Jerez, pueblo soberano de MotoGP

GP España el análisisl El trazado andaluz acoge hoy la histórica carrera número 3.000 del Mundial que le afianza como catedral, pero debe seguir haciendo méritos tras 30 años de grandes premios

Foto: Manuel Aranda Foto: Manuel Aranda

Foto: Manuel Aranda

Algunos políticos hablan con mucha alegría de la ciudadanía, como si les perteneciera e intentando apropiársela en exclusividad, cual monopolio. Por desgracia, hay muchos demagogos que pretenden hacer suyos conceptos universales como 'la gente' o las 'mayorías sociales', creyéndose investidos para representar la 'voz de la calle' en todo su conjunto. Pero es el pueblo soberano, que diría el filósofo Rousseau, quien designa a sus líderes mediante sufragios democráticos. Otros métodos o subterfugios resultan repudiables.

Para regentar el poder hay que esperar a que los ciudadanos se manifiesten sin trampa ni cartón, de forma clara y libre. Así es como funciona el estado de derecho. Sin ir más lejos, este domingo 7 de mayo veremos como se pronuncia la 'soberanía popular' en el Circuito de Jerez, con un nuevo lleno hasta la bandera en el Gran Premio de España de MotoGP, considerado como uno de los eventos deportivos más multitudinarios que existen. Discutirlo sería demagógico.

Nadie puede minimizar la gran repercusión de este acontecimiento internacional que congrega a más de cien mil personas durante un fin de semana, llegadas desde todos los puntos del país y también del extranjero. Los números que genera esta prueba son de auténtico vértigo y sus beneficios económicos, por encima de los 28 millones de euros en la zona de influencia, no tienen parangón.

A ello hay que unir también la gran promoción turística que se consigue, como ha quedado ya evidenciado durante los 30 años que Jerez lleva como sede de grandes premios, en los que gracias a este deporte se ha logrado aún más fama que con sus reconocidos vinos y caballos. Salta pues a la vista que la pasión por las motos mueve montañas. Así lo reflejan los miles de aficionados que han acudido en masa, cual marabunta, a su cita anual con este trazado andaluz que acoge hoy la carrera número 3.000 en la historia del Mundial de Motociclismo.

Como curiosidad, la prueba número 1.000 se disputó en el circuito alemán de Hockenheim en 1975, correspondiendo la victoria al español Ángel Nieto en la categoría de 50cc. Veintidós años después, el australiano Mick Doohan venció la carrera número 2.000 celebrada en la pista japonesa de Suzuka en la cilindrada de 500cc. Y ahora es Jerez el que celebra la prueba número 3.000, por cuyo triunfo veremos una dura disputa entre figuras como Pedrosa y Márquez, ambos con Honda, que ocuparán los primeros puestos en la parrilla de MotoGP. A ellos intentará ganarles la partida Maverick Viñales, que parte cuarto, mientras que su compañero en Yamaha y líder del Campeonato, Valentino Rossi, saldrá séptimo seguido de Jorge Lorenzo con su Ducati. Toda un plantel explosivo que no permite aventurar el resultado final.

Junto a las formidables expectativas que genera la pole lograda por Dani Pedrosa en MotoGP, esta prueba jerezana despierta también gran expectación en las otras dos categorías de Moto3 y Moto2, con dos poles más españolas, Jorge Martín y Álex Márquez, respectivamente. Son pues tres poles que nuestro país no reeditaba desde Australia 2014. Ni que decir tiene que si se consigue también el triplete español de victorias en Andalucía, el Circuito puede vivir una jornada de locura colectiva, algo que ocurrió por última vez en Jerez en 2013, año en el que curiosamente ganó Pedrosa en MotoGP, Viñales en Moto3 y Rabat en Moto2. A priori, ya sabemos que correr en casa es un estímulo muy poderoso. La afición pondrá todo y más de su parte.

Ojalá los políticos que vean este domingo las carreras de Jerez, se lleven el mensaje claro y fidedigno que les envía el público soberano desde las gradas abarrotadas. Esos miles y miles de ciudadanos que llenan el circuito andaluz llevan treinta años demostrando que la construcción de este trazado fue todo un acierto y que hay que esforzarse para afianzar su futuro.

No valen la demagogia, ni el populismo, ni las guerras ideológicas, ni sirve para nada esconderse detrás de un oportunista paraguas. Jerez debe seguir siendo una referencia en los cinco continentes, debe renovarse e ir a más, tiene que adaptarse a los tiempos para continuar como esa catedral mundial de la moto que inspiró a otras tres comunidades del país a seguir el mismo camino de progreso. Es así como desde la política se consigue unir al pueblo soberano.

(*) Jesús Benítez, periodista y escritor, fue editor jefe del Diario Marca y, durante más de una década, siguió todos los grandes premios del Mundial de Motociclismo. A comienzos de los 90, ejerció varios años como jefe de prensa del Circuito de Jerez.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios