Análisis

helena arriaza

Noticias y Mentiras

Si hubo una cadena protagonista la semana pasada fue Cuatro. Y lo fue por varios motivos. El primero el anuncio de la cancelación de Noticias Cuatro. Resulta indignante que una cadena de televisión (y más una que comenzó con los informativos como seña de identidad) elimine los noticiarios de su programación. Tan solo hay que ver la reacción que hubo en redes sociales. Espectadores, trabajadores de la cadena y trabajadores de la competencia lamentaron que la cadena de Mediaset se vaya a quedar sin estos formatos en las próximas semanas. Pero si vamos un poco más allá tampoco resulta tan raro que supriman estos espacios de noticias. Generó más interés la noticia de su cancelación que su emisión. Porque sus datos de audiencia no remontan y quedan muy lejos de ser lo que eran.

Otra de las novedades de Cuatro fue el estreno de Todo es mentira. Risto y su equipo llegaban en un día complicado. El mismo día del revuelo en redes por la cancelación de los noticiarios. Había quien esperaba que haciendo honor al nombre del programa Mejide dijera que la cancelación era una mentira. Pero no. No era mentira como tampoco lo será el anuncio de la cancelación de este formato en relativamente poco tiempo. El programa es una oportunidad desaprovechada. Tener a Risto de presentador es una de las mejores cosas con las que cuenta Mediaset. Tan solo hay que ver la buena acogida con la que cuenta siempre el recién regresado Chester. Pero la falta de innovación y el encorsetamiento de algunos de sus colaboradores consiguen eclipsar la buena intención del conductor y de sus compañeros de mesa. Cuatro también fue noticia por el anuncio de un nuevo programa. Un formato informativo que presentará cada tarde Carme Chaparro. Es una forma de dar su lugar a la presentadora que ha dado tanto por este grupo. Primero durante años en Informativos Telecinco en su edición de fin de semana. Después en la edición de mediodía de Noticias Cuatro, donde aterrizó para intentar salvar la situación cuando ya había poco que hacer. Pero el presagio no es bueno. De nuevo la poca innovación jugará en contra de la cadena. Y ojalá me equivoque.

Cuatro debe cambiar el chip rápido o sino lo mejor será el cierre de la cadena. Esperemos que eso no llegue a suceder, porque es un canal en el que tienen cabida formatos de diferentes géneros, informativos, de entretenimiento, de investigación… Y lo que debe hacer es fijarse en La Sexta pero no para imitarla. Porque al final estrenando formatos similares a Zapeando o Más vale tarde lo que logra es que los espectadores se sientan engañados. Con esta práctica también desaprovecha a rostros como Risto o Carme, que no merecen verse en esa situación. Se tienen que fijar en su principal competidora para inspirarse, mejorar y hacer algo diferente. Las comparaciones son odiosas pero los culpables de que se haya vuelto inevitable que La Sexta gane prestigio frente a Cuatro son los mismos que han decidido la cancelación de sus noticias, los mismos que no se preocupan por arriesgar y los mismos que cortan las alas a sus trabajadores.

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