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Análisis

A. Ramírez de arellano

Portavoz de Hacienda del PSOE-A en el Parlamento

La importancia de ser fiable

En España conocemos como La importancia de llamarse Ernesto a una obra de Oscar Wilde titulada The Importance of Being Earnest. A Trivial Comedy for Serious People, cuya traducción más literal podría ser La importancia de ser honesto, o de ser fiable. La obra, y la traducción libre al castellano, juega con la similitud del sonido de la palabra earnest con el nombre Ernest, Ernesto, que es el que adopta Jack para crear la personalidad de un hombre perfecto con la intención de enamorar a Gwendolen, la prima de su mejor amigo.

Aunque en castellano se pierde el doble sentido de estas palabras, la obra es un clásico de los escenarios, apreciado también en nuestro país, que sigue sin perder la vigencia de advertirnos de los riesgos de inventarnos realidades imaginarias, que oculten nuestras debilidades, y no ser fiables.

Si esta verdad es válida en general, lo es más en periodos de profunda confusión, como los que vivimos debido a la pandemia de Covid-19. La crisis sanitaria, con sus trágicas consecuencias, y la crisis económica y de empleo se van a encadenar de forma precipitada, creando una combinación de riesgos nunca vista, con impactos negativos simultáneos en la oferta, en la demanda y en el sector financiero, que se retroalimentan. Contribuir a la certidumbre, es decir, ser fiables, es un valor decisivo en estos momentos. Si algo hemos aprendido de anteriores crisis es la importancia de ir por delante de los acontecimientos, sin malgastar esfuerzos en negar la realidad.

En materia económica, cualquier acción inmediata, diseño estratégico o plan, debe sustentarse en un análisis riguroso de la coyuntura y de las previsiones. No cumple la Junta de Andalucía con este requisito al cambiar, como lo ha hecho, hasta tres veces el escenario económico en poco más de un mes.

El 9 de marzo, el Consejero de Economía anunció que el impacto anual en Andalucía iba a ser muy pequeño, y lo estimaba en sólo un -0,2% del PIB. El 12 de abril se desdijo elevando el impacto a un intervalo entre el -3,8% y el -4,8%. El 23 de abril conocimos una nueva estimación del -5% al -6,7%. De hecho, la web de la Consejería de Economía mantiene la previsión de crecimiento para 2020 del +1,9% del PIB. Todas las declaraciones públicas realizadas por el Gobierno de Andalucía prevén un impacto económico menor en nuestra comunidad que en el resto de España, a pesar de los muy negativos datos ya registrados en el empleo, en el paro y en la destrucción de empresas en nuestra región, que son conocidos.

A nivel nacional e internacional la conclusión es unánime: nos enfrentamos a una profunda recesión, incluso en los escenarios menos pesimistas. El Banco de España, por ejemplo, plantea escenarios extremos con retrocesos del PIB entre el -6,6 %, más optimista, y el -13,6%, más pesimista.

Los autores de este artículo hemos usado la metodología propuesta por el Banco de España para realizar, con la debida cautela, algunas proyecciones propias sobre el impacto de la crisis en Andalucía. Se ha adaptado el modelo a la estructura de sectores productivos andaluza, otorgando mayor peso al sector agroalimentario, al turismo y a la Administración Pública; peso similar en construcción, comercio y transportes, y menor peso de la industria manufacturera y de los servicios de mercado. También se han adaptado tejido empresarial, tasa de paro y tasa de temporalidad en el empleo.

El confinamiento supone un efecto sobre la Economía de entre el 62%, con medidas estrictas de apertura y movilidad, y el 33%, con medidas menos estrictas. Cada 15 días se recorta el PIB un -2,6% en el primer caso y un -1,3% en el segundo. La proyección a Andalucía de los escenarios que maneja el Banco de España resulta en una horquilla de descenso del PIB de entre el -9% y el -18,7%, acompañado de un grave deterioro del empleo. Sólo en términos de reducción de ingresos, el déficit público aumentaría entre el 1% y el 2% del PIB, a lo que habría que añadir el aumento del gasto. Estas cifras equivalen a un impacto económico similar al producido en los cinco años de duración de la Gran Recesión.

¿En qué ha basado el Gobierno de la Junta de Andalucía sus predicciones? Lo desconocemos. El Ejecutivo andaluz debe ser consciente de la importancia de ser fiable, de ser honesto con la realidad. Si no, como en el cuento de Andersen, llegará el día en que, paseando confiadamente en la carroza de su propia propaganda, alguien les señale diciendo "el rey va desnudo", cosa que ya está empezando a suceder.

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