Análisis

Á. Espejo

Terroristas incendiarios

El presidente cántabro, Miguel Ángel Revilla, que suele llamar a las cosas por su nombre, calificó ayer de "psicópatas" a los pirómanos, dos de ellos detenidos, a los que este gobierno autonómico culpabiliza del medio centenar de focos de incendios registrados en su monte en los últimos días, ya en vías de extinción. "Atentan contra el patrimonio de todos", señaló un indignado Revilla, quien anima a la población a denunciar a estos desalmados por la dificultad de probar su culpabilidad si no se les pilla con las manos en la masa. Aunque la legislación española contempla hasta 24 meses de prisión y 24 de multa si hay riesgo para la integridad física o la vida de las personas, la piromonanía, como tantas otras patologías, sirven de atenuante en caso de juicio incluso para los que tienen antecedentes, ya que los expertos consideran que puede corregirse. Hay jurisprudencia para todos los gustos, pero en estos casos sería conveniente catalogarlos de terroristas incendiarios, término que implica premeditación y planificación, para que no se vayan de rositas.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios