Cuando tocaba comprar por palmos se hacía con las manos del niño chico y si tocaba vender con las del hijo mayor. Siempre ha habido dos varas de medir, y más en este país tan dado a darse de garrotazos hasta la muerte aunque así no se solucione nada (¡Qué grande Goya!). La vara de medir sigue siendo doble. No hay dicho más repleto de sinrazón que aquel que refiere que debes estar con los tuyos "con razón o sin ella" o el no menos curioso de "el cliente siempre lleva la razón", al que se replica con acierto "hasta que deja de tenerla". Esta España de derechas y de izquierdas hace de sus varas de medir dos dimensiones que nadie entiende, tan sólo ellos en sus tejemanejes. Llegaron los de la nueva política y se comprueba que se mueren por tener un sillón cuanto antes, deban aliarse con quien deban. No cuadra. Hay hasta quienes proponen en una televisión denunciar al policía que tiró un elemento del control del tráfico al loco de la frontera de Melilla. No dice, porque no le interesa, que si hubiese sucedido en Estados Unidos yacería ahora acribillado en la morgue.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios