abusos, ser capaz de respetar y aprender de nuestros mayores, de aprovechar las enseñanzas de nuestro profesores, pero sobre todo de darles un lugar de honor cuando son mayores, cuando son débiles, es darnos una oportunidad para el futuro, porque seremos viejos y débiles.

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