Análisis

Fran Pereira

RESERVAFLAMENCALa vuelta a la vida de una gran saga

Tras ahondar en las biografías de Antonio Chacón y Manuel Torre, Carlos Martín Ballester se acerca a Tomás Pavón, cuyo legado discográfico se ha ampliado con dos nuevas grabaciones

Tras ahondar en las biografías y aportaciones musicales de Antonio Chacón y Manuel Torre, Carlos Martín Ballester presentó en la noche del pasado viernes en la Peña Antonio Chacón, la obra que completa la trilogía iniciada en 2017. Lo hace con otra figura del cante, Tomás Pavón, un artista al que ha dedicado un riguroso libro de investigación (de 336 páginas), que como en los casos anteriores, se completa con un anexo musical de sus cantes.

"Lo que he querido una vez más es mostrar la obra discográfica más completa de cada protagonista añadiéndole un libro que trata al personaje desde distintos ángulos", explica Carlos Martín.

La estructura elegida es la misma que en anteriores publicaciones, es decir, una parte biográfica "en el que ahondamos en su devenir discográfico a nivel técnico, con quién grabó, cuándo, por qué motivo, con qué compañías y qué vida tuvieron esos discos, porque eso a veces también ayuda a entender por qué determinadas grabaciones no se encuentran o se han escuchado poco".

Todo esto se completa con "una parte del análisis de los cantes y los toques que llevan a cabo Ramón Soler y Norberto Torres, el tradicional artículo de José Manuel Gamboa y por último, el prólogo de José María Velázquez-Gaztelu".

Para Martín Ballester, lo más destacado de esta tercera obra de su colección es "incorporar dos grabaciones desconocidas de Tomás, unos fandangos con la guitarra de Manolo de Badajoz, que es la primera muestra sonora de Tomás con la guitarra de Manolo, y por otro, una seguiriya con Niño Ricardo. Fueron discos que no tuvieron mucho recorrido porque estuvieron a la venta muy poco tiempo, en algunos casos apenas un mes, y eso propició que desaparecieran rápidamente del mercado y que en estos 80 años ha sido casi imposible encontarlo. Afortunadamente, a base de los rastreos que llevo haciendo desde hace tres décadas, he tenido la suerte de toparme con ellos".

Esta circuntancia, el hecho de aportar dos piezas más a las 21 que ya se conocían del cantaor, supone un motivo de satisfacción para el autor "sobre todo para una persona como Tomás Pavón, que permaneció en un segundo plano".

Junto a ello, el libro cuenta además "con una serie importante de fotografías inéditas y de testimonios que, en un personaje tan desconocido como Tomás, es necesario".

En el primer libro, Carlos Martín se aprovechó de la gran cantidad de entrevistas concedidas a la prensa de la época por Chacón, y en el segundo, el de Manuel Torre, le resultó más complicado, principalmente porque "no había entrevistas pero afortunadamente sí tuvo una trayectoria dilatada y se podía seguir a través de la prensa o carteles, y eso nos sirvió para entender un poco más al personaje porque se le tenía un poco en la nebulosa, como un artista bohemio y que cantaba sólo cuando estaba en sintonía, algo que luego se ha demostrado que no era cierto".

En el caso de Tomás Pavón, "ha sido diferente, porque es un eslabón más en esa cadena hacia el oscuro. Es un viaje hacia lo oculto porque fue un artista que apenas trabajó en público y cuando lo hizo no tenemos noticias de ello. Ha sido un rastreo dificultoso, y aún así he encontrado bastantes referencias, siempre considerando que ha sido un artista que no ha llevado una carrera profesional convencional".

Las referencias que tenemos hasta ahora de Tomás Pavón es que era una persona introvertida. "Sí, se le ha considerado, incluso por sus propios compañeros, como una persona rara. Pero más que raro, creo que Tomás tenía una forma de ser muy especial, era muy singular a la hora de entender el cante, es decir, era uno de esos artistas que tenía que encontrar un ambiente de armonía para que él pudiera desarrollar el cante como lo consideraba, que era una especie de comunicación directa de sentimientos, y eso no es algo que lleve uno en el bolsillo. Tenía que sentirse a gusto con la gente que le rodeaba, y eso, en una época delicada como la que le tocó vivir, de joven, durante la guerra y ya después de la guerra, el ambiente flamenco no era el idóneo para él, porque surgían las fiestas y al margen de cantaor debías tener ciertas dotes sociales, y eso él no tenía".

El hecho de coincidir en una misma familia con Pastora y Arturo Pavón, le hizo, según afirma Carlos Martín, "estar siempre en un segundo plano, vivió muchas veces a la sombra de ellos y de su cuñado Pepe Pinto". Eso sí "a la Niña de los Peines hay que agradecerle que por su empeño, pudo dejar esas grabaciones maravillosas, porque lo lógico hubiera sido que no hubiera grabado nada".

A la hora de adentrarse en su cante, el investigador reconoce que "está, como su hermana Pastora, muy influenciado por el cante de Manuel Torre. Eso se percibe, y ahora con estas grabaciones del libro, en las que he intentado añadir al digitalizar un plus de naturalidad, se nota más. Se nota en el cante de raíz gaditana y jerezana, por soleá y por seguiriyas, y tiene mucha influencias de los cantes de La Serneta".

Además, explica Martín Ballester, "hace muy bien las seguiriyas de corte trianero, como las de Frasco El Colorao, la de los Cagancho, y el rescate que hizo de la debla, envuelta en polémicas absurdas".

Pero lo que más resalta de su legado cantaor es su aporte "por granaínas. Es interesante, y eso lo hablaba el otro día con Pedro El Granaíno, que cuando se habla de intérpretes de este cante nunca se menciona a Tomás, y yo creo que aporta una dulzura poco habitual. También por fandangos tiene grabaciones fantásticas, siguiendo, en algunas de ellas, la línea de Manuel Torre".

Su discografía es pues "magnífica a pesar de no ser muy amplia", recalca.

Como sus trabajos anteriores, la producción del libro "ha sido de un año entero, aunque como he dicho antes, la discografía es un trabajo de décadas, que es lo que llevo dedicado al rescate de estas grabaciones".

Con las biografías de Antonio Chacón, Manuel Torre y ahora Tomás Pavón, Carlos Martín Ballester no se pone freno a próximas publicaciones. "Mientras el aficionado sea sensible a esta causa flamenca, y que las instituciones acompañen, aunque sea un poco, mi idea es seguir abriendo mi archivo y compartir el conocimiento mío y los especialistas que me acompañan. El volumen cuarto estará dedicado a Pastora, que en buena lógica tendría que haber sido ella primero, pero era irresistible la necesidad esos dos cantes inéditos de Tomás".

El libro puede adquirirse ya en cualquier librería al precio de 40 euros.

una joya.Sin lugar a dudas, los dos cantes que se añaden a la discografía de Tomás Pavón son para Carlos Martín "una verdadera joya", y el aliciente perfecto para acercarse al cantaor sevillano.

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