Tribuna libre

Evaristo Babé

Presidente de Fedejerez

Feliz año bueno

Estamos empezando un nuevo año en el calendario -muy esperado, por cierto- y felices de poder dejar atrás el fatídico 2020 que pasará a la historia como un año desgraciado que costará olvidar. En medio de tantas tristezas como nos dejó, el pasado año nos trajo también un cambio de hábitos y comportamientos sociales –es probable que incluso un cambio de valores- que parecían inamovibles y que van a marcar un antes y un después en muchos órdenes de la vida. Y lo hizo, en algunos casos, de forma radical. Es indudable que una nueva etapa de cambios ha comenzado.

En lo que se refiere a una de las principales fuentes de creación de riqueza en esta privilegiada zona del sur de Europa –me refiero al sector de los vinos y del Brandy de Jerez- tengo la impresión de que también estamos empezando una nueva etapa que comportará indudables cambios. Puede ser que me traicione el subconsciente y que vea como previsibles lo que, por el momento, son simples deseos, pero creo sinceramente que este año 2021 va a comportar cambios significativos también en el sector. Como a peor es difícil que sean éstos, debemos ser optimistas y, en la medida de nuestras posibilidades, propiciar incluso que lleguen.

El sector está integrado por grandes, medianas y pequeñas empresas. Naturalmente, cuando hablo de empresas me estoy refiriendo a todo tipo de empresas, desde el más pequeño viticultor -o “viñista”, como se denominan habitualmente en la zona-, que trabaja su viña con esmero y sacrifico buscando una merecida rentabilidad, hasta las mayores y más internacionales corporaciones del sector que ponen en el mercado productos exclusivos y excelentes. Estoy, por tanto, incluyendo a todos los que como empresarios tienen invertidos más o menos recursos en viñas, en bodegas o en cualquiera de los otros muchos negocios que pivotan y dependen del propio sector.

Todos ellos, -bueno, para ser prudente, casi todos ellos- son conscientes de que el Marco de Jerez no puede seguir como está, asistiendo impávidos a un sostenido proceso de deterioro de su valor. Porque lo que ha sucedido en esta zona desde hace muchos años es insostenible, es algo histórico y merecedor de análisis –de los cuales ya se han realizado algunos- que en el futuro estoy seguro de que se van a prodigar. Entre ellos, estará el mío –en ello, al menos, estoy avanzando- como conocedor de primera mano y testigo privilegiado de excepción sobre lo que ha sucedido en el sector de bebidas con alcohol, tanto dentro como fuera del propio Marco, en los últimos años. Pero volvamos al objeto de mi reflexión en estos comienzos de año: los previsibles cambios que se producirán –o iniciarán- en este tan esperado 2021.

Lamentablemente, la destrucción de empleos y los cierres de empresas se van a seguir produciendo en este año, como consecuencia de las erráticas y erróneas decisiones tomadas por quienes nos gobiernan. La hostelería, por ejemplo, ha sido, injustamente, uno de los sectores más castigados en esta crisis y, por extensión, lo han sido y siguen siéndolo también todos los proveedores de tan importantísimo sector de actividad para España. Naturalmente que la salud es prioritaria y no admite discusión. Pero de ahí a la desastrosa gestión que se ha hecho… Frente a los tiempos difíciles que tenemos por delante, no se debe caer en el desánimo ni en el derrotismo. Es cierto que esta pandemia se ha llevado ya por delante muchas vidas y ha sido la puntilla para muchos negocios. Claro que va a haber una muy alta elevada tasa de destrucción de empleo y cierres de empresas en este año también, pero no queda más remedio que levantarse tras las caídas, coger carrerilla y seguir avanzando. Eso vamos a hacer en España y, estoy seguro, de que en esta zona también.

Centrándome en el sector de los vinos y Brandy de Jerez, preveo que esta crisis puede provocar cambios de todo tipo, derivados de los que se han producido en los hábitos de consumo de los reyes –utilizando la acertada denominación que una de las mayores cadenas de distribución en España utiliza para referirse a los clientes- que consumen los vinos y brandies del Marco de Jerez, que tanta riqueza y reconocimiento han dado y siguen dando a esta zona privilegiada. Seguro que habrá empresas y comerciales atentos y capaces de estar a la altura para atender las nuevas demandas del mercado. De este Marco de Jerez han salido grandísimos comerciales a lo largo de la historia. Y lo vamos a ver tras esta crisis también.

Preveo asimismo que puede haber cambios en la dimensión de algunos de los operadores en presencia, por medio incluso de determinadas concentraciones en el ámbito empresarial –lo que, en otros sectores, se ha dado en llamar “consolidaciones”— con el fin de aprovechar sinergias y operar con una mayor dimensión y fuerza en un mercado tan ultra competitivo como es el que vivimos. Los pequeños operadores que, afortunadamente, han ido naciendo en los últimos años en el sector con una estrategia de innovación y márgenes adecuados, no corren mayor peligro. Sí me parece que lo corren, por el contrario, algunas empresas que llevan años intentando sobrevivir con bajos precios exclusivamente y que deberían plantearse cambiar de modelo de negocio para competir en calidad y valor añadido, para lo que les sería de gran ayuda ganar dimensión comprando, vendiendo o fusionándose con otras más eficientes.

Por último, preveo que los cambios pueden llegar incluso a la propia visión del negocio, y a hacer que muchos operadores se den cuenta -¡por fin!- de que deben apostar más por los márgenes y el valor añadido, y menos por el volumen a cualquier precio (que ha sido una de las más desastrosas políticas seguidas por muchas empresas del sector, que ha comportado una verdadera sangría para todos y llevado a que algunas sigan aun hoy intentando sobrevivir ofertando productos a unos de los precios más bajos del mercado de las bebidas con alcohol). Algo verdaderamente lamentable e inaceptable.

Ni soy adivino ni me gusta jugar a serlo, pero es muy probable que en este año se produzcan cambios a mejor. “The Times They Are a-Changing”, que cantaba Bob Dylan.Estos días he recibido varias felicitaciones en las que, en lugar del tradicional ¡feliz año nuevo! me han escrito ¡Feliz año bueno! Todos estamos a la expectativa de ver cuánto bueno nos va a traer pues, pese a tanto malo como, desgraciadamente, aún nos queda por sufrir en nuestro país, estoy seguro de que tras la noche volverá a salir el sol. De lo que no cabe duda es de que la hora del cambio ha llegado.

¡Feliz año bueno!

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